Cultura

Xhevdet Bajraj, el poeta yugoslavo más mexicano

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“En vez de escribir poemas chafas, mi pueblo necesita héroes

 

 

Luis Ricardo Sandoval / @LuisRSandoval5
luizandcar18@gmail.com

En memoria de mi queridísimo maestro, Xhevdet Bajraj (1960-22 de junio de 2022)

Podría dedicar el siguiente texto a la historia del queridísimo profesor Xhevdet Bajraj, sobre cómo sufrió durante la guerra de Kosovo (1998-1999), gracias al presidente serbio Slobodan Milošević. Sobre la manera en que un soldado lo dejó escapar cuando estaba al borde de la muerte, con un AK-47 en la cabeza. De pronto (palabras más, palabras menos), el soldado le dijo que huyera. Así, Xhevdet, con esa nueva oportunidad de la vida, corrió por tres días y tres noches hasta llegar a la frontera con Rumania.

Podría mencionar que, como escritor, Xhevdet Bajraj, el Parlamento Internacional de Escritores hizo los trámites necesarios para mandarlo como refugiado a Francia, Italia o México. Él, teniendo descendencia albanesa, decidió venir a México, donde, con un poco de español y sintiéndose como León Trotski, decidió venir al país de la águila devorando a la serpiente.

En cierta entrevista apenas llegó a México, dijo lo siguiente: «No pensaba ni en los lectores ni en el éxito; simplemente necesitaba liberarme de un peso que me quitaba la respiración. Mi único deseo era poder descifrar las tinieblas que me estaban mordiendo el alma, y lo más fácil era hacerlo con mi lengua materna, el albanés. Lo importante es la poesía, no el idioma en que se escribe».

Hablar sobre sus escritos Ruego Albanés (2000) y El tamaño del dolor (2005), incluso de ser coprotagonista de la película Aro Tolbukhin, en la mente del asesino (2002). De ahí fue que inició su aventura por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, donde yo, fui uno de sus muchos alumnos, pero, a pesar de la infinidad de alumnos que éramos, siempre tenía un recuerdo de cada uno de ellos.

 

En mi caso, siempre vio un potencial escondido que animaba a explotar. Siempre me animaba a no tener miedo, a usar ese miedo para expresarme por medio de los poemas. Siempre que me veía era de “¡ey!, ya no eres tan flojo como cuando iniciaste”.

Una de las características que Xhevdet tenía era que, si un poema le gustaba, lo analizaba con mucha calma viendo al pizarrón. Lo leía y releía muchas veces y daba acertadísimos puntos sobre nuestros puntos fuertes y los débiles, donde mejorar. “Si poema fuera mío”, con su fuerte acento albanes, era una de sus frases características para darnos crédito y hacerlo pasar como suyo.

Ocurrente, bromista, optimista a pesar de haber sido exiliado de su país natal gracias a una guerra de un tipo serbio que buscaba, gracias al apoyo de Estados Unidos, aumentar su control sobre os Balcanes y estar cerca de Rusia para una potencial guerra contra ese país. Cosa que siguen buscando, pero ese no es el tema que abordamos en este escrito.

Xhevdet Bajraj fue una persona de mucha inspiración par amuchas personas, hombres y mujeres poetas en formación. Siempre nos animaba a escribir de todo, como medio de terapia. Desde la lluvia que cae sobre la ventana, como inicio de un poema, hasta las manifestaciones feministas por la igualdad.

Todo era un tema para un poema o un escrito, quien siempre, con una sonrisa, leía con mucho gusto. Como poeta fue de los que rompió el sistema. Fue un rebelde por naturaleza. Nos decía que “para qué quieren aprender sobre la métrica y la rítmica, que sí la manejo muy bien, pero es innecesario que cuenten con eso si quieren expresar su amor para su mujer o su hombre”. 

Una de las frases que más me quedaron en la mente fue “el poeta es aquel quien no tiene miedo de exponer su corazón al mundo”. U otra frase: “en vez de escribir poemas chafas, mi pueblo necesita héroes”.

El siguiente poema fue el mejor que escribí durante las clases que tomé con el profesor Xhevdet. Dice así:

 

La mirada como navajas

cuando abres el refri

sin brisas

ni raíces

como la de un niño

que observa el empaque

de jugo de naranja

 

Descansa en paz, mi querido maestro. Nos faltó irnos a tomar una cerveza o un pulque y hablar sobre la vida y los poemas. Pero sé que lo estás haciendo en el cielo o en el paraíso, leyendo los versos de cierto wey o weya poeta, punto com, punto mx.

 

#InPerfecto