Editorial

Crea fama, aunque no te eches a dormir.

#InPerfecciones
La buena o mala fama que nos dan no siempre termina dependiendo de nosotros.

 

 

Georgina Valez / @gini_friski
gvt3377@outlook.es

Para esta semana, vamos a hablar de la fama, pero vista desde la definición de que es la opinión que las personas formamos sobre algo o alguien como consecuencia de sus acciones, palabras o decisiones que sean de alguna manera públicas, por lo que la buena fama es más bien una buena reputación, mientras que la mala fama está cargada de una opinión negativa o de rechazo.

Inclinarte hacia un lado u otro es completamente subjetivo, por lo que también puede resultar equivocado y para ejemplificar esto daré algunos ejemplos, el primero es que los delfines son vistos como animales tiernos, agradables e incluso amistosos, tanto que muchos de ellos se encuentran lamentablemente en cautiverio en distintos lugares de atracción turística para que las personas interactuemos con ellos, sin embargo, son bastante crueles y perversos, pueden abusar sexualmente de un humano y molestan a los demás peces solo por diversión. Por otro lado, se cree que los árboles son la mayor fuerte de oxígeno en la tierra cuando en realidad las plantas marinas son las que aportan el 70% del recurso, estos son dos casos en los que un par de seres vivos tienen aparentemente buena fama ante los ojos de la mayoría, cuando no debería ser así del todo.

En cuanto a las personas, la fama sí depende de la cantidad de gente que nos conozca, y sobre todo, de lo bien o mal que le caigamos, aunque no en todos los casos, por ejemplo, Michael Jackson que sí fue, y sigue siendo, una figura pública con muy buena fama por el gran talento que tenía, comenzó a ganarse una cantidad enorme de mala fama desde que se corrió el rumor de su supuesta pedofilia. Esto hablando de famosos, pero con las personas comunes y corrientes pasa lo mismo, si tienes buena fama quizás resulte insostenible mantenerla por mucho tiempo, pues al primer “error” que cometas a ojos de los demás comenzarás a ser señalado con todo lo contrario. Dependerá de ti lo mucho o poco que te importe la opinión pública, si es poco, continúa con el refrán y échate a dormir, y si es mucho, quizás debas prepararte para una gran decepción, porque no es posible darle gusto totalmente a todos, ni siendo uno de los artistas más reconocidos en la historia, ni aportando cierta cantidad básica de oxígeno a los demás.

#InPerfecto