Estadio Azteca

“EL STADIUM” EL ESCENARIO ARQUITECTÓNICO DONDE LAS PASIONES SE SUBLIMAN.

#EstadioAzteca
“El estadio más antiguo del que se tiene constancia es el Estadio de Olimpia, en Grecia, qué, podría considerarse el primer estadio del mundo.”

 

 

 

Carlos Rosas C. / @CarlosRosas_C
carlos.rc@inperfecto.com.mx

 

SOBRE EL ESPACIO PÚBLICO.

En arquitectura, el espacio público tiene atributos y significados “per se”, mas allá de lo formal, no tiene que ser monumental para aspirar a la grandeza, espacios que por sus dimensiones pueden abrumarnos por la escala, si no han sido testigos de un momento guardado en la memoria colectiva pueden pasar desapercibidos hasta que un chispazo los convierta en leyenda.

 

Cada alma que ha deambulado por los espacios públicos de las grandes ciudades, se apropia de ellos con paseos dominicales, protestas, conciertos, mítines, enfrentamientos armados, etcétera, todos, se suman a la historia oral que se trasmite por generaciones; así, el espacio público con todos sus elementos circundantes, fachadas, fuentes, monumentos, jardineras, bolardos y hasta las baldosas del pavimento cuentan una historia, el mismo lugar que hoy pisamos y que nos abraza, es el mismo lugar que pisaron nuestros abuelos, nuestros padres, nuestros maestros, nuestros estudiantes, nuestros campesinos, etcétera, incluso aquellos personajes que han sido inmortalizados en los libros de historia.

 

Sin embargo, el espacio público tiene atributos que le permite a la historia direccionarse y fugarse en cualquiera de los puntos cardinales, calles y avenidas posibilita a las millones de historias disgregarse para formar parte de otras historias, callejones, túneles o puentes conectan el basto entramado citadino, ese, es el espacio público, una historia de mil caminos.

 

Pero uno de esos mil caminos nos lleva siempre a un lugar especial, un espacio que duerme y despierta cada que el espectador se apropia de el, un espacio público pero confinado, un titán de la proporción arquitectónica, el lugar de nuestros amores y desamores, el lugar de los encuentros y desencuentros, el lugar donde nuestra voz puede ahogarse entre las miles de voces que se agolpan en torno a un solo evento, un lugar donde las pasiones se subliman dentro de un recinto para desahogar las emociones más profundas, si, hablamos del “estadio”, el estadio que estático nos recibe una y otra vez, el estadio que se yergue impresionante por su escala, el estadio que nos cautiva con su arrogante y monumental figura.

 

Pero el estadio como lo conocemos en la actualidad, tiene una historia, un antecedente, muchos cometidos, muchas intenciones, que se encuentran plasmadas  en miles de formas y hazañas arquitectónicas enlazadas a las hazañas de la ingeniería civil. El estadio como lo conocemos nos ofrece las ventajas y virtudes de la tecnología, nos ofrece, un espacio cada vez más versátil que puede transformarse para recibir los más diversos eventos, el estadio puede considerarse un espacio con vida y un espíritu propio.

 

 

EL “STADION”

 

La palabra “estadio” viene del griego σταδιον (stadion) –medida equivalente a 183 metros- medida estipulada para una carrera a pié u otras competiciones; posteriormente el vocablo “stadion” pasaría al latín como “stadium” no solo con el valor de la medida de longitud sino con el sentido y concepto destinado a las carreras a pié y el recinto para celebrarlas.

 

En Grecia un estadio tenía 600 pies, sin embargo, la medida del pie no era la misma en todas las polis. El Estadio Olímpico era el más utilizado de la época, su medida se atribuía, al Partenón, qué, con una medida de 100 pies y tomando en cuenta que cada pié equivalía a 0,308 metros, la medida del Estadio Olímpico era aproximadamente de 185 metros.

