Editorial

¿Árbitro pite el final porque hay jugadores por deportar?

#InPerfecciones
Cuando parece que las historias del futbol latinoamericano han presentado de todo siempre emerge una nueva, en esta ocasión sucedió el pasado domingo con apenas cinco minutos de transcurrido el Brasil vs Argentina por la fecha seis de la eliminatoria en CONMEBOL rumbo a Catar 2022.

 

 

Jorge García Vielma 
jorge.garcia@inperfecto.com.mx 

Ver, y escribir para creer. La ciudad brasileña de São Paulo, particularmente la Arena Corinthians fue testigo de un hecho verdaderamente increíble e inimaginable: la interrupción del partido entre Brasil y Argentina a los cinco minutos del silbatazo inicial por parte de autoridades de ANVISA (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria). Las primeras líneas bien pudieron haber salido de alguna obra del realismo mágico, pero tal historia es totalmente cierta, ¿por qué pasó? El principal argumento radicó en que cuatro jugadores del combinado argentino incumplieron los protocolos sanitarios para entrar a Brasil; Emiliano Martínez, Cristian Romero, Giovanni Lo Celso y Emiliano Buendía estuvieron previamente en Inglaterra, nación que es considerada de alto riesgo para el gobierno carioca y por ende hay restricciones para quiénes provengan de este sitio y busquen entrar al gigante sudamericano. Si uno se queda con el mero protocolo parece no existir nada de malo, pero es inevitable no ir más allá.

La noticia que le dio la vuelta al mundo fue la pausa del clásico sudamericano por motivos de “fuerza mayor”, o al menos así se pudo leer en los primeros comunicados provenientes de CONMEBOL, los cuales fueron llegando a cuenta gotas. El principal afectado sin duda alguna fue el espectáculo deportivo porque pocas veces se tiene la oportunidad de presenciar un enfrentamiento entre dos de las naciones con mayor tradición futbolística a nivel mundial, pero hay un elemento que ha sido relegado por la normalización en que se ha caído: COVID-19. De origen está la violación a protocolos sanitarios, Brasil impide la entrada a todo aquel que haya estado los últimos catorce días en Inglaterra, India, Sudáfrica y algunos otros países; ¿cuándo se había sido testigo de restricciones tan férreas como éstas? 

Dejando un poco la pasión y el aguante que genera el futbol en América Latina, es inevitable que se relacione este suceso con cuestiones políticas, por ejemplo: Jair Bolsonaro presidente de Brasil, ha sido uno de los personajes a nivel mundial que más han desestimado la actual pandemia; realizaba actos masivos sin importar el aglomeramiento de personas, llegó a mencionar que el uso de cubre bocas era inútil y algunas otras cosas. Aunque en el papel ANVISA actué como órgano independiente al Estado brasileño surgen las suspicacias respecto a su relación, en la mente comienzan a surgir preguntas como ¿por qué ahora al actual gobierno brasileño si parece importarle el COVID-19? Simple o complejo el futbol es la respuesta y el balón volvió a contar con tintes políticos. Ingenuo sería imaginar que ANVISA actuó meramente con base en lineamientos legales porque hubo muchas oportunidades para ejecutar esta acción y evitar el quilombo monumental. Las redes sociales fueron un hervidero gigantesco, uno de los perfiles que más llamó la atención fue el de Flavio Bolsonaro, hijo del presidente, que sin mayor reparo tachó a los argentinos de malandros y pedía la pronta deportación de los cuatro seleccionados ya mencionados; el futbol y la Política no respetan límites cuando se relacionan y lo vivido en territorio amazónico es una muestra más de tal premisa.

Otra imagen que acaparó reflectores el pasado fin de semana fue el ingreso de un individuo que manoteó con algunos jugadores argentinos en su afán de retirarlos del terreno de juego, para después expulsarlos de Brasil. Aunque suene increíble esto no fue lo más alarmante porque dicho personaje portaba un arma de fuego en la parte trasera de su pantalón; el balón dejó de ser el protagonista y fueron las circunstancias externas quiénes le arrebataron este papel. ¿Futbol y armas en América Latina? Dicha pareja no es para nada nueva, las narrativas donde ambas actúan de manera conjunta en esta parte del continente son amplias y muy variadas, hoy sorprende que vuelva a ser palpable una conexión de este tipo porque a pesar de los problemas con los que cuenta el deporte comenzaban a vislumbrarse escenarios distintos y mejores. 

El más reciente Brasil vs Argentina vino a reafirmar que el espectáculo no esta limitado meramente a los goles y festejos sino que también existen fenómenos que acontecen paralelamente al rodar del balón, presentando en la mayoría de las ocasiones elementos muy interesantes para el análisis. Futbol y Política se relacionan, el domingo se notaron algunas posibles tensiones en las relaciones de poder antes, durante y después de un partido, a primera instancia llegan a ser imperceptibles pero existen y son más comunes de lo que podría llegar a pensarse. Al final del día se terminó hablando más de todo lo externo que se suscitó en torno a este clásico que del mismo partido, se privó de lo deportivo pero lo social acaparó todos los encabezados a nivel global; hay otra manera de mirar el futbol, pero eso sí, siempre será un gozo hacerlo sin importar las formas.

Rueda el balón, rueda la vida.

 

#InPerfecto