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La ruta de Xajhá, en Zimapán, Hidalgo, se ha convertido en uno de los destinos más sorprendentes para los amantes del turismo de naturaleza que viajan desde la Ciudad de México y centro de la República.
Isaí Maldonado / @ingviajero/ @Inge_viajero / @Ingeviajero
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La ruta de Xajhá, en Zimapán, Hidalgo, se ha convertido en uno de los destinos más sorprendentes para los amantes del turismo de naturaleza que viajan desde la Ciudad de México y centro de la República. Su mezcla de paisajes semidesérticos, cañones imponentes y aguas termales la vuelve una experiencia única.

El recorrido inicia con un descenso hacia el cañón que resguarda las aguas termales de Xajhá. El contraste entre el clima cálido y las formaciones rocosas crea un escenario perfecto para la aventura fotográfica y la relajación.

Los ríos de tonalidades turquesa son el principal atractivo que además debes ir atravesando en esta ruta de senderos. Aquí los visitantes pueden contemplar las paredes del cañón que se elevan a su alrededor, ofreciendo una sensación de aislamiento y tranquilidad absoluta.

Durante el recorrido es común encontrar vegetación propia del semidesierto y miradores naturales que sorprenden a cada paso.

A unos kilómetros, la Presa Zimapán ofrece un paisaje totalmente distinto pero igual de espectacular. Sus aguas profundas rodeadas de montañas invitan a paseos en lancha, pesca deportiva y recorridos guiados para apreciar su geología.

Sin embargo, el hallazgo más impactante de la zona: En 2014, Zimapán fue noticia nacional por el descubrimiento de un fardo mortuorio prehispánico único en su tipo en Hidalgo: los restos de un joven adulto envueltos en un petate y textiles con pigmentos, depositado en posición sedente. Aunque el original está bajo resguardo del INAH, los visitantes pueden admirar una réplica exacta y aprender sobre este ritual funerario en el Museo Comunitario del municipio.

Para complementar la visita, es posible observar pinturas rupestres y herramientas líticas encontradas en la región, como puntas de proyectil y manos de metate, que evidencian la vida cotidiana de los cazadores-recolectores.

Para quienes buscan una escapada llena de aventura, paisajes imponentes y aguas termales, la ruta de Xajhá y la Presa Zimapán son una combinación perfecta** y un destino ideal a tan solo unas horas de la capital.




