Editorial

Lucha de titanes, la guerra por la vacuna. 

#InPerfecciones
Con gran expectativa esperamos desde hace varios meses una cura para el nuevo Covid 19, han sido meses de incertidumbre, desesperanza, hemos pasado de la rabia a la depresión, incluso en un mismo día.

 

 

Dr. Jaime Del Rio
editorial@inperfecto.com.mx

Con gran expectativa esperamos desde hace varios meses una cura para el nuevo Covid 19, han sido meses de incertidumbre, desesperanza, hemos pasado de la rabia a la depresión, incluso en un mismo día. Extrañamos nuestra aburrida cotidianidad, el tráfico, al jefe molestón y los compañeros idiotas, las juntas interminables y las labores escolares. 

Desafortunadamente en este mar de infectados, más de 20 millones de personas en el mundo y 750 mil defunciones, nos encontramos a la deriva. Nuestro país ha sido uno de los más afectados hemos logrado alcanzar el 6º lugar en número de casos con medio millón de infectados y el 3 lugar en defunciones con 54 mil, cifras proporcionadas por el gobierno federal, lo cual nos hace suponer que debe haber 3 o 4 veces más; de acuerdo a reportes de estudios que han hecho medios internacionales: el País, NY Times, Washington post y mexicanos contra la corrupción. 

Hablar de esto, parafrasear las propias cifras que publica el gobierno, nos ha valido el desprecio del presidente de la república, ha llamado a la prensa buitres, sicarios mediáticos, todo por hacer su trabajo, informar. Una forma muy extraña de comunicación a manos del hombre que durante 18 años clamó por la libertad de prensa, sin línea editorial, sin censura. Recuerdo los años en los que se paraba en un templete a gritar sobre los muertos de Calderón y la guerra contra el narcotráfico y cuando se refería al crimen de estado por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, ah que tiempos, quisiera que AMLO siguiera siendo candidato, ¡eso lo hace muy bien!

Pero lo que más quisiera es que las autoridades de este país hicieran más y mejor su trabajo y no sólo trataran de cumplirlo, estoy harto de las políticas de salud, que han sido un retroceso en décadas, de su falta de visión y de compromiso con la población, de cómo dejaron sin seguridad social a millones de mexicanos, todo bajo el pretexto de combatir a la corrupción y tener más recursos para impulsar programas no prioritarios. Muchas personas han muerto por su culpa y la historia los juzgará y en su conciencia quedarán. 

Aburridos estamos y hemos perdido todo el interés sobre el mensaje que nos recetan todos los días a las 7 de la noche, ahora nuestro protagonista ha tratado de mantener un bajo perfil, ya nadie lo considera, gobernadores han pedido su renuncia y en general la sociedad también ha comenzado a perderle credibilidad. La forma es lo de menos, el fondo es lo importante y es que considero que existe una estrategia federal para minimizar la alarmante crisis de salud que vivimos, vemos discursos vacíos sobre temas estúpidos como el avión, las acusaciones personales de Lozoya y no federales y mucho menos un procedimiento penal en contra de los implicados de Odebrech o agronitrogenados.  A la par de esta información vemos todos los días 6 mil o 7 mil nuevos casos y entre 500 y 1000 muertes, parece que, al hacerlo frecuente, cotidiano, tratan de disminuir la gravedad, el asombro y reclamo de la sociedad.  Es una vergüenza que nos traguemos ese cebo y que no exijamos resultados. 

Todos, sin miedo a equivocarme, hemos visto a familiares y personas cercanas enfermar, también hemos visto partir a muchos de ellos, pero lo que no hemos visto es un plan nacional, una estrategia. Basta ya de culpar a la obesidad y a la diabetes, quizá también le quieran echar la culpa los gobiernos pasados, si no es que ya lo han hecho. El mundo se esta moviendo en otra dirección y nos estamos quedando, la recesión mundial ha pegado duro, pero más en este país, por que tampoco hay una política económica y nulos apoyos.  

He visto de cerca el avance de la pandemia, sobre todo desde el punto de vista científico, desde sus orígenes y hasta el presente y con pesar debo informar que el covid será un virus de circulación endémica, es decir que va a estar presente los próximos años y que las personas seguirán enfermando y muriendo, adicionalmente, que el desarrollo de medicamentos específicos contra este mortal virus, no ha sido satisfactorio, todos los días se publican notas sobre los beneficios de un medicamento y en algunas semanas se publican estudios contradictorios y los pocos fármacos que han probado ser efectivos son muy costosos y no los hay en México. 

Por lo que nuestra esperanza se ha centrado en las últimas 4 semanas en el desarrollo de vacunas que nos generen memoria inmunológica, anticuerpos contra este virus. Y he aquí una lucha de potencias mundiales, Estados Unidos de América, Rusia y China.  Las tres son potencias económicas y militares, con capacidad de producción del biológico y fuertemente golpeadas en el aspecto económico y sanitario. El caso chino llama la atención por su baja mortalidad y número de casos, llegan a ser poco creíbles. 

Y es que tener en su poder una vacuna tiene varios significados, poderío económico, militar y sanitario. Me explico mejor, el día de ayer Bladimir Putin,  salió a decir que Rusia tenía lista la vacuna para combatir el covid, en realidad los reportes rusos no  hablan de que se encuentre en fases terminales de experimentación, sin embargo el presidente de aquel país le apostaba a un bum en la bolsa rusa y al ingreso de recursos a este país. El Resultado fue negativo, no logró su cometido, parece que los mercados bursátiles conocen de la fama de Putin de no ser constantemente honesto. 

Por su parte Trump ha anunciado inversiones millonarias en el trabajo del laboratorio Moderna, de origen americano, para que tenga listas millones de dosis de esta manera busca tener el mismo efecto que su contra parte en Rusia. De la misma manera le compró a AstraZeneca millones de dosis. 

Los chinos están en el mismo proceso, antes que nadie el gobierno aprobó una vacuna con pocos estudios de investigación sobre sus resultados y efectos secundarios, esta vacuna es sólo para uso del ejército y no esta a la venta al público. Al mismo tiempo dos vacunas más están en las fases finales de evaluación. 

Lo que tienen común estos tres países es que están pensando en el bienestar de su economía y de su población, al traer capitales, habrá más inversión, empleos y bienestar social. De la misma manera tener vacunas suficientes los hará una población sana y más competitiva.  

Muchas veces pienso que se trata de una lucha de box en un ring, esperando coronarse campeón, con todos sus beneficios. 

Y cuando todos pensábamos que a pesar de que la vacuna saliera al mercado, México sería al igual que el resto de los países de América latina, de los últimos en recibirla. Una gran sorpresa, la fundación Carlos Slim firmó un acuerdo de colaboración con AstraZeneca, para que se produzca en México y Argentina, sin fines de lucro, 150 y hasta 250 millones de dosis de su vacuna contra el covid. Las notas fueron publicadas el día de ayer y nos estaremos enterando de los alcances, lo que no me quedó claro es la participación del gobierno federal. Parece que fue relegado y no me extrañaría que trataran de colgarse el milagrito, sin tener nada que ver en este acuerdo.  

Por lo pronto, gracias al Ing.  Carlos Slim, a su fundación y a AstraZeneca, muchos mexicanos estaremos a salvo por este noble gesto. 

 

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