Arquitectura

NUESTRO HOGAR, UN RECORRIDO POR EL MUNDO Parte 24

#Arquitectura
“Los Abelam los llaman “Korambos” y las consideran la vivienda de sus antepasados, espíritus y dioses. Las utilizan en las ceremonias de iniciación masculinas y están alineadas en relación con el recorrido del sol.”

 

 

Carlos Rosas C. / @CarlosRosas_C
carlos.rc@inperfecto.com.mx

 

John May ha realizado un trabajo extraordinario en su publicación “CASAS HECHAS A MANO Y OTROS EDIFICIOS TRADICIONALES”; sin duda, los “Edificios de Australasia y Oceanía” han sobrevivido al mundo moderno, quizá por la tenacidad de sus habitantes qué, se niegan a perder su cultura y tradiciones, dejando claro que lo que se considera “primitivo” tiene la virtud de la sabiduría heredada por generaciones y que representa uno de los tesoros más invaluables de la humanidad; la modernidad y la tecnología ciertamente resuelven no solo la necesidad de una vivienda segura y confortable, sin embargo, el costo ambiental del confort ha ido en detrimento de la naturaleza, de modo que, eso que peyorativamente se considera “primitivo” representa una lección de sabiduría, respeto y adaptación a las condiciones que nos ofrece el medio en el que vivimos.

 

La disciplina de la arquitectura tiene mucho que aprender de esas soluciones que muchos consideran atracciones turísticas, pero que aún levantan su ancestral voz para relatar una historia que merece la pena conservar y repercutir.

 

“NUESTRO HOGAR, UN RECORRIDO POR EL MUNDO”, rinde homenaje a los arquitectos que miran e interpretan el firmamento, las aguas y el viento para compenetrarse con el medio que les provee, al cual respetan, agradecen y aman. sigan con nosotros.

 

CASA DE LOS ESPÍRITS ABELAM, “KORAMBO”

 

Las espectaculares “Casas de los Espíritus” se encuentran en toda la cuenca del río Sepik, que se extiende por el interior desde la costa nordeste de Papúa Nueva Guinea. De los diferentes grupos de la región, los más entusiastas constructores de las “Casas de los Espíritus” son los 42,000 miembros de la tribu Abelam, que viven en zonas montañosas, en su mayor parte cubiertas por selva tropical, en el distrito de Maprik, en la provincia de Sepik del Este.

 

Las aldeas Abelam están dominadas por estos sobrecogedores edificios en forma de “A”, con cubiertas acuminadas y fachadas decoradas con elaboradas pinturas. Estas casas ceremoniales, que miden más de 30 metros del longitud y 18 metros de altura, son el centro de la vida tribal.

 

EXTERIOR “KORAMBO”

https://fr.marcdozier.com/portfolio/abelam/#lightbox[group-74621]/27/

 

Los Abelam los llaman “Korambos” y las consideran la vivienda de sus antepasados, espíritus y dioses. Las utilizan en las ceremonias de iniciación masculinas y están alineadas en relación con el recorrido del sol. El etnógrafo Anthony Forge, que convivió con los Abelam durante dos años a principios de la década de 1960, contó más de un centenar de “Casas de los Espíritus” en un radio de 8 kilómetros alrededor de la aldea base. También documentó que los vecinos de los Abelam construyeron quince de ellas en un único periodo ceremonial de seis meses.

 

 

INTERIOR “KORAMBO”

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El interior de los Korambos se adorna con tallas de madera y esculturas; en la fachada se pintan intrincados dibujos con colores vivos. Las imágenes ornamentales son complejas asociaciones del cuerpo humano con lo sagrado, es decir, ojos, ombligo, pecho, etcétera y con animales como murciélagos y luciérnagas considerados espíritus de los ancestros, también con el culto al “Ñame”, que simboliza la alimentación y la fertilidad. Los Ñames de dimensiones normales constituyen el alimento básico de los Abelam, pero los “grandes hombres” de la aldea también cultivan grandes ñames ceremoniales en los huertos separados que se utilizan en rituales e intercambios con “grandes hombres” rivales.

 

FICHA TÉCNICA CASA DE LOS ESPÍRITUS, “KORAMBO”

 

 

 

REFUGIO ABORIGEN

 

En 1997 se publicó el estudio más detallado jamás realizado sobre arquitectura aborigen, Gunyah, Goondie & Wurley, del antropólogo australiano Paul Memmott. Sus descubrimientos cambiaron la idea de que los aborígenes solo vivían en cabañas o cobertizos improvisados, un argumento esgrimido por los colonos europeos para afirmar que Australia esa “terra nullius” o tierra de nadie.

 

También acabó con el estereotipo de los aborígenes como meros “primitivos”, en realidad deberían tenerse por los primeros arquitectos, ya que mostraron gran ingenio al procurarse refugio y alojamiento con recursos mínimos, sin embargo, desafortunadamente, casi no ha sobrevivido ningún ejemplo.

 

REFUGIO ABORIGEN AUSTRALIANO

 

Existen quinientos pueblos aborígenes diferentes en Australia, con idioma y territorio propios y también con su propio estilo de refugio. Las técnicas de construcción de estos refugios debieron basarse, según Memmott, en “cubiertas de paja, trenzado de hierba, revocado de arcilla y barro, suelos excavados, plataformas de tierra, cubiertas de arena, medias cañas trenzadas y follaje tejido entre varias de las paredes”.

 

Algunos eran sencillos refugios nocturnos, mientras otros tenían un uso más permanente. Sus dimensiones, forma y características variaban en función de las tradiciones tribales, el clima y el número de personas que debían alojar.

 

REFUGIO ABORIGEN AUSTRALIANO

 

En zonas desérticas, cuando el clima era benigno, lo más común era levantar sencillos cortavientos que proporcionaban protección del sol durante el día y del viento por la noche. Cuando llegaban las lluvias, se construían cabañas abovedadas cubiertas de hierba. Durante la época de lluvias, en algunas partes del norte de Australia se construían plataformas techadas y, si los mosquitos abundaban, bóvedas parecidas a iglúes construidas con armazón de ramas jóvenes cubiertas con corteza de melaleuca para ahuyentar a los insectos.

 

FICHA TÉCNICA REFUGIO ABORIGEN AUSTRALIANO

 

 

 

#InPerfecto

 

FUENTE

CASAS HECHAS A MANO Y OTROS EDIFICIOS TRADICIONALES.

ARQUITECTURA POPULAR
PAGINAS 162, 163, 164, 165.
AUTOR: JOHN MAY
EDITORIAL: BLUME
PRIMERA EDICIÓN 2011
ISBN: 978-84-9801-523-2