 

PARTENÓN DE ATENAS, 432 a. C. GRECIA

 

Para obtener dicha medida se divide la circunferencia de la tierra (40,000,000 metros) entre 216.000 (60 grados x 60 minutos x 60 segundos), el resultado es la medida de un estadio, 185 metros. Por otro lado, el Estadio Ático medía 177,6 m, también existía el Estadio Egipcio, que en el siglo III a.C. tenía 157,5 metros, un estadio egipcio estaba compuesto por 300 codos egipcios, el historiador Polibio a mediados del siglo II a.C. señaló que el Estadio Griego coincidía con el Estadio Ático de 177,6 metros, el estadio romano era considerado de 185 m, es decir, la 8ª parte de una milla romana.

 

El estadio como objeto arquitectónico se constituyó como un gran espacio ovalado donde competían los atletas, alrededor se encontraban los graderíos para espectadores, qué, inicialmente se situaron en laderas de colinas para aprovechar las pendientes y solucionar constructivamente su ejecución, sin embargo, el avance en los métodos constructivos desembocaría posteriormente en obras del calado del Coliseo Romano. El estadio más antiguo del que se tiene constancia es el Estadio de Olimpia, en Grecia, qué, podría considerarse el primer estadio del mundo.

 

ARCO ACCESO, ESTADIO DE OLIMPIA

 

En dicho recinto tuvieron lugar por primera vez, en 776 a.C., los antiguos Juegos Olímpicos, y se construyó en principio solo para albergar las pruebas atléticas, contaba con una longitud aproximada de 190 metros (210 yardas). En la antigüedad, las Olimpíadas eran un conjunto de competiciones deportivas y de festejos que se celebraban en Grecia cada cuatro años, y cuando se convocaba a todos los estados, la guerra debía suspenderse.

 

Grecia y Roma fueron las civilizaciones de occidente que más construyeron y emplearon los estadios para competiciones deportivas y otros eventos, ejemplo de ello son las competiciones llevadas a cabo en el Coliseo Romano.

 

ACERCÁNDOSE AL RECINTO.

 

Imaginémonos parados en la Viale Aventino en Roma Italia, frente a nosotros –actualmente- podemos ver la zona arqueológica del “Circo Massimo” de Roma, situado entre los montes AventinoPalatino, un recinto alargado con una capacidad para 300,000 espectadores, imaginemos el espacio pletórico con todas esas almas emocionadas ante el espectáculo de las “quadrigae”. Muchos emperadores realizaron obras, añadieron o reestructuraron alguna parte del Circo, el “Circo Massimo” era un complejo de gran envergadura, una auténtica “ciudad lúdica”, para las competencias, el “Circo Massimo” podía albergar hasta 12 carros a la vez, de cuatro (quadrigae) o de dos caballos (bigae), cada uno correspondía a lo que hoy en día llamaríamos un equipo, con sus patrocinadores y aficionados, en sus inmediaciones se podían encontrar tiendas de artesanos, cambistas, tabernas y fraguas. Una noche de julio, desde una de estas tiendas inició el devastador incendio del año 64 d. C. bajo el mandato del Emperador Nerón.

 

CIRCO MASSIMO, ROMA, ITALIA
ARCO DI COSTANTINO, ROMA, ITALIA

 

Imaginemos tomar camino hacia el norte por la Vía di San Gregorio  que nos llevará directamente a las Piazza del Arco di Costantino, arco construido en el año 315 para conmemorar la victoria de Constantino I el Grande en la batalla del Puente Milvio, allí, detrás del arco, monumental, digno y potente se levanta el Coliseo Romano, anfiteatro construido entre los años 70 y 80 d.C. por orden de Tito Flavio Vespasiano, imaginemos el esplendor de esta obra durante las celebraciones, el rumor de los asistentes, la emoción que despertaba poder observar a los gladiadores. Roma –la ciudad eterna-, urbanamente es un museo en toda la extensión de la palabra, 3,000 años de historia revelan su aportación al arte, arquitectura y cultura mundial, es por eso que el Coliseo Romano se revela como un digno abuelo de los estadios del mundo.

