Editorial

Cambio, democracia y calidad. El legado de Morlino

#InPerfecciones
Pasamos de los cambios de los regímenes no democráticos a democráticos y terminó con las democracias transformadas en regímenes híbridos o autoritarios.

 

 

Alejandro Animas Vargas / @alexanimas
animasalejandro@gmail.com

Entre los muchos estudiosos que ha habido de la política destacó sin duda Leonardo Morlino, profesor italiano de Ciencia Política nacido en 1947 y que falleciera la semana pasada. Esta triste noticia nos ha servido para hacer un breve recuento de su obra.

 

En 1980 publicaría el influyente libro Cómo cambian los regímenes políticos, donde el autor empieza con una reflexión que parece no perder vigencia: “El cambio en todos sus diversos aspectos parece ser una característica de nuestro tiempo. Sobre todo en el plano político”. Recordemos que en esa época inciaba la era de las transiciones políticas hacia la democracia.

 

Las definciones eran más o menos sencillas. Los regímenes democráticos son aquellos “cuyas normas vigentes prevén la protección de los derechos políticos y civiles de los miembros de la comunidad política”, con un alto grado de pluralismo político y de participación real de la población. Por el contrario, los regímenes no democráticos se distinguen por un pluralismo político limitado y no responsable, acompañados de una baja movilización política.

 

Ahora bien, lo que mantenía estable a un sistema político, (la mayor preocupación teórica de ese momento) era el apoyo, la legitimidad y el consenso hacia el régimen vigente por parte de la comunidad política en general y de la clase política en particular. El segundo elemento de estabilidad lo identificaba el autor en el rendimiento, la eficacia decisoria y la efectividad de las políticas hacia la ciudadanía. Un último factor era la movilización política como uno de los elementos más importantes para el cambio o persistencia de un régimen. Con estas herramientas conceptuales se podían analizar los cambios de un régimen no democrático hacia uno democrático y viceversa.

 

Más de 20 años después, en 2003, ya las condicones del mundo eran otras. La democracia era el régimen más extendido y más respetable incluso entre quienes solo la aplicaban como una fachada. Por eso no extraña el título Democracia y Democratizaciones. El texto hace una larga reflexión entre diferentes definiciones de democracia (general, procedimental, genética, normativa), para llegar a una definición mínima de democracia la cual debe incluir los siguientes elementos: a) sufragio universal masculino y femenino; b) elecciones libres, competidas periódicas correctas; c) más de un partido, y; d) fuentes de información diversas y alternas. La ausencia o limitación en alguna de los cuatro elementos es señal de un régimen no democrático.

 

Posteriormente, Morlino se enfoca en las democratizaciones, que no son otra cosa que las transiciones o cambios de regímenes no democráticos, sobre todo autoritarios (otra tipología son los regímenes totalitarios o las dictaduras), a distintos regímenes democráticos, a través de sucesivos y eventuales procesos de integración, consolidación, crisis y también de crecimiento de la calidad democrática.

 

Al final vemos que aporta un nuevo y polémico elemento de análisis: la calidad. Ya sea una buena democracia o bien, una democracia de calidad, se debe entender como el “ordenamiento institucional estable que mediante instituciones y mecanismos que funcionan correctamente, realiza la libertad y la igualdad de los ciudadanos”. Aquí vemos cómo Morlino retoma la vieja reflexión de que la democracia se compone de la libertad y la igualdad. Pero regresando al tema de qué podemos considerar como una buena democracia, el autor presenta cinco dimensiones de variación: 1) el respeto a la ley; 2) rendición de cuentas; 3) reciprocidad, como la capacidad de respuesta del gobierno que encuentra satisfactoria ciudadanos y sociedad en general; 4) respeto pleno de los derechos que otorgan diversas libertades, y; 5) progresiva ampliación de una mayor igualdad.

 

 

En su libro de  2012, Cambios hacia la democracia, Morlino se enfoca los problemas fundamentales de qué modo y por qué el gobierno se mantiene y se fortalece, o se colapsa, o puede ser mejorado para terminar “proponiendo una nueva tipología de democracias en términos de las cualidades que no poseen, la relevancia de la rendición de cuentas e interinstitucional, y  los factores que pueden ayudar al desarrollo de la libertad y la igualdad”.

 

Esto es, para el autor resulta trascendente evaluar los elementos que conforman, la calidad de la democracia, los cinco planteados en Democracia y democratizaciones, más la participación y la competencia, y  dividiendo la rendición de cuentas en electoral e interinstitucional. Otro elemento a destacar es que presenta la definición de un régimen híbrido como el “conjunto de instituciones que ha sido persistentes, sean estables o inestables, por alrededor de un decenio, han sido precedidas por autoritarismo, por un régimen tradicional o incluso por una democracia mínima, y está caracterizado por el surgimiento de pluralismo y formas limitadas de participación independientes y autónomas, pero carecen de al menos uno de los cuatro aspectos de una democracia mínima”. Esta definición sigue siendo usada para ubicar a aquellos regímenes que tienen al mismo tiempo algunas características democráticas con otras no democráticas.

 

Para finalizar este breve recorrido, en 2020 publicó Equality, Freedom, and Democracy, donde de manera clara identifica que el entorno en el que se desarrolla la democracia ha cambiado: “Por un lado, los avances tecnológicos han transformado profundamente los medios de comunicación y, en consecuencia, los aspectos clave de la formación o remodelación de la opinión pública. Por otro lado, también como consecuencia de otras transformaciones socioeconómicas, los propios ideales democráticos han sido modificados y readaptados”. Las prioridades en los años ochenta eran los derechos referentes a las libertades políticas; las prioridades de la última década se han enfocado en los derechos sociales y la igualdad.

 

El ciclo de Morlino inició con los cambios de los regímenes no democráticos a democráticos y terminó con las democracias transformadas en regímenes híbridos o autoritarios. ¿Cómo identificar hoy en día que un país está al borde de un cambio que lo pueda llevar de la democracia a un régimen híbrido o hacia uno autoritario? La respuesta es sencilla: a medida que baje la calidad de la democracia.

#InPerfecto