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Francisco Goitia ¿Cómo se convirtió en el gran artista?

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Si bien es cierto que Francisco Goitia se convirtió en uno de los más grandes exponentes del arte mexicano, es justo decir que fue gracias a su educación. 

 

Marto GoAg / @MartoGoAg
martogoageek@inperfecto.com.mx

 

Francisco Goitia sin duda tuvo una gran educación gracias a ingresar a la Academia de San Carlos, en donde recibió clases de personas ilustres como José María Velasco, Julio Ruelas, Germán Gedovius y Saturnino Herrán, ademas de formar una gran amistad con Rufino. 

 

Sin embargo, con la ayuda de su padre, Francisco viajó a España, y se va a Barcelona en 1904, en donde asistió a talleres, además recorrió todos los museos que existen en Barcelona, pero  allí conoce a una persona que lo influenciaria mucho como su maestro, Francisco de A Galí, quien también fue maestro de Joan Miró, y con una formación prerrafaelista, mejoró sus habilidades, y en esa ciudad realizó una exposición, además de que el museo local adquirió una colección de dibujos suyos. 

 

Durante este periodo, desarrolló dibujos al carbón de varios edificios de esta gran urbe española, como el “Patio de la Universidad de Barcelona” o el tríptico con edificios barceloneses. 

 

Además de eso, mientras Francisco se encontraba en España, recibió una beca del ministerio Sierra para estudiar en Italia, en donde estudió la pintura renacentista y visitó Roma para estudiar la arquitectura clásica, en específico el Foro Romano y otros monumentos, de los cuales son los temas arquitectónicos que pinto.

 

En Italia expuso su obra y recibió incluso una medalla por sus obras, en donde empezaba a crecer su excentricidad, pintando de noche, fascinado por la luna, instalándose incluso en un lugar donde la gente del pueblo decia que habia un fantasma que aparecía entre las doce y las tres de la mañana, sin embargo, pasados cuatro años en Italia, regresa a México, ya que con la caída de Díaz, Goitia pierde su beca. 

 

Una vez en México, Goitia al no encontrar trabajo en la Ciudad de México, se va a Zacatecas, en donde se unió al ejército revolucionario de Francisco Villa, y se volvió el pintor oficial del general Felipe Ángeles, y allí fue donde vivió las carencias del pueblo mexicano y lo sensibilizó.

En estos años pina “Los Ahorcados”, en donde vemos como la guerra y los problemas sociales afectan a su persona, reflejándose en el arte. 

 

Goitia empezó a adoptar un gusto por las pinturas sombrías, realizando obras como “La Bruja”, “El Tremendista” y “El Hombre Ahorcado”

 

Años después, cuando el país logró estar un poco más estable, el arqueólogo Manuel Gamio, con la finalidad de comprender las culturas indígenas precolombinas y extintas decide implementar proyectos en todo el país, en donde invita a Goitia a participar en la exploración de Teotihuacan, en donde trabajo desde 1918 a 1924. 

 

En 1024 fue cuando gracias a una serie de conferencias dictadas por Manuel Gamio en Washington, Goitia pudo exponer su obra en el Instituto Carnegie en 1924. 

El trabajo con Gamio y su experiencia con la Revolución lo influenciaron, en donde se profundizó su amor hacia sus raíces, pintando indígenas. 

 

Algunas fuentes refieren que en 1920 Goitia se fue a vivir como un anacoreta a Xochimilco, en donde conoce a Ignacio Rosete, hombre de una familia con escudo, y con quien nace una gran amistad que perduró hasta los últimos días de Goitia. 

 

Goitia falleció el 26 de marzo de 1960 debido a una Neumonía en Xochimilco, y su muerte fue velado en su casa por sus vecinos y amigos de diferentes puntos de Xochimilco, un lugar donde fue muy querido, en donde no existían autoridades del gobierno ni intelectuales como Goitia. 

 

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