 

EMPLAZAMIENTO DEL CIRCO MASSIMO CON RESPECTO AL COLISEO ROMANO

 

ROMANUS COLISEUM.

 

Antes del Coliseo Romano, la única manera de soportar las gradas de un anfiteatro era asentándolas sobre una pendiente o colina, gracias a los aportes técnicos de la dinastía Flavia -específicamente, la bóveda de arista-, se obtuvo una solución estructural para elevar los anfiteatros sobre el nivel del suelo.

 

ANFITEATRO FLAVIO, COLISEO ROMANO, ROMA, ITALIA

 

Cerca del Coliseo se ubicaba la escultura del Coloso de Nerón, de donde se especula que recibió su nombre, la palabra “kolossos” (κολοσσός) viene del griego que significa “estatua gigante”, que era como los griegos llamaban a las estatuas de Egipto, para luego denominar así la que construyeron ellos Rodas, la hipótesis más aceptable es que éste término amplió su sentido para incluir al Anfiteatro Flavio, que fue el mayor anfiteatro de la época.

 

GRABADO DEL COLOSO DE NERÓN, A UN COSTADO DEL COLISEO, PUEDE OBSERVARSE LA POSICIÓN DEL ARCO DI COSTANTINO

 

La función principal del Coliseo era el entretenimiento del pueblo romano, cada año se realizaban cerca de 165 celebraciones en Roma y la gran mayoría de ellas transcurrían en el Coliseo. En este espacio se llevaban a cabo toda clase de espectáculos: Caza de animales (venationes); Espectáculos de gladiadores (munera gladiatoria); Naumaquias o representaciones de batallas navales (naumachiae); Ejecuciones de prisioneros perpetradas por animales salvajes (noxii); Competiciones deportivas; y Representaciones teatrales de contenido mitológico.

 

IMÁGENES REFERENTES A LOS EVENTOS REALIZADOS EN EL COLISEO

 

La construcción del Coliseo giró en torno a la intención de congraciar al Emperador Vespasiano con el pueblo. Luego del incendio de Roma del año 64, quedó calcinado el Teatro de la Ciudad, construido en el Campo de Marte próximo al Foro Romano, además, sobre las ruinas de los terrenos de uso público, el Emperador  Nerón hizo construir un palacio llamado Domus Aurea, que incluía una laguna artificial, el “Stagnum Neronis” y un Coloso de Nerón como el dios Helio.

 

UBICACIÓN DE LA DOMUS AUREA, EN AZUL SE APRECIA EL STAGNUM NERONIS

 

A la muerte de Nerón acaecida en el año 68, se precipitó una crisis política en el Imperio y en solo un año se sucedieron cuatro emperadores, el único en lograr la estabilidad fue Vespasiano, fundador de la Dinastía Flavia, que abría una nueva etapa para Roma.

 

Hacia los años 70 y 72, Vespasiano ordenó a reemplazar el “Stagnum Neronis” por un anfiteatro que reemplazaría al teatro del Campo de Marte, Vespasiano también hizo sepultar gran parte de la Domus Aurea, y solo dejó de pie el Coloso de Nerón, estas obras le significaron ganar el favor del pueblo.  Vespasiano murió antes de ver terminado el anfiteatro, y en el poder le sucedió su hijo Tito, éste se ocupó de terminar el último nivel del Coliseo para que finalmente en el año 80 d.C. se llevara a cabo la inauguración del recinto con cien días de celebración. El anfiteatro comenzó sus operaciones de entretenimiento que incluían no solo actividades lúdicas, sino batallas y ejecuciones.

 

UBICACIÓN DEL ANFITEATRO FLAVIO, SE APRECIA LA DESAPARICIÓN DE LA DOMUS AUREA EL STAGNUM NERONIS

 

El desarrollo técnico-constructivo de la dinastía Flavia permitió el desarrollo de la “arquitectura hueca”, aspecto que permitió al Coliseo lucir altas paredes con arcadas cóncavas, una técnica innovadora en materia constructiva.

