Editorial

Circo, maroma y teatro. Las cifras del gobierno.

#InPerfecciones
Ahora más que nunca estamos necesitando seriedad y veracidad en los hechos, desde hace más de un año hemos sufrido de un fenómeno que llamo “desinformatitits”.

 

 

Dr. Jaime Del Rio Chivardi*
editorial@inperfecto.com.mx

 

Ahora más que nunca estamos necesitando seriedad y veracidad en los hechos, desde hace más de un año hemos sufrido de un fenómeno que llamo “desinformatitits”, que es la forma constante y repetitiva de presentar la información de interés nacional, a modo, con hechos a medias y mentiras en muchos de los casos.  Hecho que se contrapone a la queja del presidente, la denuncia de la presencia de información en redes, en su contra, a lo que denominó infoedemía.  

Esto tan solo es un reflejo de los que se ha venido cultivando en los últimos meses y es que, desde el inicio de la pandemia, la agenda del AMLO no es la misma del país. Esto es frustrante y no genera popularidad.  A veces pienso que vive en un lugar distante del que vivimos todos los mexicanos. 

El presidente dejó perder un espacio democrático de expresión popular, para estar cerca del pueblo sabio, como lo ha bautizado, y lo cambió por un medio oficial de comunicación, simulado, con temas a modo y tratando por todos los medios de poner una línea editorial en nuestro país, tal y cómo lo había venido haciendo en los últimos años. Este hecho ha sido replicado y comentado en varias publicaciones y no es un secreto que el indicador político no le favorece. 

La sobreexposición a los medios también tiene su lado amargo, te pone en la mira de todos y a la disposición para ser cuestionado. El problema es cuando no cuentas con la información correcta, cuándo no te han informado, o quieres hacer una maroma para salir del paso. He hablado en múltiples ocasiones sobre la inmadurez política de los mexicanos, creo que esto nos ha sobrepasado y se ha generado un movimiento creciente de conciencia política y de búsqueda del bien social.   

Lo anterior debería de dejar dos lecciones básicas el gobierno, la primera es que los mexicanos no son simples repetidores,  cuestionan, investigan, critican y debaten.  Lo segundo es que debería de proporcionar la información de manera oportuna, correcta y concreta, para evitar estos movimientos sociopolíticos y no solo salir a quejarse, pues ellos mismos lo propician. 

Es el caso del subsecretario de salud e Dr. Hugo López-Gatell, epidemiólogo, con credenciales envidiables, que paso de ser héroe a villano. Desde el inicio de la pandemia se presentó como el salvador de los mexicanos, un personaje desconocido para muchos y me incluyo, que tomó las riendas del problema en sus manos, por encima de la imagen del secretario de salud.  Su popularidad se infló hasta los cielos, se volvió una especie de “rock star” con muchos seguidores y enamoradas.  El problema es que el Dr. López-Gatell, jugo a ser político. En varias ocasiones tuvo intervenciones muy desafortunadas que ponían en duda su calidad como autoridad científica.  Habló del poder de la autoridad moral del presidente, que no era una fuerza de contagio y supongo que si un escudo de protección contra el coronavirus, también dijo que el presidente podía seguir en giras de trabajo, violando todas las normas de contención del virus, porque era preferible que se infectara y quedara inmune.  Me viene a la mente la ocasión que dijo que prefería que se enfermaran 10 a 100 niños en una escuela, así podría ubicarlos y contener el virus.  Y es que muy lejos de transmitir un mensaje claro con dirección y de aliento parecía que todo era parte del teatro político. 

Justo en el momento en que la pandemia azotaba con un número de casos elevados, y que pasamos de la fase 1 a la 2, parecía que se había quitado el traje y se había puesto la bata. Comenzó a hacer el seguimiento de los casos, aplicó las medidas de contención de los protocolos en cada fase y presentó los conteos de casos, pruebas, defunciones, de forma diaria. Debo reconocer que hasta a me convenció, llegue a comentar del buen trabajo que estada haciendo y que aquellos resbalones habían sido porque estaba bajo el yugo del gobierno, que lo veía incómodo en ese papel, pero se había puesto a trabajar y que haría caso omiso de las indicaciones de la presidencia, en pro de los mexicanos.  

