Editorial

La magia en el quehacer cotidiano

#InPerfecciones
Si la magia no existiera el mundo sería un error…


Alix Salas
al_ix_29@hotmail.com

Probablemente nuestro encuentro con la magia haya sido a través de cuentos, películas, libros, etc., y también es probable que en algún momento de nuestra vida hayamos sentido cierta atracción hacia lo mágico. Una atracción por aquello que es extraordinario e invisible, por aquello que nos puede dotar de poderes o capacidades sobrenaturales.

 

Pero ¿qué es la magia? Si bien no hay alguna definición concreta y universal, es cierto que a la magia se le atribuyen cualidades como “sobrenatural”, “arte”, “conocimiento”. Incluso, Los Reyes Magos también aluden a “Sabios”, argumentando que en su época, Mago refería a Hombre sabio u Hombre de ciencia.

 

La magia suele ser un arte o una ciencia oculta, pues no está al alcance de todos. En los cuentos e historias suele mencionarse que los magos son solo algunas personas que nacieron con esa cualidad.  El que sea oculta puede ligarse a que es sobrenatural, en el sentido de que no es fácil dar con ella y que ciertamente no todos logramos hacerlo.

 

En algunas culturas, la magia también se ha vinculado directamente con los dioses y con las personas más sabias, como los dioses Heka e Isis en Egipto, los Druidas para los Celtas, los Chamanes en América. Por tanto, la magia está vinculada con alguna fuerza, poder o energía superior, es decir sobrenatural, y luminoso al mismo tiempo, dada la presencia de los dioses y sabios.

 

Se trata por tanto de saber ver y hacer con el corazón, que es donde podemos encontrar nuestra esencia luminosa que nos vincula con los dioses, y donde se encuentra nuestra sabiduría, que algunos llamarían “sabiduría perenne” por ser atemporal y universal.

 

El detalle es que parece ser que lo hemos olvidado… Buscamos mucho afuera y muy poco adentro. 

 

La clave es, entonces, buscar dentro y no fuera. La magia consiste en encontrar esa luz interior, y con ella ver nuestro alrededor, con ella hacer nuestras acciones, con ella ver la luz que hay dentro las personas y demás seres vivientes, con ella ver a la vida misma. Ahí está lo extraordinario y sobrenatural, y ese poder lo podemos tener solo si sabemos buscarlo. 

 

Como dijoSaint-Exupéry en El principito:He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.Y así, llevar esa luz o ese corazón a vivir el día a día.

 

 

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