#TurismoSustentable
Los bosques del Estado de México se han teñido nuevamente de vibrante naranja con la llegada oficial de la Mariposa Monarca.
Isaí Maldonado / @ingviajero/ @Inge_viajero / @Ingeviajero
turismo@inperfecto.com.mx
La espera terminó para los amantes de la naturaleza en la capital. Los bosques del Estado de México se han teñido nuevamente de vibrante naranja con la llegada oficial de la Mariposa Monarca. El Santuario de Piedra Herrada, ubicado estratégicamente a pie de carretera y a pocos minutos de Valle de Bravo, ha abierto sus puertas para recibir a los viajeros que buscan presenciar uno de los fenómenos migratorios más asombrosos del planeta.

Importante es mencionar que este año llegaron las primeras mariposas monarcas con un transmisor que permitió rastrear su camino a través de geolocalización. El 9 de noviembre fue la fecha en que la primera mariposa monarca con transmisor en llegó a los santuarios de México, convirtiéndose en un hecho histórico.

Tras recorrer más de 4,000 kilómetros desde los bosques de Canadá y Estados Unidos, estas pequeñas pero resilientes viajeras han encontrado su refugio invernal en los oyameles mexiquenses. Este sitio es único porque es el único santuario “fuera” de la Reserva de la Biosfera tradicional (ubicada entre Michoacán y Edomex) que ofrece un acceso tan directo y cercano para quienes visitan la zona turística de Valle de Bravo y Avándaro.

La experiencia comienza con el ascenso. A diferencia de otros santuarios, Piedra Herrada implica una caminata de pendiente pronunciada que dura aproximadamente 40 minutos. Sin embargo, el esfuerzo tiene una recompensa inmediata: el aire puro de montaña y la inmersión total en la naturaleza. Para quienes prefieren un recorrido más relajado, los ejidatarios locales ofrecen la renta de caballos que facilitan gran parte del trayecto hasta la zona núcleo.

Al llegar a la zona de avistamiento, el silencio es vital. En los árboles, las mariposas se agrupan formando enormes racimos (conocidos como “perchas”) que protegen del frío a la colonia. El momento mágico ocurre cuando el sol alcanza su punto alto y calienta el bosque: miles de mariposas rompen la formación y emprenden el vuelo simultáneamente, creando una lluvia dorada y un suave aleteo que envuelve a los espectadores.

Para tu visita, la recomendación principal es ir preparado para el clima de montaña. Aunque sea un día soleado en la CDMX, en el santuario la temperatura desciende considerablemente. La estrategia ideal es vestir “en capas”: ropa térmica ligera, una buena chamarra y, sobre todo, calzado cómodo y antiderrapante, pues el terreno es de terracería y bosque húmedo.

El horario de visita suele ser de 9:00 a 17:00 horas, pero se sugiere llegar temprano para evitar aglomeraciones y ver a las mariposas en su mayor actividad con el sol del mediodía. El costo de entrada apoya directamente a las comunidades locales que custodian el bosque, incentivando la conservación de este hábitat frente a la tala ilegal.
Imagen 7 Monarca
No dejes pasar la temporada, que se extiende usualmente hasta marzo. Una visita a Piedra Herrada es el complemento perfecto para un fin de semana en Valle de Bravo: una mañana de conexión natural con las Monarcas seguida de una tarde de comida y descanso frente al lago. Es una escapada rápida, accesible y profundamente conmovedora a solo dos horas de la ciudad.