El gusto me duró poco, el desencanto y el rumor cada vez más fuerte de cifras alteradas,  incluso un par de gobernadores del mismo partido en el gobierno llegaron a confrontarse a través de los medios porque sus datos no concordaban con los presentados en las conferencias vespertinas del subsecretario.  Ante la presión se destapó el primer engaño, Lopez-Gatelll comentó que efectivamente los pacientes solo representaban una parte del número total de casos de Covid19, dado que no podíamos realizar pruebas de manera masiva y que solo se aplicaban a los pacientes mayormente afectados.  Es ahí cuando aparece en escena el modelo centinela, un sistema que permite estimar el sitio y la cantidad de personas con posibilidades de contraer el virus. Este modelo fue creado para la vigilancia epidemiológica de influenza y adoptado en el 2005, muy efectivo durante la epidemia de influenza H1N1. 

En dos ocasiones el Subsecretario se detuvo por mas de 20 minutos para explicar su funcionamiento, y cómo es que lo había adaptado para vigilar covid. Honestamente parecía lógico, pero no se entendió, esto lejos de calmar los ánimos generó mayor desconfianza.   Habló de un factor de multiplicación de los casos positivos, mismo que fue variando, al principio fue por 8.3.  

Hasta la fecha, no ha podido explicar cómo es que se obtiene dicho factor y muchos especialistas y expertos en la materia no coinciden. En una entrevista, Alejandro Macías Hernández, quien encabezó la Comisión Nacional para la Atención de la Influenza en 2009, cuando México afrontó el AH1N1, afirmó que el modelo centinela no está diseñado para una situación epidémica y al igual que las recomendaciones de la Organización mundial de la salud indica que se deben realizar muchas más pruebas, dado que no sabemos el comportamiento del SARS Cov2, a diferencia de la influenza, un virus ya bien conocido. 

En medio de todos estos reclamos, lo peor llegó con la fase 3, el subsecretario mencionó que el modelo centinela ya no era confiable en esta etapa, que se seguía aplicando, pero qué ahora se utilizan otros métodos, y mi pregunta es: ¿qué método  de vigilancia está aplicando el gobierno?, en una entrevista el Dr. Alomía, Director general de epidemiología, mencionó de un modelo que crearon en colaboración con CONACYT, pero justificó el no dar ninguna explicación sobre su funcionamiento por la propiedad intelectual.  

No somo expertos, pero si queremos información confiable y concreta, no queremos prender y quizá este fuera de nuestro entendimiento el modelo, pero si exigimos números claros.  Parece que nuevamente la secretaria de salud ha caído, al igual que el resto del gobierno en el juego de siempre, presentar un hecho a medias, con verdades a medias y medianamente defendible hasta que no se sustenta mas y se cambia por uno nuevo. 

El show continúa y los infectados también, estamos en los 40 mil casos positivos y 4 mil muertes y seguirán aumentando. No sabemos el número real de casos, el Subsecretario dejó de dar el número de casos estimados, tal y cómo lo venía haciendo. Desde hace varias emanas hay un clamor que pide transparencia en el manejo de la pandemia. 

Hemos visto que los gobernadores se han desmarcado del proceder del gobierno federal, el caso más sonado es el de la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum, la cual inició con mediadas de dispersión social y de control de eventos masivos mucho antes de que lo indicara el gobierno federal. Adoptó una posición diferente a la del Subsecretario sobre el uso del cubrebocas o máscara facial, exigiendo su uso en el transporte público, específicamente en el metro capitalino, instaló el programa hoy no circula de manera permanente y se ha dedicado a incrementar la infraestructura sanitaria en centro del país. Y no es para menos, el foco de la epidemia está situado en esta zona, somos el estado con mayor número de contagios y de defunciones.  Es preocupante ver cómo se están saturando los espacios hospitalarios, pese a que la media nacional es menor al 50%, en la capital está por encima del 60% y la ocupación en la terapia intensiva rondando el 75%.  

A todo esto, se ha sumado la publicación de varios artículos de medios nacionales e internacionales dónde se cuestionan los datos del gobierno. El primer artículo que menciono es un extenso reportaje que publica “El país”, donde hace un recuento al igual que esta editorial de la evolución de la pandemia en nuestro país, seguido de un análisis del modelo Centinela, para finalmente realizar una serie de estimaciones sobre el número de casos probables. Aplicando el modelo centinela y sus estimaciones, fundamentadas en la vigilancia epidemiológica del país, coinciden en que en México existen unos 720 mil casos de pacientes con Covid19, hasta la fecha. 

