Editorial

¿Qué les pasa a los López?

#InPerfecciones
Una vez que falleció me enteré de que su nombre completo fue Francisco Benjamín López Toledo, eso me hizo un poco de ruido ¿otro López que no reconoce a su padre?

 

Firenze Genis
editorial@inperfecto.com.mx

 

Nuestro admirado y recién fallecido Francisco Toledo ha sido homenajeado y reconocido no sólo en México, sino en todo el mundo. Un creador del color y de la forma como lo fue él, merece nuestros más extensos elogios, y si agregamos a sus virtudes de maestro de los pinceles, su gran amor a la tierra, su tierra a la que tanto defendió de los embates de la transculturización y modernismos baratos como el ver un expendio de hamburguesas gringas en el centro de Oaxaca.

Una vez que falleció me enteré de que su nombre completo fue Francisco Benjamín López Toledo, eso me hizo un poco de ruido ¿otro López que no reconoce a su padre?, es decir que, el apellido de la madre le representó más éxito y renombre que el de López.  Nadie le llora a Francisco López, si preguntáramos en la calle, nadie sabría de quién se trata; en cambio Francisco Toledo desde luego que sí.

Recordé que el expresidente Adolfo López Mateos,  usó sus apellidos casi casi como apellido compuesto, no he leído que el presidente Adolfo López, hubiera realizado tal o cual obra, siempre se le llamó  Adolfo López Mateos.

Al expresidente José López Portillo y Pacheco, si le quedaba el uso de su primer apellido que para fortuna de él era compuesto: López Portillo; no incurrió en ningún abuso del uso del apellido materno.

Ahora si vamos al siglo XIX, encontraremos que el Presidente y dictador Antonio López de Santa Ana, también gustó de unir el López con el de Santa Ana, ya que no se le decía Don Antonio López, era Don Antonio López de Santa Ana. 

Y dentro de la poesía, tenemos al inolvidable Manuel López Velarde, creador de “Suave Patria”.  Siempre fue López Velarde, no fue “Suave Patria” de Manuel López.

Y el más palpable ejemplo es el del presidente actual,  Don Andrés Manuel López Obrador, tanto a él como a sus seguidores, ¡les encanta!, usar el Obrador, incluso hemos escuchado algunas porras de seguidores que le gritan: “Obrador, Obrador”,    o “es un honor estar con Obrador”, o al contrario, “es un error estar con Obrador”. Obviamente esto no lo grita su gente.

He notado qué a los partidarios de nuestro presidente, les incomoda que se le llame: “presidente López”, lo ven como afrenta o como un tratamiento de poco respeto.

¿Qué pasa con el apellido López?, qué es lo que les disgusta tanto a quienes lo llevan y siempre lo hermanan con el segundo apellido,  ¿ser únicamente López les demerita?, o para que sea más rimbombante debe estar acompañado de otro, no importa cuál, mientras les permita no ser López únicamente.

Tengo un par de amistades del célebre apellido López, ellos lo usan así lisa y llanamente López, y los admiro por ello, no recurren a su derecho de usar el segundo apellido ligándolo con el primero.

Perdón por hacer estas reflexiones que pueden resultar tan ociosas como preguntarse si  los peces duermen con los ojos cerrados y flotan a la deriva mientras descansan?

La voz de la calle  

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