Sexualidad

¡¡Adiós Julio!!

#Sexualidad
Despedimos un mes con las delicadas letras de Judith Antuna, en exquisito atrevimiento a esa persona especial.

 

Rosario Aguilar / @rosariogaguilar
rosario.aguilar@inperfecto.com.mx

El tiempo pasa y en la actualidad vamos viendo que en distintas formas llevamos una vida de muchos movimientos, entre el cuidado personal, de la familia, de tu entorno, y se va volviendo más tedioso, sin embargo hay un momento que tienes que reservar para ti, la lectura la música, la poesía, y como cada fin de semana te compartimos un espacio especial para ti, con las sensuales palabras de Judith Antuna.

 

POESÍA.

 

DISCULPE USTED

Disculpe usted mi atrevimiento
pero desperté en su ser pensando.
Es preciso que le diga que anhelo
enormemente la tibieza de su cuerpo.

Que las yemas de mis dedos
desean por sus labios merodear.

Que mi hambrienta boca
desea probar de usted la miel.

Que mis inquietas manos
ambicionan divagar por los benditos
senderos de su intimidad.

Y mi lengua, ¡tiene sed de usted!
necesita urgentemente saciarse
con cada gota que emane de su piel.
Disculpe una vez más si mis deseos
son absurdos pero quiero decirle,
que usted culpable es
de despertarme esta mañana
e introducirse en mi pensar.

  • Judith Antuna-Mujer con Alas
    Derechos reservados de autor
    Baja California, México

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PELÍCULA.

Melodía de seducción (1989)

Dirección: Harold Becker.
Reparto: Al Pacino, Ellen Barkin, John Goodman, William Hickey, Michael Rooker.
País: Estados Unidos.
Guion: Richard Price.
Música: Trevor Jones.
Fotografía: Ronnie Taylor.
Género: Drama crimen.

Sinopsis
Un hombre aparece muerto en la cama de un tiro en la nuca. Frank (Al Pacino), el policía encargado del caso, sospecha que lo ha asesinado una mujer. Un compañero (John Goodman) que se ocupa de un caso idéntico coincide con su teoría. Las dos víctimas habían puesto sendos anuncios en verso en una revista de contactos. Poco después, otro hombre, que también publicó un anuncio similar en la misma revista, muere del mismo modo que los otros dos. Obviamente sólo hay un camino para llegar hasta el criminal: anunciarse en verso en la misma revista.

 

#InPerfecto

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