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Las partes extienden por otros dos meses la tregua en la guerra del Yemen

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El Gobierno reconocido del Yemen celebró en un comunicado la prórroga de la tregua e insistió en la necesidad de que los hutíes cumplan con el levantamiento del bloqueo sobre Taiz y otras provincias.

 

 

EFE

Las distintas partes implicadas en la guerra del Yemen llegaron este martes a un acuerdo para ampliar durante otros dos meses la tregua en vigor desde abril pasado, que ha supuesto el mayor periodo de una relativa calma en casi ochos años de conflicto, anunció el enviado especial de la ONU, Hans Grundberg.

“Las partes han acordado extender la tregua, bajo los mismos términos, por dos meses adicionales, del 2 de agosto de 2022 al 2 de octubre”, indicó en un comunicado Grundberg, que ha actuado de mediador junto con negociadores de Omán desde el primer compromiso entre las partes para cesar las hostilidades.

Al igual que en la primera prórroga del alto el fuego, el pasado 2 de junio, el acuerdo fue anunciado in extremis, a última hora del martes, una hora y media después del preciso momento en que expiraba oficialmente el anterior.

El representante de la ONU aseguró en la nota que intensificará sus esfuerzos para alcanzar lo antes posible una extensión de la tregua y reveló que ya había hecho una propuesta a las partes en este sentido y había recibido “desde ambas partes comentarios sustanciales” al respecto.

Esta proposición, explicó, aborda los principales temas que están obstaculizando todavía las negociaciones entre las partes.

En concreto mencionó el pago por parte de los rebeldes hutíes de su salario a los funcionarios en el territorio bajo su control, la apertura de las carreteras a Taiz y otras provincias asediadas por los insurgentes, un flujo más contante de combustible a los puertos tomados por estos y la apertura de vuelos adicionales en el aeropuerto de Saná, en poder de los hutís.

Esta extensión de la tregua, adelantó Grundberg, además de proporcionar una oportunidad para negociar un alto el fuego a nivel nacional, permitirá “prepararse para el reinicio del proceso político liderado por los propios yemeníes bajo los auspicios de la ONU para alcanzar una paz sostenible y justa”.

DISMINUCIÓN DE VÍCTIMAS CIVILES

La tregua, pese a las acusaciones mutuas entre las partes de violaciones constantes, ha supuesto un importante alivio para la población tras más de siete años de guerra y una reducción considerable de las víctimas civiles.

El movimiento chií hutí aseguró hace dos semanas que la tregua había sido una “decepción” que “no se puede repetir”

Sin embargo, uno de sus dirigentes dijo a Efe en condición de anonimato que habían accedido ampliarla después de que el Gobierno reconocido internacionalmente aceptase a contribuir con el pago de los salarios a los funcionarios que trabajan en la zona rebelde.

Los hutíes dejaron de pagar estos sueldos desde que el Gobierno trasladó la sede del Banco Central desde Saná, bajo control insurgente desde el inicio de la guerra, a finales de 2014, a Adén (sur), la capital provisional del Ejecutivo, en septiembre de 2016.

Por su parte, el Gobierno reconocido del Yemen celebró en un comunicado la prórroga de la tregua e insistió en la necesidad de que los hutíes cumplan con el levantamiento del bloqueo sobre Taiz y otras provincias, uno de los puntos acordados desde el inicio del cese de hostilidades.

Varias organizaciones no gubernamentales locales e internacionales aseguraron antes del anuncio del acuerdo que desde el inicio de la tregua “los informes de bajas de civiles se habían reducido significativamente” y pidieron a las partes del conflicto que la extendieran por un periodo de seis meses como mínimo.