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“FUNCIONALISTA RADICAL” JUAN O’GORMAN  Parte 2

#Arquitectura
“Por su carácter mecánico y técnico, ignoró la necesidad del placer estético, que es una de las más importantes funciones de la verdadera arquitectura”

 

 

Carlos Rosas C. / @CarlosRosas_C
carlos.rc@inperfecto.com.mx

 

Juan O’Gorman, referente inequívoco del muralismo mexicano, arquitecto de una ideología férrea que pugnó por una arquitectura funcionalista apegada a las necesidades de un país que requería de un cambio importante en la forma de atender a la población más desfavorecida, O ‘Gorman encuentra en una generación de muy destacados personajes el empuje que lo catapultó a promover un estilo lejos del ornato pero con una calidad plástica que ha quedado plasmada en su obra. 

 

“Juan O’Gorman, el último de la estirpe de los muralistas mexicanos”, da pie a rendirle un merecido homenaje en este Especial de Arquitectura para continuar con la segunda parte del trabajo de la Doctora Martha Olivares Correa “Juan O’Gorman: Arquitecto Funcionalista Radical”, publicado en la revista Diseño y Sociedad, que nos muestra una semblanza del trabajo de Juan O’Gorman en materia de su obra educativa y de vivienda, pasando por su postura ante el Funcionalismo y el Organicismo. Continúen con nosotros.

 

JUAN O’GORMAN: ARQUITECTO FUNCIONALISTA RADICAL 2ª parte.

Por Martha Olivares Correa

 

Más tarde, en 1933, O ́Gorman realizó dos proyectos de escuelas para Tampico a causa de los estragos provocados por un violento ciclón que ese año azotó la zona. El entonces Presidente de la República Abelardo Rodríguez organizó dos colectas y decretó un impuesto que consistió en gravar el 10% de los precios de los espectáculos para beneficio de los damnificados; el monto recaudado habría de servir para la construcción de las escuelas. Para ubicarlas se seleccionó entre los terrenos propiedad de la federación y el municipio para evitar invertir en la compra de los lotes y aprovechar íntegramente el dinero recaudado. Se decidió que se localizaran en zonas proletarias y marginadas; las dos zonas fueron: una en el barrio del Cascajal, donde estaban los alijadores y cargadores agremiados, poblado principalmente por los pescadores del puerto y una cantidad aproximada de 40% de individuos en miseria extrema; el segundo sitio correspondió al barrio llamado de los Llanos del Golfo, ubicado en las calles de Alameda, Gloria, Tula y Padilla, y habitado por obreros agremiados pertenecientes a las compañías de petróleo, por lo que era una población con mayores recursos.

 

ESCUELA PRIMARIA EN TAMAULIPAS, BARRIO DE LOS LLANOS

 

Ambos lugares tenían un elevado número de población infantil en edad escolar que requería de varios centros educativos. Según los cálculos realizados por O ́Gorman, era necesario construir por lo menos tres escuelas para que cada una pudiera dar servicio a mil alumnos en cada barrio.

 

ESCUELA PRIMARIA EN TAMAULIPAS, HIDALGO Y ÁLVARO OBREGÓN

 

La cantidad recaudada ascendió a 148,000 pesos, y efectuando el estudio de precios unitarios se concluyó que el valor de la construcción en aquel puerto era aproximadamente 60% más elevado que en el Distrito Federal: mientras que aquí el costo por alumno era de 74 pesos, en Tampico ascendía a 119 pesos por alumno, lo cual sólo permitía hacer una escuela para 1,250 niños con 24 salones de clase. En 1934, Eduardo Vasconcelos al hacerse cargo de la Secretaría de Educación Pública, determinó que la escuela se construyese finalmente en la Plazuela de Hidalgo ubicada entre las calles de Hidalgo, Álvaro Obregón y Rastro, colocándola en la parte más elevada del sitio y a unos 200 m del barrio Cascajal. El lugar estaba muy bien elegido porque su altitud evitaría posibles inundaciones, y además el terreno era más resistente que el de otras zonas. Esto último permitió reducir el costo de la cimentación, así como aplicar el ahorro en mejorar el drenaje y los patios de juego y jardines sembrando árboles, ya que estos gastos no se habían contemplado en el primer presupuesto.

 

Para proyectar el edificio con la más estricta economía, se tomó como base el Pro- grama General para la Construcción de las Escuelas Primarias en el Distrito Federal de 1932, realizando las modificaciones necesarias determinadas al tomar en cuenta el clima y los materiales de construcción disponibles en Tampico. Se contempló la necesidad de una mayor área de ventilación para todos los locales, una orientación única de manera que el inmueble recibiera de lleno los vientos dominantes de la región que vienen del sur y del sureste, y estuviera protegido de los vientos del norte que soplan muy fuerte durante una temporada del año. Asimismo se colocaron marquesinas para contrarrestar los rayos solares, se ampliaron las superficies cubiertas en los patios de juego y se plantaron árboles en los exteriores para obtener mayores zonas de sombra.

 

PORTADA DE LA PUBLICACIÓN “PROGRAMA GENERAL PARA LA CONSTRUCCIÓN DE ESCUELAS PRIMARIAS 1932”

 

En cuanto a la construcción se tomaron precauciones relacionadas con las fuerzas de los vientos marinos y el efecto dañino del salitre, por lo que se recomendó un recubrimiento especial de 5 cm de concreto para las varillas de acero estructural y una impermeabilización de pintura de patente, y pintar toda la estructura por lo menos cada dos años. Asimismo, se aprovechó la ampliación del volado de las losas que forman las circulaciones a lo largo de la crujía para resolver problemas relacionados con el clima, y evitar la construcción de corredores y pórticos para que no aumentara el costo, y por su durabilidad se propuso cancelería de aluminio para las ventanas.

 

El programa arquitectónico se mantuvo igual que en el Distrito Federal, tomando en consideración sólo algunos aspectos, como que la biblioteca debía tener un triple objetivo: tanto dar facilidad a los niños para consultar los libros de texto, como permitir el uso del acervo por los obreros y personas ajenas, y también poder realizar en su espacio las juntas de maestros y padres de familia. Para lograrlo el acceso debía ser fácil para no interrumpir las actividades de las demás dependencias, por lo cual se ubicó en el primer pabellón al sur y en la planta alta, arriba de la dirección y del departamento médico. 

 

Cabe destacar que la construcción de este último departamento debió de ser muy importante para la zona debido al alto índice de paludismo detectado en la población infantil, además se pensó que el inmueble debía tener el acceso directo hacia las calles de Hidalgo y Obregón que daban al jardín, para evitar los peligros que implica que la salida y entrada de los niños diera a una calle con vialidad. También se propuso que las zonas exteriores no sólo se usaran para juegos sino también para escuchar música y proyecciones de cine, y se realizaron ceremonias, sancionando la construcción de teatros al aire libre y auditorios por considerarlos inútiles y costosos y, por último, se hizo un pie de casa para el indispensable conserje.

 

CASA LUIS E. ERRO, PERSPECTIVA
CASA LUIS E. ERRO
CASA LUIS E. ERRO, MAQUETA

 

En los años subsecuentes O ́Gorman siguió aplicando el funcionalismo radical en obras particulares, básicamente en viviendas para intelectuales, como Luis E. Erro y Francisco Bassols (1933), Manuel Toussaint y Julio Castellanos (1934). 

 

CASA FRANCISCO BASSOLS, PERSPECTIVA
CASA MANUEL TOUSSAINT, PERSPECTIVA

 

CASA JULIO CASTELLANOS, PERSPECTIVA
CASA JULIO CASTELLANOS, MAQUETA

 

Pero igualmente en proyectos de vivienda obrera en multifamiliares, retomando la experiencia del anteproyecto para Habitación Obrera del Distrito Federal (1929) y en la cual, a criterio de Carlos González Lobo, se “desarrolla el prototipo de caja espacial de doble altura y una gran ventana como única fuente de luz y en el que un dormitorio se queda en la planta baja —por los inválidos o ancianos— junto a una cocina que se abre hacia el patio posterior, y un baño vestibulado por el bajo o revés de la escalera; y con ‘tres’ dormitorios, uno amplio y privado para la pareja, y dos más para los hijos y con la ‘capacidad’ en el vacío de la doble altura para crecimientos posteriores”. La propuesta retoma el ejemplo de la casa Citrohan (1921) de Le Corbusier.

