Editorial

Salud mental

#InPerfecciones
¿Somos a partir de nuestros sentires?

 

 

 

Alejandra Rivero / @a.n.dra._
rale1706@gmail.com

A partir del confinamiento las formas de vida que conocíamos como “normales” se transformaron. Pareciera que vivimos el mismo día, que nos encerramos de forma emocional también, es fácil ensimismarnos, vivimos a través de nosotros. El mismo lugar, las mismas caras, la misma rutina, el espacio no se expande, pareciera que se reduce cada día.

La depresión puede considerarse una enfermedad, bajo mi idea sería reducirla a un simple malestar que podría ser pasajero, que con una pastilla pasa, que echándole ganas se resuelve. Se lee mucho sobre salud mental en redes y no sé cuál sea el porcentaje de personas que se sienten mejor al saber que su condición física y emocional tiene un nombre.

La tristeza es normal, la depresión se categoriza como un trastorno y es tan común como ir al baño. Los trastornos son alteraciones en las formas  de relacionarnos ya sea con la comida, afectivamente, socialmente y se podrían explicar cómo: alteración en el funcionamiento de un organismo o de una parte de él o en el equilibrio psíquico o mental de una persona. Según el diccionario.

No soy psicóloga, mi formación es meramente sociológica, sin embargo yo poseo un trastorno y la vida a partir del diagnóstico cambia: puede ser para bien o puede ser no tan benéfico. Tanto para la persona que lo posee como para el entorno social. La depresión se clasifica también como una discapacidad social. La alteración en la forma de vivir y sentir la vida es mucho más amplio que una simple tristeza.

Nos tomamos a la ligera la palabra y lo que implica la depresión, cada persona la vive diferente y muchas veces puede ser hereditaria o puedes vivir en el desconocimiento de presentar un cuadro depresivo grave. Existen señales y focos rojos según la psicología. Es difícil diagnosticar, es difícil vivirla, es difícil entenderla y vivir con ella a partir del autocuidado.

La depresión podría describirse como aquella sombra que te quita la capacidad de ser, estar, comer, correr, querer y también podría ser aquella que te da la capacidad de comer más allá de tus límites. Nunca he podido describir el sentimiento de como siento y he vivido la depresión, podría escribir que se siente como estar en el fondo de algo que no sabes ni que es, el fondo de quien eras o de aquella persona que reconocías.

Las mañanas de vuelve pesadas, duelen, se llenan de un vacío inmenso, el mundo parece grande y comienzo a sentir que soy más pequeña que una hormiga. El cuerpo se vuelve tan pesado que es imposible levantarlo, la cama te abraza y se hunde contigo, el sueño es insoportable, quisiera vivir dormida, las cosas que parecían tan bellas o que amabas en un principio comienzan a parecer vacías, falsas, frustrantes, y  vuelve el sentimiento de no merecer, de no ser lo suficiente, de no logar nada, aquellas metas truncadas y la incesante necesidad de querer hacer algo y no poder porque en tu cuerpo hay un peso que no percibes, pero estas inmóvil.

Las ganas de vivir se apagan, el mundo pierde el color y te piensas solo, o eso pareciera. El mundo se cierra a un sentir que es tan profundo y tan intenso que pierdes de vista todo aquello y a todos aquellos que te rodean, ves pasar el mundo como una película y tus estas en pausa, siendo invisible, deseando no despertar, insensible. Y no necesitas tener la peor vida del mundo, es tan relativo este concepto de categorizar como una vida buena o una vida mala.

La depresión no es un juego, ni es un échale ganas, ni es estar triste, hemos olvidado ser empáticos, romantizamos la depresión, corremos a juzgar “yo no sé porque fulana la pasa tan mal si su vida es tan buena”, “pues si no fuera tan floja tal vez lograría algo”, “si saliera más, tal vez consiga un novio” y podría seguir con frases que enjuician un sentir. ¿Cómo reaccionamos a lo que no conocemos? ¿Por qué parece tan fácil juzgar? ¿Por qué nos permitimos y nos damos licencia en juzgar la vida de los demás sin conocer sus sentires?

¿Cómo te sientes hoy?…

#InPerfecta