 

El Coliseo Romano tiene una altura de 48,5 metros. Su base tiene 187,75 × 155,60 metros y la arena 75 x 44 metros. Su perímetro suma 524 metros y tiene un área de 24.000 m2.

 

El Coliseo Romano es un anfiteatro doble que se levanta sobre un terreno llano, su planta con forma oval es una de sus características más llamativas, a partir de la cual se levanta toda la estructura, gracias al uso de elementos constructivos propios del arte romano.

 

PLANTA ARQUITECTÓNICA DEL COLISEO ROMANO, PUEDEN APRECIARSE LOS DIFERENTES NIVELES SEGÚN EL USO

 

El arco de medio punto es uno de los elementos constructivos más destacados que el Coliseo Romano ostenta ya que es una de las aportaciones constructivas que la ingeniería romana dejó como parte de un legado que se utilizó de manera importante durante la edad media en Europa; el arco de medio punto se compone de un medio círculo en su extremo superior, apoyado por dos columnas que reciben los esfuerzos del arco y los transmiten de manera puntual hacia otra columna o a la cimentación; la sucesión paralela de arcos de medio punto de manera equidistante dan forma a la bóveda de cañón corrido, pero la bóveda clave fue la bóveda de arista, -diseñada en la dinastía Flavia-, ésta se forma al cruzar dos bóvedas de cañón, lo que produce aristas en forma de cruz que distribuyen el peso del edificio de forma equilibrada y sólida sobre cuatro puntos, de esta manera fue posible emplazar el Coliseo en un terreno plano y conseguir su altura.

 

SECCIÓN DEL COLISEO ROMANO, FACHADA Y DETALLE LA BÓVEDA DE CAÑÓN Y DE ARISTA,  DONDE SE APRECIA SU EN LA SOLUCIÓN CONSTRUCTIVA

 

El Coliseo Romano, no solo es una obra consecuencia del avance en materia constructiva, arquitectónicamente la complejidad de su solución espacial es resultado del potencial constructivo que se amalgamó con el diseño dispuesto en su programa arquitectónico, que lo dotó de una versatilidad innovadora, los servicios que lo conformaron fueron: la arena, el hipogeo, la cávea, los vomitorios, el velario y la fachada.

 

  1. Arena: La arena era el espacio en el cual se llevaban a cabo los espectáculos, es decir, el escenario. Se trataba de una plataforma de madera y arena. Estaba dotada de montacargas, entradas y trampillas para facilitar los espectáculos. Algunas fuentes señalan que también podía llenarse con agua para representar batallas navales. (ver imagen de maqueta)

 

2 Hipogeo: es la estructura que se encuentra debajo de la arena, se trata de una red de pasillos y celdas o mazmorras en las cuales se ubicaban los gladiadores, los condenados a muerte y los animales. Esta estructura se agregó en tiempos de Domiciano, el último de la dinastía Flavia. (ver imagen de maqueta)

 

3 Cávea o gradas: Es la sección de las gradas o tribunas en las cuales se distribuía en público. La cávea tiene diferentes zonas, cuyas características dependen de las clases sociales a las que estaban destinadas. (ver imagen de maqueta)

 

4 Vomitorios: Se refiere a los pasillos o corredores que permitían la distribución masiva del público. Tenían gran amplitud y estaban organizados de tal manera que se podía evacuar a la audiencia con rapidez y eficiencia. (ver imagen de maqueta)

 

5 Velario: El velario (velarium) era el toldo desplegable que se usaba durante los espectáculos para proteger a la audiencia del sol. Se movilizaba con un sistema de poleas. El velario se soportaba con una estructura de 250 mástiles de madera, ubicada sobre el cuarto nivel de la fachada. (ver imagen de maqueta)

 