 

CASA DE VECINDAD TIPO I. PLANTA DE CONJUNTO Y DE VIVIENDA, 1924, CARLOS TARDITI
CASA DE VECINDAD TIPO III. PLANTA ALTA Y BAJA, 1924, CARLOS TARDITI
CASA DE VECINDAD TIPO III. PLANTA DE CONJUNTO, 1924, CARLOS TARDITI

 

Es pertinente mencionar que para el investigador Horacio Sánchez la primera pro- puesta de vivienda mínima en la que hay un compromiso con las clases populares, es la vecindad con casas en hilera de Carlos Tarditi (1924), que es anterior a la casa mínima del pabellón del conserje de la Granja Sanitaria del Instituto de Higiene de Villagrán García (1925). Al igual que la ponencia de Tarditi del Congreso Nacional de Planificación (1930), en que propone un programa de acción para mejorar el hogar mexicano, que daría paso más tarde a las viviendas obreras mínimas del concurso “El Muestrario de la Construcción  Moderna” en 1932. En éste participan Juan Legarreta, Enrique Yañez, Carlos Tarditi, Augusto Pérez Palacios y O ́Gorman. Este último, con el lema “Transición” propone el loteo y la zonificación de las viviendas al tres bolillo o en sentido longitudinal, formando manzanas de 16 lotes, divididas por los andadores peatonales y la circulación vehicular perimetral. En el centro del fraccionamiento se localizan el esparcimiento colectivo y los servicios generales. Con dos propuestas de viviendas, una para familias sin hijos y otra para familias con dos varones y dos mujeres. El proyecto fue resuelto en dos niveles con un modelo básico de 40 m2 y el otro de 32 m2.

 

PLANTAS CONCURSO CASA MÍNIMA OBRERA, 1932, JUAN O’GORMAN
FACHADAS CONCURSO CASA MÍNIMA OBRERA, 1932, JUAN O’GORMAN

 

En la planta baja ubicó el taller del artesano, el área de descanso y el área de servicio la cual está relacionada con la zona de jardín colectiva del conjunto. En la planta alta se encuentran la cocineta, el área del comedor, el baño y las recámaras. Además de la posibilidad de hacer una zona obrera de viviendas agrupadas en tres niveles, con los mismos espacios de la vivienda individual, y reunidos los servicios de lavandería, calderas y teléfono, en la azotea hizo un lugar para fiestas, actos cívicos y juntas vecinales.

 

CONJUNTO, PANEL 4 CONCURSO CASA MÍNIMA OBRERA, 1932, JUAN O’GORMAN
CONJUNTO, PANEL 5 CONCURSO CASA MÍNIMA OBRERA, 1932, JUAN O’GORMAN
MULTIFAMILIAR,  PROYECTO DE CASA COMUNAL, 1934, JUAN O’GORMAN

 

Asimismo, O ́Gorman realizó el Proyecto de Vivienda Obrera en Multifamiliares (1934), en el que también crea una casa comunal con servicios de comedores y cocinas colectivos, jardín de niños y patio de juegos en la azotea, además de jardines y zonas de recreo común en los diversos niveles; se inspiró en la arquitectura constructivista aplicada en los grandes conjuntos habitacionales soviéticos emprendidos después de la Revolución Rusa y por último el Complejo Urbano para los Periodistas de la Ciudad de México propuesto a la manera de una Ciudad Jardín como lo hacía E. Howard. Comprendía cuatro tipos de lotes, circulaciones peatonales interiores y vehiculares principales periféricas, con entrada para un automóvil en cada vivienda por- que en estos momentos el vehículo empezaba a ser símbolo de modernidad y progreso. 

