Editorial

Un invitado no deseado 

#InPerfecciones
Te invito a que te vacunes contra influenza, la vacuna reduce el 82% de los casos de hospitalización y 89% los casos de mortalidad, la mayoría de las personas que fallecieron no estaban vacunadas.

 

Dr. Jaime Del Río
editorial@inperfecto.com.mx

 

Sabemos de manera sobrada que el manejo mundial que se le ha dado a la pandemia por covid 19 ha sido inefectivo, incapaz de frenar la ola de contagios y fallecidos. Recientemente se han reportado poco más de 1 millón de fallecidos y 55 millones de contagiados, de los cuales 22 millones están recuperados.  Eso tan sólo en cifras oficiales, se estima que este número al menos es del doble y hasta el triple en algunos países, cómo el nuestro. 

Hemos visto todo tipo de intervenciones, desde la aplicación marcial hasta el libre albedrío, en un principio se vio una mayor efectividad en la primera, fue una especie de muro de contención, sin embargo, el virus encontró la manera de volver y generar más y más contagios. ¿Por qué?,  por sencillas razones, las personas no podemos vivir aisladas y en la primer salida al supermercado, al contacto con un familiar cercano, no se necesitaba mucho. 

A pesar de ello, no a todos los países les ha ido tan mal, ejemplo sobrado es el japón y otros países orientales, exceptuando china, dudo mucho de sus cifras. Empiezo a creer que ha sido el manejo más inteligente, aquí se decidió llevar un confinamiento relativo, sin afectar las actividades económicas o sociales en demasía.  Sabiendo que no podrían parar los brotes ni el curso de la enfermedad, al no haber medicamentos específicos ni una vacuna. Sin embargo, de manera muy inteligente realizaron detecciones masivas con cientos de miles de pruebas y tuvieron un adecuado control de los casos, aislaron a los pacientes, siguieron a sus contactos, valiéndose de medios electrónicos y tecnología pura.  Esto marcó la diferencia. 

Es de humanos errar, el problema es que cuesta vidas, quisiera que alguien de este gobierno tuviera una pizca de humildad para aceptar que han fallado de manera catastrófica y siguen.  En ningún momento y en ningún lugar se dijo que el éxito del manejo era tener camas libres. El éxito se mide en menos muertos y punto. 

Es así como llegamos a nuestro límite, ya no aguantamos más la falta de ingresos, de racionar los alimentos y las preocupaciones por las deudas incrementan día a día. Los nuestros se han volcado a las calles en busca de todo eso que nos han prohibido durante mas de medio año. En la mayoría de los casos se trata de ingresos para sostener a la familia, pero hay otras personas, sin compromiso social, sin menoscabo por los demás, una especie de seres egoístas y egocéntricos, que han decido retomar su vida tal y cómo era, al costo que sea, a pesar de su misma vida. Se trata de las personas que bajo el argumento de “ya no aguanto” limpian sus culpas. Culpa por contagiar decenas de personas, por causar la muerte de varios, de sumirnos es un círculo vicioso de descontrol, de casos nuevos. En un momento pensé que se trataba de los más jóvenes, pero veo que este mal esta presente a cualquier edad y clase social, el problema viene de la educación y la cultura.  Hay que cuidarse de este tipo de personas. 

Estamos también al filo de una nueva batalla, una que se libra año tras año, me refiero al viejo y conocido virus de la influenza, el que aparece cada otoño e invierno. Este pequeño patógeno infectó hace un año al 10 % de la población americana y se estima que pudo llegar al doble por los casos no confirmados o leves. En México, la secretaría de salud reportó 7210 casos y 811 defunciones. Nuevamente una tasa de mortalidad de más 10%, sin embargo, creo que ese valor no es real, sin duda el número de enfermos fue en el menor de los casos del 3% de la población, es decir, 3.6 millones.  Una cifra similar a la esperada en contagios por covid. 

A nivel mundial se ha reportado de manera constante una tasa de mortalidad del 0.1% muy por debajo de reportadas actualmente por covid. 

Tenemos un escenario perfecto para una catástrofe: en medio de una pandemia por coronavirus la población está ávida por salir y retomar su vida, se está regresando a los sitios de trabajo, personas inconscientes deambulan sin utilizar equipos de protección. Ha llegado el frío del otoño e invierno, se incrementan las infecciones respiratorias por virus de diferentes familias, se concentran las personas en espacios cerrados y con poca ventilación y finalmente, ha llegado el virus de la influenza.   

La organización mundial de la salud ha advertido sobre incremento en la mortalidad si es que llegamos a tener dos brotes infecciosos en una población. 

Veamos a detalle a nuestro enemigo, se trata de una familia de virus que ha sido dividida de manera histórica en influenza estacional o tipo B (del cual hay dos cepas en circulación), que es responsable de la mayoría de los casos, son cuadros leves y autolimitados y el virus de la influenza tipo A, que incluye al H1N1 y H3N2, responsables de brotes con carácter pandémico, causantes de cuadros agresivos y complicaciones que llevan a la muerte. 

La influenza y el Covid19 son virus muy distintos, sin embargo, tienen varias similitudes. Ambos se transmiten de la misma forma por medio de gotitas de saliva, debe llegar a la vía aérea del sujeto susceptible para que se infecte, cursa con un periodo asintomático y de incubación, al manifestarse y un par de días antes puede ser contagioso, puede causar complicaciones cómo neumonía, sinusitis, otitis media, dificultad respiratoria y la muerte. 

Las diferencias entre estos son varias: el virus de la influenza suele causar temperatura más elevada >38°C, su periodo de incubación es más corto 1-3 días, contra 5 a 6 de covid. Los síntomas en ambos casos suelen ser muy similares, (dolor de cabeza, dolores musculares y de articulaciones, la temperatura elevada, tos, estornudos, escurrimiento nasal), Los grupos de la población en riesgo se encuentran invertidos, mientras que para covid son los adultos de >60 años y con Hipertensión, diabetes y obesidad, en el caso de la influenza son todos los menores de 4 años, mujeres embarazadas e inmunodeprimidos. La transmisibilidad, la capacidad de un sujeto infectado de contagiar a otras personas, en el caso de influenza es de 1.2 a 1.6 personas por cada infectado, mientras que el covid es de 2.7.  También hay una gran diferencia en la tasa de mortalidad, 0.1 % para influenza y de 6% a 15% para covid. 

En el curso de cualquier proceso infeccioso, va a ser difícil diferenciar el agente que esta ocasionado el cuadro, podremos inferir, sin embargo, será necesario realizar pruebas para confirmarlo. La gran diferencia es que existe una vacuna para influenza y medicamentos específicos en contra de este virus, eso ha hecho qué en más de 10 años, desde la pandemia de H1N1 en nuestro país, se mantengan controlados los casos. 

Te invito a que te vacunes contra influenza, la vacuna reduce el 82% de los casos de hospitalización y 89% los casos de mortalidad, la mayoría de las personas que fallecieron por influenza, no estaban vacunadas. Los beneficios son reales y pueden ser la diferencia, protégete. No uses el pretexto de que te da reacción. 

 

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