Cultura

Tamames reivindica la colonización española frente a sus críticos

#Cultura
Tamames critica las manifestaciones hechas por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien el pasado marzo reveló que había escrito una carta al rey Felipe VI en la que le insta a pedir perdón por los que considera “agravios”.

 

 

EFE

El economista, historiador y escritor Ramón Tamames reivindica en su última obra la conquista y, sobre todo, los casi cuatro siglos de presencia española en todo el planeta, al considerar que fue, a su juicio “un proceso de globalización histórica”.

En “La mitad del mundo que fue de España. Una historia verdadera, casi increíble” (Espasa), Tamames afirma que entre los siglos XVI y XVIII España “desarrolló todo un proceso de globalización histórica, que alcanzó sus puntos álgidos en las Américas, así como en todo el inmenso océano Pacífico”, que durante muchas décadas fue lo que muchos politólogos e historiadores llamaron “el lago español”.

En declaraciones a Efe, Tamames rechaza de plano las críticas que han surgido -y se han acentuado en los últimos tiempos- a ambos lados del Atlántico acerca de la actuación de España como conquistadora y colonizadora, que algunos han llegado a calificar de “genocidio”.

“No hubo tal genocidio”, afirma Tamames, “sino una invasión microbiana, un hecho inevitable”, que acarreó la mortandad de una notable cantidad de población indígena que se infectó y contagió de las enfermedades que portaban los conquistadores españoles y que si para estos eran leves o relativamente graves, para aquella fue letal debido a que su organismo no estaba en principio preparado.

Sin embargo, sostiene, “ningún país colonizador ha tenido unas Leyes de Indias como España; en ningún país colonizado se han conservado las lenguas indígenas ni en ninguna parte hay tantas gramáticas de lenguas indígenas como en América”, lo que denota que “no fue una colonización pasajera”.

Esta visión obedece “a una leyenda que se ha ido creando por envidia, unido a un sentimiento de complejo de inferioridad que lleva a pensar que todo lo británico o lo estadounidense es mejor. Y no es así”, subraya el autor.

En este sentido, Tamames critica las manifestaciones hechas por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien el pasado marzo reveló que había escrito una carta al rey Felipe VI en la que le insta a pedir perdón por los que considera “agravios” cometidos durante la conquista.”

“Solo se le ocurre al presidente de México decir que la conquista empieza con Cortés y echar la culpa a los españoles de un genocidio, cuando lo que hubo fue una invasión, humana y microbiana”, afirma.

En este sentido, Tamames recuerda al premio Nobel de Literatura mexicano Octavio Paz (1914-1998), quien afirmaba que “alguna vez tendremos que entendernos los españoles y los mexicanos”, y recalca que “la inteligencia está a favor del mestizaje, de la herencia, pero en España no hay calidad en la respuesta”.

Y en este sentido se muestra muy crítico con la calidad del sistema educativo español derivado de la configuración de España en un estado autonómico, según el modelo consagrado en el Título VIII de la Constitución (de la que el propio Tamames fue uno de los firmantes), por el cual se derivan hacia las comunidades autónomas las competencias en educación.

“Yo creo que el Título VIII de la Constitución era indispensable por las circunstancias históricas, pero creo que nos pasamos de rosca.

La educación, la sanidad tenían que tener unos puntos comunes muy claros, así como el medio ambiente”, destaca.

No obstante, Tamames rechaza volver a un proceso de recentralización y aboga por establecer otro “de coordinación y racionalidad que no suponga la existencia de 17 sistemas educativos y sanitarios” diferentes, que deriven en situaciones como la de Cataluña, donde en su opinión “la historia que se escribe es una tergiversación”.

Concluye Tamames su libro con una reflexión sobre la situación actual del Pacífico, que ahora es un lugar de disputas entre dos de las grandes superpotencias, China y Estados Unidos, que, sostiene citando a politólogos como Henry Kissinger, “un día tendrán que ponerse de acuerdo con un nuevo tratado”, semejante al de Tordesillas, suscrito en 1494 entre España y Portugal.

Entretanto, afirma, hay “un peligro evidente” de que la situación se encrespe.

“Las cosas se van a poner tirantes. Podría haber incluso un intento de ocupación de Taiwán, pero pese a todo creo que no se llegará a una exageración de la situación, y menos con armas atómicas. Para ello es necesario renovar los tratados de desnuclearización, y eso es algo que (el presidente de EE.UU., Joe Biden puede acometer ahora”, señala.