1968

LA NFL EN MÉXICO Y UN JUEGO CANCELADO

1968, EN LA MEMORIA DE MÉXICO 

Las visitas de la NFL a la Ciudad de México son siempre recordadas como una fiesta gracias a dios, hoy en día es todo un espectáculo mercadológico, y la de ese lunes 21 de noviembre entre los Tejanos y los Raiders no debe ser la excepción, sin embargo, el primer partido que programó la liga para jugar en aquel territorio fue cancelado sin mayores explicaciones.

 

Eduardo Morales

dorado.morales@inperfecto.com.mx

 

En aquel año México ya tenía sus equipos de fútbol americano universitario, como las Águilas Blancas o los equipos de la UNAM, mientras que los Dallas Cowboys fundados en 1960, ya contaban con un sólido grupo de seguidores aquí.

 

Se cuenta que; la NFL comenzó a Sondear la opinión de sus equipos con respecto a jugar un encuentro de exhibición en Ciudad de México, 10 de sus clubes expresaron su interés, al igual que un promotor de nombre Jim Oliver. No escatimó en fastuosidades, contratando a un sujeto apodado “Rocket Man” (Hombre Cohete) para que actuara en el medio tiempo, junto al cuerpo de baile de las Apache Belles, oriundas de Tyler, Texas, y el Ballet Folklórico de México.

Sin embargo, varios problemas comenzaron a surgir. Se debieron usar postes de gol de los años 40. Los representantes de relaciones públicas de ambos equipos debieron invertir horas mostrando a los cuidadores del terreno como alinear el campo de forma apropiada.

 

Hubo rumores que el precio de admisión general de 5 pesos (aproximadamente 40 centavos de dólar) Se imaginan InPerfectos? fue tan bajo que, a la hora de hacer cuentas, los organizadores entendieron que iban a sufrir pérdidas sustanciales.

 

Pero, la mayor preocupación era el ambiente que se sentía en la Ciudad de México. A fines de julio, varios días de protestas estudiantiles en contra de la brutalidad policial resultaron en peleas y violencia. Se temía que se desencadenaran protestas en el partido, lo cual no sólo podría incitar nuevos enfrentamientos, además del bajón en el entusiasmo previo a los Juegos Olímpicos de verano, pautados para arrancar el 12 de octubre.

Se dice que aproximadamente a las 2 de la tarde del jueves 8 de agosto, tres días antes del encuentro, los periodistas y oficiales se reunieron en el estadio para lo que pensaban sería una conferencia de prensa de rutina. Sin embargo, Jim Oliver, el promotor, entró y dijo: ‘Pues bien, el partido se cancela’”.

 

Resulta que las autoridades mexicanas tomaron la decisión sin consultar a Oliver. (Creo que temían tener a 105,000 personas metidas en un mismo lugar). Un tal Ricardo Medrano, gerente general de la Asociación de Fútbol Americano del Distrito Federal en aquel entonces, hizo el anuncio oficial a las 2:30 p.m. El partido se canceló por “motivos de fuerza mayor”.

 

Las partes involucradas querían recuperar al menos una parte de sus inversiones significativas. Los entrenadores Joe Schmidt, de los Lions, y Joe Kuharich, de los Eagles, sentían que ambos equipos necesitaban el fogueo. Los jugadores también estaban ansiosos de recibir un cheque que podía llegar hasta a $350 para los veteranos de cinco años de servicio. ¿Podrían rescatar el partido en solamente tres días? Muuuy dificil!!

Luego, cuando conocieron de la mala noticia, los Eagles ya habían abandonado su campo de entrenamiento en Reading, Pensilvania, y habían ingresado a un motel cerca al aeropuerto para luego volar a la Ciudad de México en tempranas horas de la mañana siguiente.

 

“Teníamos todo listo”, dijo al día siguiente Norm Snead, mariscal de campo titular de los Eagles. “Estábamos emocionados por ir. Al menos, yo sé que lo estaba. Mi única experiencia en México es conocer Tijuana”.

 

El viernes 9 de agosto, bajo un titular en la primera página de la sección deportiva del diario Philadelphia Inquirer que rezaba “México prohíbe el partido Eagles-Lions del domingo”, el redactor Roger Keim citó a Joe King, vicepresidente y gerente de negocios de los Eagles, afirmando: “Si no podemos conseguir el Franklin Field, no habrá partido. El estadio John F. Kennedy no está disponible. Si jugamos, los boletos se venderán por estricto orden de llegada. No hay otra manera de hacerlo”.

 

El partido se jugó finalmente en Philadelphia, con victoria para los Lions por 20-3. Los Eagles perdieron 20-3 en frente de una multitud oficialmente totalizada en 12,176 personas, cercano a sus expectativas, considerando las condiciones improvisadas en las cuales se celebró el partido y el calor.

 

Diez años más tarde, Philadelphia fue uno de los protagonistas del primer partido de la NFL jugado en México, donde cayeron 14-7 ante los Saints de New Orleans que tenían como quarterback a Archie Manning. Pero no se apostó por un escenario tan grande como el Estadio Azteca, sino que se celebró en el de la Ciudad de los Deportes, hoy el Estadio Azul.

 

Ahora, México no sólo es el primer país que recibió un partido de temporada regular fuera de Estados Unidos, ahora  también anfitrión del primer Monday Night Football en el extranjero.