 

PROYECTO DE HABITACIONES PARA PERIODISTAS DEL D.F.1934, JUAN O’GORMAN
PROPUESTA DE VIVIENDA PARA PERIODISTAS

 

Las casas pareadas están rodeadas por jardín, con un programa arquitectónico único para los diversos partidos arquitectónicos ya que propuso siete tipos de viviendas. Eran de dos niveles, en la planta baja se ubicaba la zona de estar, servicios, cuarto de sirvienta y un patio; en la parte alta estaba la zona de descanso. Era una propuesta típica para una familia de clase media, donde se optimizaba al máximo el funcionamiento y las áreas de circulación, y un núcleo de servicios al frente para economizar el costo e instalación hidrosanitaria y estandarizando formalmente las fachadas para con ello tipificar acabados y cancelería, y así reducir el costo por unidad.

 

PROPUESTA DE VIVIENDA PARA PERIODISTAS

 

En relación con la vivienda para las mayorías, O ́Gorman consideró que la única solución factible era plantear científicamente la habitación salubre e higiénica, con el máximo de funcionalidad y haciendo a un lado la estética arquitectónica. Para su asombro, cuando Diego Rivera vio su primera casa funcionalista, sinceramente le dijo que “le gustaba mucho estéticamente”. La opinión del maestro fue una sorpresa puesto que la casa se había construido para ser útil y funcional.

 

PLANO CASA HABITACIÓN CECIL O’GORMAN
PLANO CASA HABITACIÓN CECIL O’GORMAN

 

Diego Rivera inventó en ese momento la teoría de que la arquitectura realizada por el procedimiento estricto del funcionalismo más científico es también una obra de arte. Y puesto que por el máximo de eficiencia y mínimo de costo se podían realizar con el mismo esfuerzo mayor número de construcciones, era de enorme importancia para la construcción rápida de nuestro país y, por lo tanto (según el propio Rivera) le daba belleza al edificio”.

 

Respecto a los edificios fabricados en serie y planeados en forma técnica, O ́Gorman pensó, ante la eminente demanda de vivienda en la Ciudad de México, algo que todavía debería tomarse en cuenta: “Se me ha dicho en varias ocasiones que no es posible resolver los problemas de alojamiento y albergue para las grandes masas de población urbana con los conceptos estéticos y creativos de la arquitectura orgánica, con la cual estoy de acuerdo. Pero, a mi juicio tampoco es posible resolver este importantísimo problema dentro de los conceptos estéticos, cualquiera que sean éstos, de la arquitectura actual. La magnitud de esta apremiante necesidad colectiva implica una transformación de calidad en cantidad con relación a los dos términos de la contradicción que existe en toda arquitectura entre concepto estético subjetivo y necesidad utilitaria objetiva. Sólo se deberá considerar las condiciones de simple utilidad y costos cuando se trate de alojamientos urbanos en relación de la ‘explosión’ demográfica, si se desea resolver el problema en la forma más conveniente”.

 

Pareciera que con lo arriba expuesto, por cuestiones económicas y sociales propias de nuestro contexto, debe aceptarse que el pueblo no tiene derecho a la belleza. Pero la realidad ha rebasado toda expectativa. Los habitantes de estos conjuntos donde lo estético queda relegado, so pretexto de que se elevan los costos, han respondido con la apropiación del espacio y su trasformación, buscando una identidad con los muchos o pocos elementos que su muy escasa economía les permite para hacerlos más acordes con sus gustos y costumbres. Continuando con su funcionalismo radical, proyectó los edificios para la Confederación de Trabajadores de México (1934), y los sindicatos de cinematografistas (1934) y de telefonistas (1934). Fue hasta 1938 cuando el célebre arquitecto renunció a continuar con su práctica profesional constructora para dedicarse a la pintura y de ahí en adelante sólo mantuvo contacto con su profesión mediante la práctica docente hasta 1953.

 

EDIFICIO CONFEDERACIÓN DE TRABAJADORES DE MÉXICO, PERSPECTIVA, 1934
EDIFICIO SINDICATO DE CINEMATOGRAFISTAS, PERSPECTIVA, 1934

 

Más tarde consideró su postura funcionalista como errónea y planteó que era necesaria la belleza en la obra arquitectónica, por lo cual se afilió al movimiento de arquitectura orgánica. Esto ocurrió cuando se percató de que las soluciones de la corriente que él fielmente había llevado a cabo, sólo beneficiaban a las constructoras y no a los usuarios, al reducir aquellas mezquinamente sus interesantes propuestas sólo a una especie de cínica recomendación: “máximo de renta por mínimo de inversión”. 

 

En palabras de O ́Gorman:

 

“Por su carácter mecánico y técnico, ignoró la necesidad del placer estético, que es una de las más importantes funciones de la verdadera arquitectura. El funcionalismo redujo al hombre a sus necesidades mecánicas de albergue y por tanto negó la satisfacción de una necesidad vital de enorme importancia: el goce y el placer producidos por la forma y el color del lugar donde se vive. En síntesis, el funcionalismo en la arquitectura es mecánicamente racional y humanamente ilógico, pues el hombre no es una máquina”.

 

Ciertamente, quizá O’Gorman había olvidado la positiva opinión de Diego Rivera que pone de relieve que el acto creativo no es meramente una cuestión de recetas. Además, no es extraño que los dueños del capital distorsionen todo, lo que sea, con tal de satisfacer su sed de ganancias. Ante lo cual el espíritu creativo la mayoría de las veces está impotente. Los enunciados de la arquitectura orgánica que ahora asumía O ́Gorman, proponían una creación que fuera un vehículo de armonía entre el hombre y la tierra. Procurando actualizar la tradición arquitectónica del lugar donde ésta se realiza, se trataba de conseguir una armonía entre el hombre que participa de la tradición basada en la relación geográfica e histórica porque representa una continuidad en el pensamiento humanista. Para conseguirlo había que rechazar lo comercial y la moda en la expresión estética, y apostar por la relación de forma, color y materia del edificio y el paisaje visible que lo rodea, pensando que los edificios deben nacer y crecer en función del entorno y la naturaleza, y aprovechando la arquitectura local, es decir el medio, el paisaje, la naturaleza circundante.

 

PLANTAS CASA DE JUAN O’GORMAN EN EL PEDREGAL 1948-1952
ESTANCIA CASA DE JUAN O’GORMAN EN EL PEDREGAL 1948-1952

 

Siguiendo este ideal, construyó su casa habitación (1948-1952) en avenida San Jerónimo 162 (hoy destruida) y minimizando todo lo anterior, humildemente dijo que fue “la única obra verdadera de arquitectura que he realizado en mi vida”. Ésta era de una planta sencilla y se adaptaba a lo sinuoso de la topografía. Para realizar su anhelo, él mismo decía: “Para mi modesto ensayo fue, a mi juicio, necesario observar las características del Pedregal dentro de cuya zona rocosa fue empotrado el pequeño edificio de la casa. Si se mira desde un avión el mar pétreo de lava, producido en este caso por la erupción del Xitle, se verá que la roca líquida al enfriarse se petrificó en olas curvas, apoyadas sobre los diversos niveles de terreno. Estas formas curvas me indicaron la necesidad de hacer los trazos curvos de la planta en la casa”.

 

ESCALERA INTERIOR CASA DE JUAN O’GORMAN EN EL PEDREGAL 1948-1952
MURAL EXTERIOR CASA DE JUAN O’GORMAN EN EL PEDREGAL 1948-1952

 

