Editorial

REQUETEBIEN.

#InPerfecciones
Y es que estamos tan acostumbrados a las políticas e implementaciones “chafas” que la coyuntura parece el mejor refugio para evadir la realidad.

 

 

Carlos Rosas Cancino / @CarlosRosas_C  
carlos.rc@inperfecto.com.mx

 

Probablemente estamos más acostumbrados a las cosas mal hechas o con una calidad deficiente, como se dice coloquialmente “chafas”. También estamos acostumbrados a recibir las “chambonadas” de supuestos profesionales dedicados –o al menos de eso presumen- a oficios o disciplinas que al menos una vez en la vida se utilizan.

 

Traspolando lo anterior, la forma en que se ha buscado solución a los temas centrales que atañe atender al Gobierno tiene la virtud de ser un símil de lo que por tradición estamos acostumbrados a ver. La falta de análisis de la implementación de técnicas, políticas, estudios, discursos etc. más el alto índice jamás visto de seguimiento y crítica han dejado expuesta la manera con la que los gobiernos han pretendido atender los problemas nacionales generando más problemas que soluciones.

 

Es cierto que los programas sociales atacan de manera frontal la desigualdad social y económica nacional, sin embargo, y pensando que en palabras del Presidente Andrés Manuel López Obrador que sostiene que sí hay dinero, entonces el problema se encuentra en la manera en que se administra la riqueza nacional. Y no solo es un tema de corrupción y desvío de recursos que en la pretensión de atacar esta tradicional manera de abusar del erario público desde las posiciones políticas, se antoja positivo en el discurso, y hemos sido testigos de una serie de irregularidades y molestias derivadas del recorte de recursos para dependencias donde los más afectados como siempre son los usuarios porque lo lógico es que ningún trabajador que no recibe el pago por su trabajo atienda de manera tranquila y gustosa sus labores, y así hemos visto temas como los residentes médicos, maestros, burócratas etc. que han visto afectadas sus actividades por motivo de retención o recortes al presupuesto, que tendríamos que analizar a profundidad si se trata de un tema de falta de recursos o una deficiente administración de los mismos.

 

La caída en el ranking mundial de inversión extranjera directa en México en su percepción se ha amalgamado de forma peculiar a la coyuntura, ya que se ha bifurcado la opinión sobre los números y los datos en materia económica. Por un lado el discurso presidencial que maneja “otros datos” y ha declarado el la abolición del periodo neoliberal en México se contrapuntea a los datos que emanan de los organismos que califican el desempeño económico de los países, y como siempre en los resultados que al final del día solamente representan números, la repercusión de se nota a botepronto en el poder adquisitivo de la ciudadanía.

 

Aspectos importantes como el aeropuerto, las refinerías, el tren maya, y otros programas que pretenden reactivar la economía de manera algo más agresiva, les ha hecho falta el empujón final de análisis para ser propuestas reales y eficientes, ya que de continuar la tendencia como va, seguiremos viendo de manera tradicional la implementación “chafa” que ha permeado a lo largo de los sexenios en México.

#InPerfecto