6 Fachada. La estructura de la fachada tiene cuatro niveles que le dan su altura. Los primeros tres tienen 80 arcos, soportados en semicolumnas adosadas a los pilares. El primer nivel corresponde a las puertas del Coliseo, las cuales se encontraban numeradas. El cuarto nivel fue añadido por Domiciano para aumentar la capacidad de audiencia del anfiteatro y para sostener el toldo o velario. (ver imagen de maqueta)

 

MAQUETA COLISEO ROMANO

 

A la muerte de Tito, en el poder le sucedió su hermano Domiciano, éste se encargó de hacer algunas remodelaciones al anfiteatro, ordenó añadir una galería para el bajo pueblo y, además, ordenó construir el hipogeo, de tal manera que se facilitara la organización de los espectáculos.

 

El Coliseo se mantuvo activo por varios siglos, sin embargo no estuvo exento a los efectos del tiempo y la naturaleza, ya que tuvo que enfrentar terremotos e incendios que exigieron reparaciones por parte del Emperador Teodosio II y del Emperador Valentiniano III.

 

El aforo original del Coliseo Romano era de 50,000 personas en la cávea o gradas y con las reformas del Emperador Domiciano aumentó a 65,000, cabe destacar que el aforo se distribuía de acuerdo a las clases sociales:

 

  1. Podium: Contaba con las gradas más espaciosas y estaban destinadas al uso de las autoridades más importantes, como los senadores, sacerdotes o magistrados.

 

2 Maenianum Primum: Detrás del podium, lo ocupaban los patricios y los plebeyos con mayores riquezas, mientras no fueran senadores.

 

3 Maenianum Secundum Imun: Segmento posterior al Maenianum Primum, destinado a los plebeyos de los sectores medios.

 

4 Maenianum Secundum summum: Espacio estaba reservado a los plebeyos de bajos ingresos económicos.

 

5 Maenianum Summum in Ligneis: Esta tribuna estaba hecha en madera y no contaba con asientos separados. Estaba destinada a las mujeres y a los no ciudadanos.

 

SECCIÓN DESCRIPTIVA DE LA SEPARACIÓN DEL AFORO SEGÚN LA CLASE SOCIAL

 

Con la adopción del cristianismo el tipo de espectáculos del Coliseo Romano observó cambios importantes, cesaron las ejecuciones y en el año 435 d.C. se suspendieron las luchas de gladiadores, sin embargo, se mantuvieron actividades como las venationes (caza de animales) y las competiciones deportivas.

 

Tras la caída del Imperio romano y el desarrollo de la Edad Media, el Coliseo perdió su antiguo papel como centro de entretenimiento, su uso osciló entre fábricas, albergues, fortaleza, mercado, tabernas, casas habitación, graneros, etc. También fue usado como cantera, aspecto que fomentó el desmantelamiento de la construcción debido al saqueo. En el siglo XVIII el Coliseo retornó al cuidado de la Iglesia católica, y fue entonces cuando se le nombró santuario de la cristiandad.

 

INTERIOR DEL COLISEO ROMANO, PUEDE VERSE AL DESCUBIERTO EL HIPOGEO

 

NUESTRO COLOSO.

 

A 10,240 kilómetros de distancia de Roma –la ciudad eterna-, se encuentra la Ciudad de México –la ciudad de los palacios-, una ciudad que ha crecido de manera exponencial y brutalmente en contra de su propio contexto natural, sin embargo, dentro  de los miles de kilómetros cuadrados que ocupa, el espacio público es una sucesión de capas de historia urbana en la que deambulan cerca de 10,000,000 de habitantes, así, para un habitante promedio, en un trayecto diario de casa al trabajo y de vuelta, le es posible transitar por espacios precolombinos y espacios que comprenden desde el siglo XVI al XXI.

