Editorial

No merezco nada bueno.

#InPerfecciones
El no merecimiento es probablemente uno de los engaños más grandes que nos creamos a nosotros mismos.

 

 

Georgina Valez / @gini_friski
gvt3377@outlook.es

Después de arrastrar complejos de culpa tanto tiempo, por las razones que sean, llegamos a un punto en el que pensamos que no merecemos disfrutar ni la más mínima cosa o situación agradable que se nos cruce en el camino. Pasan días, semanas, meses e incluso años y no logras celebrarte a ti mismo, terminas lo que inicias, cumples con tu rutina diaria, con tus deberes, trabajas duro, estudias, te esfuerzas, y cuando llega la recompensa de tanto empeño, no es suficiente. Te cuestionas si de verdad te lo mereces, y aunque en el fondo sabes que sí, porque nada te llovió del cielo, porque todo es una consecuencia de lo mucho que luchaste por conseguir tus pequeñas o grandes metas, no te la crees, no parece suficiente e inevitablemente te quitas tus méritos. Te rechazas.

No niego que muchas veces el caso no es un simple autosabotaje o un desánimo, sino una situación real que te hizo creer que no mereces lo que te hace sentir bien, o puede ser que las personas de tu entorno son las que te lo han repetido hasta el cansancio y por fin te lo creíste, puede ser también la presión social a la que estamos sometidos cada día, una “mala racha”, o cualquier situación que quede perfecta acompañando este discurso tan equivocado que nos decimos sobre qué merecemos y qué no. Al final siempre será algo muy subjetivo, puede que tú conozcas personas que no se exigen tanto como tú y aun así lo poco que puedan obtener de eso les llena y les hace tan felices como a ti te gustaría serlo. No entiendes porqué nunca es suficiente para ti o si tú eres el que no es suficiente para lograr lo más mínimo como es disfrutar un logro propio o simplemente estar bien. Como todo, es cuestión de perspectiva, y si la que tienes no te está permitiendo ver lo mucho que has avanzado, logrado, lo bien que le haces a las personas que te rodean y, sobre todo, lo bien que te puedes hacer a ti mismo, cámbiala. Fácil no es, la mejor solución cada que te quites tus méritos quizás tampoco, pero como todo en esta vida debe contar con un balance. Un día de reconocimientos por un día de sentirse miserable, perfectamente equilibrado. 

 

#InPerfecto