Editorial

PACTO DE VIOLADORES.

#InPerfecciones
Y es que el Presidente cada que opina sobre lo delicado que representa la violencia contra las mujeres en México da cátedra de “sensibilidad”.

 

Carlos Rosas Cancino / @CarlosRosas_C  
carlos.rc@inperfecto.com.mx

 

Habrá que conocer el contexto y de  parte de quién, fueron las palabras –algunas- del Presidente López Obrador para referirse al tema de “Don” Félix Salgado Macedonio hoy candidato de MORENA a la Gubernatura de Guerrero y sobre el que pesan demandas por violación, el Presidente acudió a “la arrogancia de sentirse libre” para opinar sobre dichas acusaciones para meterlas en el contexto de la contienda electoral.

 

Y es que el Presidente cada que opina sobre lo delicado que representa la violencia contra las mujeres en México da cátedra de “sensibilidad” y habilidad discursiva para politizar –otra vez- la voz y la exigencia de justica de las mujeres, de tal manera que para el mandatario terminan siendo ellas las violadoras no solo de Salgado Macedonio, sino también, del proceso electoral que es aprovechado para ensuciar la figura del “beato” Macedonio; claro que dentro de la tónica acostumbrada y muy “lopezobradorista” una vez politizado el asunto se desmarca olímpicamente señalando que debe ser la autoridad o la gente la que decida sobre el futuro del candidato por Guerrero, y así, -como se dice en el argot futbolístico-, López Obrador logra bajar ese balón para descalificar y minimizar la exigencia de justicia, dejando claro que la agenda política tiene la preferencia sobre la seguridad y la tranquilidad de las mujeres.

 

Recordemos que uno de los pasatiempos favoritos del Presidente es comportarse como un cretino cuando las cifras de violencia en México le muestran lo mediocre de su desempeño, el complot político es uno de sus argumentos preferidos para sacudirse la presión que representa la imagen del misógino que lleva dentro, porque resulta que todas las mujeres que protestan o son opositoras, neoliberales o solo buscan desestabilizar políticamente a los candidatos en tiempo de elecciones porque es más fácil para el “profesional de las campañas electorales” denunciar una persecución imaginaria a solucionar una problemática que implicaría dejar fuera a los violadores y ladrones que forman parte del movimiento que lo llevó al poder, un movimiento en el que la superioridad moral es simplemente un artilugio demagógico.

 

Lo delicado del tema es que la complicidad del Presidente se ve replicada por el dirigente nacional de MORENA Mario Delgado, que no solo ratificó a Macedonio como candidato, también ratificó el “pacto de violadores” mientras se encuentra derrochando “verborrea” política con un discurso de “alto octanaje” donde el pasado “prianista” de México es lo peor que nos pudo haber pasado, pero que gracias al Gobierno de izquierda el bienestar no tiene límites, y claro que no tiene límites, cuando vemos que la oferta política oscila entre actores, cantantes, deportistas y ahora violadores, a Mario Delgado solo le falta decir que “el PRI violaba más”. La jornada electoral que se avecina tiene de todo, menos calidad, tiene un Presidente indolente que le preocupa más el bienestar material de monumentos, muros y objetos que la seguridad; si, resulta paradójico que el Presidente más “feminista” de todos los tiempos, cuando se trata de opinar sobre la  violencia de género en México, no tiene madre.

 

#InPerfecto