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Hablar con desconocidos para no caer en la locura.

#InPerfecciones
Quien no te conoce no puede juzgarte, o al menos no te importará.

 

 

 

Georgina Valez / @gini_friski
gvt3377@outlook.es

 

Una de las cosas más odiosas de todo el tiempo que llevamos en pandemia es que nuestras habilidades para socializar se están limitando todavía más de lo que ya lo estaban, nos quedamos con las charlas que tenemos con nuestros amigos, familiares, compañeros de trabajo, de escuela y de hobbies, pero uno de los placeres más grandes que al menos yo sí perdí en gran medida gracias al covid fue el de platicar con completos desconocidos. A pesar de que salgo a la calle y utilizo transporte público el distanciamiento social es evidente todavía y bastante aburrido, ya que sin con alguien puedes desahogarte con entera libertad, es con un desconocido, no tiene ni tendrá más antecedentes de ti mismo de los que tú le vas a dar, no sabrá ni tu nombre, ni dónde vives, ni porque te vistes así, ni cuantos años tienes, ni qué tan dañado estás, a menos que tú se lo permitas y viceversa. Me atrevo a decir que todos necesitamos este tipo de encuentros desinteresados, puedes descubrir incluso que las demás personas están viviendo situaciones similares a las tuyas o hasta peores si te pones a compararte con ellas cuando desaparecen, porque es otra de las ventajas, que no estás haciendo amigos, solo estás manteniendo una conversación para ahorrarte la terapia y las emociones desagradables que tendrías si hablaras sobre lo mismo pero con alguien que sí te conozca y tenga las armas que el tiempo le ha dado para atacarte donde sabe que te duele, o mínimo para que tú lo interpretes así.

Platicando con extraños no te importa mencionar ni tus problemas ni a los involucrados, ni tus gustos ni tus disgustos, ni porqué estás en el mismo lugar que ellos y lo más importante es que no te genera ningún tipo de expectativas lo que puedan responderte, quizás sí si te importa el cómo te ven los demás, pero si eres como yo que no te importan en su mayoría los juicios que hasta tus propios conocidos puedan hacer sobre ti entonces estarás disfrutando de las mejores mini experiencias que te puede dar la vida. Hace poco más de una semana tuve uno de los días más emocionantes en mucho tiempo y pude compartirlo con una desconocida, la pasamos increíblemente bien y hasta la fecha no tengo idea de cómo se llama ni de dónde fue a parar. Hace unos días tuve una de las sensaciones más desagradables y desesperantes que he sentido y lo que me salvó de un colapso nervioso fue la charla que tuve con los conductores del transporte particular que tomé, tanto el que me llevó a mi destino como el que me regresó a casa, ambos me contaron sus problemas, yo a ellos los míos, se hizo más ligero el ambiente, reímos y eso fue todo.

Claro que recomiendo ampliamente este tipo de encuentros, son muy agradables y sobre todo, liberadores.

#InPerfecto

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