Editorial

EL VOLUNTARIADO JUVENIL

#InPerfecciones
Los jóvenes y el voluntariado, ¿es compatible?

 

 

Maikel Ansted Hoffmann / @AnstedM
maikel.ansted.hoff@gmail.com 

 

Una buena acción como sonreír, platicar o simplemente “estar” son elementos esenciales para hacer algún tipo de voluntariado, y aplicarlo en los jóvenes es complicado, pero no imposible.

Es complicado enseñar a los adolescentes a ayudar a los demás, aunque sea con pequeñas acciones, ya que es en esta edad cuando más son rebeldes y quieren todo para ellos.

Sin embargo, tampoco es necesario que los jóvenes formen parte de una ONG o club de beneficencia para empezar a ayudar a los demás, a veces algunas acciones simples puedes hacer la diferencia, por ejemplo: 

  • Sonreír a las personas y tratarlas amablemente.
  • Llegar a un lugar y saludar a todos.
  • Darle el asiento a alguien más en el transporte.

Es difícil, pero necesario enseñar a los jóvenes a ponerse en los zapatos del otro para ver lo que éste sufre, hacer ver que son afortunados de tener lo que tienen. Pensar que la vida es una ruleta, a veces están arriba, pero otras pueden estar abajo en donde nunca se imaginan estar.

Muchas veces, el voluntariado a la edad adolescente, ayuda a muchos problemas, como son: la inseguridad, la timidez, la arrogancia, también la falta de humildad.

Uno de los obstáculos que los jóvenes presentan al momento de hacer voluntariado es la falta de motivación y de información sobre como empezar o en dónde.

Es importante darnos cuenta, sobre todo los jóvenes, de que no estamos solos en el mundo, vivimos en una sociedad que necesita la preocupación, tanto individual como de la comunidad, para solucionar las diferencias existentes.

Participar en una actividad de voluntariado, pide entrega y compromiso, que quizá sea otro de los obstáculos que los jóvenes encuentran, la labor de un voluntario significa que no es remunerado, pero no significa que se pueda hacer cuando se quiera. Porque si nos comprometemos a llevar a cabo una labor, no podemos dejar abandonados a quienes esperan de nosotros que llevemos a cabo esa labor.

Si eres joven (o no), escríbeme si deseas hacer alguna labor social y no sabes cómo comenzar.

Termino con una frase, que cuando yo inicié en el voluntariado, me funcionó para darme cuenta del valor que tiene lo que hago:

“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota”

Santa Teresa de Calcuta

#InPerfecto

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