Sexualidad

El qué hacer con la pandemia.

#Sexualidad
De las realidades que hoy vivimos y que rompen con la rutina, la psicóloga Blanca Sánchez te da opciones para quedarte en casa.

 

 

Blanca Sánchez.
blancasanchezrangel@gmail.com

 

 

Los tiempos actuales son complicados y no sin razón. Desde finales del año pasado tuvimos noticias de una epidemia en China con una gran capacidad de daño y cuyas consecuencias eran inimaginables. Se veían en las noticias fotografías, se sabía que la población se encontraba aislada e incluso se leían diarios de personas en aislamiento. Meses después estamos frente al mismo escenario, y aunque de alguna manera estábamos advertidos, no había manera de concientizarnos cómo nos alcanzaría esa realidad.

Hace algunos días el subsecretario de Salud anunció que las medidas de distanciamiento social durarían por lo menos hasta finales de abril, recalcando la medida más efectiva para disminuir los contagios, “QUÉDATE EN CASA”.  Podría sonar fácil, incluso se escucha como algo que muchos hubiéramos soñado con la finalidad de descansar, sin embargo, la forma en que esto ha ocurrido no se parece en nada a nuestras fantasías; esta vez quedarnos en casa implica que nuestros hogares se han convertido en oficinas, escuelas, talleres, estancias, gimnasios, espacios que se ensucian y requieren limpieza constantemente, etc.

Para quienes tenemos el privilegio (en mayor o menor medida) de quedarnos en nuestras casas no ha sido del todo fácil adaptarnos. No tendría por qué ser fácil. Menciono esto porque existe  una falsa expectativa de que podamos responder tranquilamente a todos los cambios, cuando ¡Quién está preparado mentalmente para una pandemia! Nadie, absolutamente nadie nació para poder salir bien librado esto, sin rasguños emocionales, económicos, físicos, etc.

Es una tentación por parte de muchos profesionales y no profesionales darnos indicaciones de cómo debemos vivir esto, cómo debemos comportarnos, cómo lidiar con nuestras emociones y pensamientos, logrando sin darse cuenta, aumentar la ansiedad en muchos. Ahora resulta que además de vivir una pandemia, resulta que no estamos “reaccionando adecuadamente”…  Se nos ofertan libros, conciertos, museos, actividades para cocinar, para convivir, cursos en línea gratuitos, rutinas de ejercicios, y un sinfín de quehacer a partir de los medios virtuales.

Es esperable entonces que nos sintamos abrumados, y que este exceso de oferta aunado a la incapacidad de realizar todo lo que se nos propone, nos frustre, irrite o angustie, ya que además se sumaron las tareas laborales, académicas, de cuidado y de limpieza de forma más intensiva.

Es por esto, que sin caer en la tentación de los tips o recomendaciones te escribo algunos puntos a considerar en estas próximas semanas.

Primeramente, no seas dur@ contigo, los cambios en el estado de ánimo son esperables, quizás estás más alerta, más irritable, más triste, ten paciencia contigo y con los que te rodean, para todos está siendo complicado. Darte espacios entre la convivencia y la soledad pueden colaborar, ya sabemos que los hogares en México no son mansiones, sino espacios en su mayoría pequeños, pero si todos somos conscientes de las circunstancias podemos organizarnos para redistribuir los espacios y darnos espacios.

Efectivamente hay que priorizar nuestro autocuidado en la medida de lo posible y tomando en cuenta los medios con los que contamos. Una adecuada alimentación y ejercicio no sólo mejora nuestros sistemas y su capacidad de respuesta ante una posible enfermedad, sino que también tiene repercusiones directas en nuestro estado de ánimo y nos prepara para una mejor respuesta del cuerpo una vez que el distanciamiento social termine.

No te exijas una productividad extrema, si bien esto es algo que tanto a las escuelas como a los trabajos les ha costado mucho trabajo entender, es esperable que no estés en el momento más creativo o propositivo. En las redes sociales aparecen provocaciones en su mayoría de páginas de superación social para que mínimamente leamos un libro o iniciemos nuevos negocios, pero te repito, todo tiene un momento, si el resto de tus actividades te lo permite, viene bien retomar la lectura o algún hobbie, pero recuerda que apenas nos estamos adecuando a las nuevas condiciones. Como una forma de ayudarte a cumplir con las actividades ya establecidas es colocarnos estímulos visuales que nos guíen, notas en post its, recordatorios, horarios que podamos percibir son más útiles que dejarle toda la tarea a nuestra ya tan atareada memoria.

Otra de las cosas importantes a tener en cuenta es no estar sometidos todo el tiempo a información, ya sé, la tentación está ahí en los noticieros, en las redes sociales, en los mensajes que nos envía la familia o los amigos. Sin embargo y desafortunadamente, la cantidad de información es tanta, y la calidad de información tan dudosa que nos abrumamos y nos sentimos confundidos. Elegir un medio (de preferencia oficial) nos ayuda a comprender mejor y evitar la ansiedad.

Finalmente, si aún con esto sientes que no lo estás logrando, existimos muchos profesionales que seguimos laborando vía remota y podemos abrir espacios para escucharte. Si lo necesitas date la oportunidad de consultar un terapeuta, o date espacios para expresar lo que te ocurre con tu vivencia actual.

Sólo para terminar, sí, QUÉDATE EN CASA, cuidémonos todos, pero también seamos pacientes y amorosos con nosotr@s mismos.

 

 

#InPerfecto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *