Editorial

¿Cuál apoyo?

#InPerfecciones
La semana pasada la CONADE anunció la reducción en las becas mensuales que reciben los deportistas de alto rendimiento; duró poco la simpatía por parte de AMLO y su 4T hacia el Deporte.

 

 

Jorge García Vielma
jorge.garcia@inperfecto.com.mx 

El amor acaba, dice la canción de uno de los mejores intérpretes que ha nacido en México. A pesar de que este ha sido un año con una carga considerable de actividades deportivas gracias a Tokio 2020 de a poco se comienza a esfumar esta llama, ¿por qué? Tal hecho parece no ocurrirle solo al Deporte, sino a diversos aspectos de la vida social: por instantes todo gira en torno a un tema en específico pero es cuestión de días para que queden en el olvido. Hasta ahora sigue siendo un verdadero reto hacer que las agendas políticas, gubernamentales y sociales consideren a la actividad deportiva como una temática protagónica en cada una de éstas. 

Lo anterior da entrada para visibilizar como el Deporte suele ser usado como una herramienta de tintes políticos. Hace algunos meses los altos mandos de la actual administración, encabezada por Andrés Manuel López Obrador, se mostraban ante la opinión pública como un verdadero aliado para con el Deporte. Todo iba miel sobre hojuelas, los discursos triunfalistas y nacionalistas imperaban, se maquillaba la situación histórica que ha caracterizado a la actividad deportiva y su diálogo con la Política en este país. ¿Qué alteró la ecuación? La semana pasada la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte a través de un comunicado anunció que el apoyo hacia deportistas de alto rendimiento se reduciría hasta en un 65% con base en los últimos resultados de las justas veraniegas. 

Frente a este tipo de situaciones la figura del deportista queda totalmente desamparada, no cuenta con voz ni voto ante escenarios de esta manufactura, ¿qué hacer? Parece ser complicado decantarse por el Deporte profesional en este país, teniendo en cuenta el poco apoyo verdadero por parte de las autoridades. Además en México se ha patentado una lógica bastante ad hoc al sistema capitalista, todo se basa en los resultados sin importar nada más; a través de una “carta compromiso” se ata a los deportistas, existen dos puntos principales: el primero pondera un mejoramiento para que el apoyo aumente y el segundo establece ciertos límites para no perder la ayuda. Pero, ¿cómo se obtendrán balances positivos de manera solitaria? La postura gubernamental parece obedecer a una lógica de abandono en el proceso pero de acompañamiento en los resultados. 

Dicha decisión por parte de la CONADE hizo eco en algunos personajes, principalmente en los deportistas, pero también en aquellos que han sido los encargados de manejar al Deporte en México, pero al final del día no ofrecen alguna alternativa sólida sino solamente culpan a otros por lo que acontece en la realidad. Este suceso ha servido para quitar una máscara a la 4T y su supuesta postura a favor de la actividad deportiva, aunque dicha acción no se limita solo al gobierno de MORENA porque no importan los colores de quiénes están al frente del gobierno, las manías siguen siendo las mismas. 

Mantenerse en el foco a toda costa es una actividad recurrente en los deportistas nacionales, y con justa razón porque esta suele ser la única estrategia para no ser olvidados. Todo en esta vida se desvanece, claramente el Deporte entra en esta premisa pero los esfuerzos se pueden redoblar para lograr su verdadero posicionamiento en el mundo de la Política, y no solo considerarlo como una válvula de escape. Aunque las élites políticas salgan a tratar de explicar a que obedece dicha decisión no hay ningún argumento convincente que deje tranquilo a nadie. En la 4T la actividad deportiva ha sido usada a conveniencia propia, ojalá en otras transformaciones las cosas mejoren. 

Rueda el balón, rueda la vida. 

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