Editorial

Agenda 2030: promesas rotas, urgencias globales y el reloj climático en cuenta regresiva

#InPerfecciones
A cinco años del límite trazado por las Naciones Unidas, la Agenda 2030 se ha convertido en algo más que una hoja de ruta: es ahora una línea divisoria entre lo posible y lo catastrófico.

 

 

Miguel Angel Millán Cancino / @MiAngel_Millan
miangel.millan@inperfecto.com.mx

A cinco años del límite trazado por las Naciones Unidas, la Agenda 2030 se ha convertido en algo más que una hoja de ruta: es ahora una línea divisoria entre lo posible y lo catastrófico, entre la retórica de las cumbres y el colapso de un modelo que ya no da más. Mientras los líderes del mundo se felicitan en foros por avances pírricos o logros parciales, el planeta grita, se ahoga, se incendia. Y nosotros, los pueblos, seguimos esperando el cumplimiento de las promesas más básicas: acceso a salud, educación, igualdad, justicia ambiental y sostenibilidad.

Hoy, lunes 30 de junio de 2025, Estados Unidos vuelve a estar bajo la presidencia de Donald Trump, y México es gobernado por Claudia Sheinbaum. Dos figuras simbólicas en extremos opuestos del espectro climático: uno, negacionista del cambio climático reincidente, promotor del aislacionismo y del petróleo como dogma; la otra, científica de formación, impulsora del discurso de la sustentabilidad, aunque con poca acción transformadora más allá de la retórica. El contraste es brutal, pero el problema, al final, es compartido: la Agenda 2030 está estancada, y en muchos rubros, retrocediendo.

¿Qué es la Agenda 2030?

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, firmada en 2015 por los 193 Estados miembros de la ONU, definió 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar prosperidad para todas las personas. Fue, sin duda, un momento de optimismo multilateral. Pero también fue el inicio de una exigencia global que la mayoría de los gobiernos no quisieron o no pudieron cumplir.

📉 Avances y retrocesos globales

Según el último informe del United Nations Sustainable Development Goals Report 2025, publicado hace apenas unos días, sólo el 18% de las metas están en camino de cumplirse. El 48% muestra avances lentos o estancamiento, y el 34% ha retrocedido respecto a 2015.

Entre los retrocesos más alarmantes:

ODS 13 (Acción por el clima): Las emisiones globales de gases de efecto invernadero no han disminuido como se requería. El calentamiento global alcanza ya los 1.39 °C por encima de los niveles preindustriales, muy cerca del umbral de 1.5 °C definido como “crítico” por el Acuerdo de París.

ODS 2 (Hambre cero): La inseguridad alimentaria ha crecido. Se estima que 828 millones de personas viven hoy en condiciones de hambre crónica, exacerbadas por conflictos armados, crisis climática y desigualdades estructurales.

ODS 10 (Reducción de las desigualdades): La desigualdad entre países y dentro de ellos se ha profundizado. Las 10 personas más ricas del planeta poseen más riqueza que el 40% más pobre del mundo.

Y sin embargo, hay ciertos avances:

ODS 3 (Salud y bienestar): Las tasas de vacunación y acceso a servicios básicos de salud han mejorado en algunos países, sobre todo en el sur de Asia y partes de África.

ODS 5 (Igualdad de género): Si bien insuficientes, algunas regiones han avanzado en acceso de mujeres a cargos públicos, legislación sobre violencia de género y educación inclusiva.

ODS 7 (Energía asequible y no contaminante): Las inversiones en energía solar y eólica han crecido más del 50% desde 2020, especialmente en China, India y la Unión Europea.

Pero no es suficiente.

🌍 ¿Quién ha cumplido y quién ha fallado?

Los países nórdicos (Suecia, Finlandia, Dinamarca, Noruega) lideran el cumplimiento de los ODS. Su modelo de estado de bienestar, políticas ambientales firmes y cultura de transparencia los posicionan como los más cercanos a cumplir la Agenda 2030.

En cambio, los países más contaminantes, como Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudita e incluso Brasil, han mostrado desinterés o sabotaje activo. Con el regreso de Trump a la Casa Blanca, Estados Unidos ha vuelto a retirar fondos a la cooperación internacional en cambio climático, debilitando aún más la lucha global.

China, aunque invierte fuertemente en energías limpias, sigue siendo el mayor emisor de CO₂, con más de 10 mil millones de toneladas anuales. Su rol es dual: indispensable para la transición energética, pero también responsable de su retraso.

México, por su parte, presenta un cumplimiento desigual. Según el último informe del Instituto de Liderazgo en Sostenibilidad (SUMe), México sólo ha cumplido de manera aceptable 4 de los 17 ODS: educación, salud básica, energía limpia y combate a la pobreza extrema. Pero ha fallado rotundamente en justicia, medio ambiente, ciudades sostenibles, industria e innovación. Con Claudia Sheinbaum, hay un discurso ecológico, pero las concesiones mineras, el Tren Maya, el Corredor Interoceánico y el subsidio a energías fósiles siguen activos.

🔥 El calentamiento global al 30 de junio de 2025

El año 2024 fue oficialmente el más caluroso jamás registrado, y 2025 va camino a superarlo. Ya se han reportado temperaturas récord en India, el sur de Europa, el Medio Oriente y gran parte de América Latina. En México, las olas de calor han provocado más de 1,300 muertes sólo en los primeros cinco meses del año.

La crisis del agua se intensifica: Ciudad del Cabo, Chennai, Monterrey y Sao Paulo enfrentan escenarios de “día cero” recurrentes. La deforestación en el Amazonas volvió a acelerarse, y la acidificación de los océanos ya afecta gravemente la biodiversidad marina.

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) advierte que el presupuesto de carbono para mantenernos debajo de 1.5 °C se agotará en menos de tres años si no hay una reducción drástica en emisiones.

🛑 Los desafíos inmediatos

1. Descarbonizar ahora: No basta con prometer carbono neutral para 2050. Se requiere reducir emisiones en un 50% para 2030, y aún no estamos ni cerca.

2. Financiamiento justo: Los países del sur global necesitan más de 4 billones de dólares anuales para poder cumplir con la Agenda. Hoy sólo reciben una fracción de eso.

3. Eliminar subsidios fósiles: A nivel mundial, se siguen invirtiendo más de 7 billones de dólares al año en combustibles fósiles. Es insostenible.

4. Defensa de los defensores ambientales: 2024 fue el año con más asesinatos de ambientalistas, muchos en América Latina, especialmente en Colombia, México, Brasil y Honduras.

5. Empoderar a las comunidades locales: Sin justicia social, no habrá justicia ambiental. Las soluciones deben nacer desde abajo.

 

✊ Conclusión: más allá del discurso

El mundo no necesita más discursos de buenas intenciones. Necesita voluntad política, cooperación internacional y una ciudadanía despierta. La Agenda 2030 no se va a cumplir sola, ni mágicamente, ni con palabras bonitas. Se requiere confrontar intereses, desmontar privilegios y actuar con la urgencia que exige la realidad climática.

Trump puede volver a negar la ciencia, Sheinbaum puede seguir prometiendo con tibieza, y la ONU puede seguir organizando cumbres. Pero si no cambiamos el rumbo hoy, mañana no habrá futuro que proteger. Estamos en la década decisiva. Y ya vamos cinco años tarde.

Porque no se trata sólo del clima, se trata de vida. Y la vida no espera.