La sala se encontraba en el interior de una gruta, las habitaciones en la parte alta estaban abiertas a una terraza, todo ello policromado, con mosaicos de piedra de color natural. Además de 10 murales, tenía dos gigantes adheridos a la fachada y otras figuras en los remates y cumbreras, que el mismo O ́Gorman había creado ex profeso. No menos atractivos eran los estudios de él y de su esposa Helen Fowler en donde la fantasía caprichosa se desdoblaba con una parábola devorada por la vegetación y una torre ascendente tal y como ocurre en los cuentos de Hansel y Gretel; juguetones cual grutescos que se insertan en una vegetación exuberante y propia del Pedregal. Ese mismo concepto, serpenteante y de formas irregulares, se manifestó en las fachadas y sus remates de crestas integradas al contexto, determinando la apariencia de la casa, que adquieren un carácter quimérico que nada tiene que envidiar a un Antonio Gaudí o a un Ferdinand Cheval. De esta forma, O’Gorman dio rienda suelta a su imaginación, cuyo propósito era un manifiesto en contra de la arquitectura internacional del momento y una obra de arte total.

 

MAQUETA BIBLIOTECA CENTRAL, UNAM, 1952
JUAN O’GORMAN Y GUSTAVO SAAVEDRA,  BIBLIOTECA CENTRAL, UNAM, 1952
PROCESO DE CONSTRUCCIÓN,  BIBLIOTECA CENTRAL, UNAM, 1952
BIBLIOTECA CENTRAL, UNAM, 1952

 

Su última y magna creación pública, en colaboración con los arquitectos Gustavo Saavedra y Juan Martínez Velasco, fue la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria (1952): una esbelta torre apoyada en un basamento de piedra con elementos escultóricos, forrada con 4,000 m2 de mosaicos de piedra de distintas regiones del país, obtenida como resultado de los murales experimentados en colaboración con Diego Rivera para el Anahuacalli (1948). Se engalana con un mural llamado Representación histórica de la cultura, que se desdobla en las diferentes caras del edificio, tal y como si fuese un delicado relicario de laca de la artesanía popular. 

 

MUSEO ANAHUACALLI, CUIDAD DE MÉXICO, 1948
DIEGO RIVERA, MUSEO ANAHUACALLI

 

En su fachada norte los motivos evocan la época prehispánica y ponen en juego la dualidad de la vida y la muerte de la cosmovisión mesoamericana; en el lado sur se expresa la época colonial y el carácter dual de la Conquista, destrucción y as- pecto piadoso y espiritual representado por las armas y los misioneros, todo franqueado por las ideas de Ptolomeo y Copérnico; en el muro oriente se confronta la tradición y el progreso referidos a la ciudad y el campo; en el poniente se pretende expresar la síntesis de la cultura nacional y el escudo de la universidad, aunque originalmente deseaba poner los símbolos newtonianos y relativistas. 

 

Por último, rematando la torre, unos guerreros investidos con los atributos de la sabiduría. O ́Gorman aceptó que en la biblioteca la integración plástica (para él la fusión de la arquitectura, la escultura y la pintura) no fue tal, pues el concepto de la arquitectura internacional no guarda relación con el sentido realista del mural de mosaico, y estuvo de acuerdo con las críticas que le hizo David Alfaro Siqueiros de que su obra “es una gringa vestida de china poblana”, a diferencia, según él del Estadio de Ciudad Universitaria del arquitecto Augusto Pérez Palacios y Diego Rivera con su mural La universidad, la familia y el deporte en México y de los frontones de la misma realizados por Alberto T. Arai en donde sí se conseguía una total integración. 

 

PROCESO EJECUCIÓN MURALES DEL ESTADIO OLÍMPICO UNIVERSITARIO, UNAM
MURALES ESTADIO OLÍMPICO UNIVESRITARIO UNAM, CUIDAD DE MÉXICO

 

No obstante, también reconocía que la Biblioteca Central se había convertido en un símbolo del arte moderno de México a nivel internacional.

 

#InPerfecto 

 

 

FUENTE

Juan O’Gorman: Arquitecto funcionalista radical

Martha Olivares Correa

Diseño y Sociedad
No. 28-29; Primavera 2010, Otoño 2010
Págs. 4-15

 

https://publicaciones.xoc.uam.mx/resumen_articulo.php?id=7768&archivo=11-546-7768dry.pdf&titulo_articulo=Juan%20O%C2%B4Gorman:arquitecto%20funcionalista%20radical

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