Por otro lado,” The New York Times” (NYT), critica seriamente la escasa cantidad de pruebas realizadas en nuestro país y es que no es para menos, sólo 0.4 personas por cada mil, se realizan una prueba. Esta tasa es un indicador que nos sirve para compararnos con otros países, la media en los países que pertenecen a la OCDE (organización para la cooperación y el desarrollo económico) es de 22.4 pruebas por cada mil personas. Islandia es el más alto con 136 pruebas por cada mil, mientras que un grupo compacto de países se encuentra entre 20 y 40.  México ocupa el último lugar, seguido por Japón con 1.8.  

Hablemos de las personas que han perdido la vida, llevamos hasta el momento 4 mil muertos en todo el país, el hecho es que también ha generado polémica; primero fueron declaraciones de los gobernadores del mismo partido en el poder, reclamos fuertes a la autoridad por publicar menos casos de los que ellos han indicado. En otra ocasión uno de los aliados del presidente y dueño de la segunda televisora más grande de México, desestimó el trabajo del subsecretario e incitó a la población a no hacer caso a sus recomendaciones, ni de sus cifras.   Ambos casos fueron tratados con una precisión de cirujano, pero el remedio duraría poco y es que los hechos están a la vista.  

Todos sabemos de la saturación de los hospitales en el área metropolitana, pero solo los que tenemos acceso a información de primera mano sabemos la gravedad de los casos, el número de pacientes intubados y la saturación de los servicios médicos, dado que conocemos es espacio físico, los recursos con los que cuentan y el sistema de trabajo. Por ello creemos que existe un subregistro de pacientes fallecidos. En la publicación del diario americano, se hace mención que personas cercanas a la jefa de gobierno comenzaron a investigar en cada hospital el número de muertes por Covid o sospechosas, la sorpresa fue que de los 900 fallecidos que reportan las autoridades federales, el número real es hasta 3 veces más.  

Recordemos que nuestro país tiene una tasa de mortalidad cercana al 10%, ocupa el 10° sitio entre el resto de países del mundo, un lugar nada decoroso considerando el alarmante número de casos en el resto de los países como Italia, España. En todos ellos se estima que el número es mayor y México no es la excepción, simplemente el diario NYT estima que en Italia durante el mes de marzo se reportaron solo la mitad de muertes por Covid.  

Los reclamos seguirán y mientras no se de información clara por parte del gobierno, información sencilla y de fácil entendimiento, no podrán quitarse el estigma de que todo esto es un teatro montado.  Me pregunto en repetidas ocasiones el ¿por qué?, y me respondo con más incógnitas, ¿será para incorporar la actividad económica con mayor rapidez?, ¿para ser los estadistas mejor librados de la pandemia?, ¿para no llevar más al país a la quiebra financiera?, solo el tiempo y los hechos. 

Quiero finalizar manifestando una enérgica protesta en contra del del presidente de la Republica que habló de los médicos, refiriéndose a ellos cómo mercantilistas, que en los tiempos del neoliberalismo sólo buscábamos el beneficio económico.  ¡¡Nada más falso…!!

No podría haber dicho una tontería peor y en estos momentos de solidaridad universal, en donde existe un movimiento de reivindicación de todos los cuerpos de salud, donde está más que claro son un grupo de personas entregadas a su trabajo, a salvar vidas, poniendo en peligro la suya y las de sus seres más queridos.  Recuerden que el 15% de los casos de Covid positivos son médicos y personal de la salud que se contagia al atenderlos y muchos de ellos mueren.  

Los médicos y el personal de la salud sabemos que somos requeridos y no dudamos en estar al pie del cañón, no nos achicamos y entramos con todo, sabemos los riegos y sufrimos, pero ponemos nuestra mejor cara. ¿Qué sería de un médico que no esta entregado a la salud se sus pacientes?

Por esto y muchas otras agresiones, ¡¡ basta ya de atacar, menospreciar y lesionar física y mentalmente a los médicos y el personal de salud …!!  

Es por ti, es por mí, es por el bien de todos. 

 

*Alergólogo, pediatra, profesor adjunto de la subespecialidad en alergia e inmunología clínica, UNAM. 

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