 

Al sur de la Ciudad de México se encuentra la Alcaldía de Coyoacán, vecina de la histórica Tlalpan, la memoria de ambas se remite a la época precolombina; lo que fue considerado en su momento como provincia por su vocación rural, se fue diluyendo con el paso descomunal de la mancha urbana, sin embargo es justo en Coyoacán (Coyouacan, lugar donde hay coyotes) donde habremos de detenernos.

 

Imaginémonos caminando rumbo al sur sobre Calzada de Tlalpan, camino que se remonta a la época prehispánica, construido por los Mexicas para comunicar Tenochtitlan con los pueblos ribereños del sur del Valle de México, especialmente con el señorío de Iztapalapa, automóviles, transporte público, negocios, escuelas y hoteles son el paisaje actual que nos llevará a un lugar que ha edificado su propia historia desde el año de 1966.

 

ESTADIO AZTECA, RECIÉN INAUGURADO, MAYO 1966

 

El Sol Rojo, escultura de Alexander Calder, no es el “Coloso de Nerón”, el Sol Rojo, es quién con sus 25 metros de altura nos recibe en el 3465 de Calzada de Tlalpan, colonia Santa Úrsula Coapa, Alcaldía de Coyoacán, la estructura metálica del Sol Rojo nos da la bienvenida con su escala sin imponer condiciones a quién le ha hecho antesala desde el año de 1968 como parte de la Ruta de la Amistad, nos referimos al Coloso de Santa Úrsula, el Estadio Azteca.

 

EL SOL ROJO, ESCULTURA DE ALEXANDER CALDER, IMAGEN DEL AÑO DE 1986

 

Imaginemos el escenario pletórico, mientras caminamos hacia las rampas de acceso en medio de cientos de asistentes emocionados por acceder a cualquiera de las finales de futbol, conciertos o eventos organizados por cualquier organismo político, una vez que el Coloso nos recibe, el mundo exterior se detiene por unas horas, el bullicio se convierte en un murmullo, el recinto tiene el poder de hermanarnos con miles de desconocidos, nos hace cantar, nos hace llorar de emoción y de dolor, por eso tiene vida propia, la emoción que nos arranca le da vida.

 

Obra de los Arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares, con una capacidad para 87,523 espectadores y 40 metros de altura sobre el nivel de calle, el Coloso de Santa Úrsula es un ícono de la Ciudad de México, un espacio al que no podemos invocar sin recordar a Pelé o a Maradona coronándose campeones del mundo en 1970 y 1986 respectivamente por solo citar a dos de las figuras deportivas que han desfilado por su cancha de 105 x 68 metros. El recinto, forma parte de la memoria colectiva no solo de México sino del mundo entero que ha volteado a ver en innumerables ocasiones al Estadio Azteca.

 

Comparar arquitectónica e históricamente al Estadio Azteca con el Coliseo Romano puede parecer descabellado para los puristas de la historia de la arquitectura que atrincherados en los estilos clásicos griegos y romanos desdeñan al lenguaje arquitectónico del siglo XX carente de fustes y capiteles jónicos, dóricos, corintios, compuestos y toscanos, sin embargo, no es la coyuntura la que nos trae aquí para abrir un acalorado debate entre el lenguaje formal antiguo y el lenguaje formal moderno, el Estadio Azteca representa una sucesión de momentos que van más allá de lo deportivo, el Coloso de Santa Úrsula se encuentra inmerso en un conglomerado de sentimientos e intenciones sociales, políticas y económicas que le otorgan un lugar muy especial y digno de revisar y analizar.

 

EL COLOSO DE SANTA ÚRSULA ACTUALMENTE

 

El Especial de Arquitectura de InPerfecto abre de esta manera una serie de publicaciones contenidas dentro de la campaña “Los Sentimientos del Estadio Azteca”, que este medio digital dedica al estadio más emblemático de México; a lo largo de este especial dedicado al Coloso de Santa Úrsula conoceremos a los impulsores, los creadores, el proceso constructivo y el futuro del nuestro coloso, un coloso que se mantiene de pie inmerso en la monumental Ciudad de México, sean todos bienvenidos.

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