#Sexualidad
Soy como un verano atípico y distante.
Alba Luz Cano Zapata (Antel tejedora de palabras) Medellín Colombia
sexualidad@inperfecto.com
INACABABLE
Sumergida en las frías sombras de la madrugada
dibujo tu faz sutilmente en mi memoria,
mientras un fuerte estremecimiento mueve mi ser
y un calor fogoso recorre las fibras de mi cuerpo.
Ansiosa detengo mi mente en la flor de tu sonrisa
los pétalos de esta invaden mis desiertos,
emocionada doy gracias al destino, alzo mis ojos
al cielo suplicando perpetuar mi sentimiento.
Atrevida desnudo tu cuerpo y lo convierto en versos
tú, sereno, aceptas ser mi inspiración.
Cada estrofa construye mi poema en medio del éxtasis espiritual
y tu cómplice abrazo me confirma estoy viva.
Recorro veloz tus galaxias y universos paralelos
viajo segura, de Marte a Venus, de Júpiter a Plutonio,
aterrizo en tu luna, recorro los cráteres de tu suelo
sin mirar a la tierra para que no expiren mis apasionamientos.
EPILOGO
La écfrasis mirada desde el simbolismo etimológico de la sexualidad y el erotismo hecho poema.
El poema Inacabable es (mi) una gran contradicción, de querer ser tan libre como un hombre, de querer poder vivir la vida como un hombre y como tal apropiarme de mis apasionamientos. Pero después ir sintiendo esa certeza de que ni mi sexualidad ni mi erotismo existe género. Tampoco se ajustan a lo binario. “Algo en mí se ha convencido de que está entre mis deberes exudar cierta anatomía… que al heredar una piel que con facilidad se hace blanda… algo falló en mí como mujer”. No es del todo así, en el fondo somos mar cuyo oleaje se vislumbra desde los recónditos confines sexuales. La palabra también ha sido una prisión y es maravilloso cuando descubres que es una ficción histórica ligada a momentos específicos, espirituales. El poema Inacabable no pasa de ser una disertación con la piel.
Portada Eterna Primavera, Rodin




