Sociedad Civil

La Llanta de Refacción

#SociedadCivil
Con los ojos vendados.

 

 

Sajidh de la Cruz / @RescatadoresMX
delacruz@refleacciona.org 

 

Estimados lectores: hoy quisiéramos platicarles la realidad sobre la objetividad de la información disponible para usted en gran parte de los medios de comunicación a su alcance. Empecemos por entender y asimilar que, la información técnica, veraz, oportuna, y relevante para usted, no se va a encontrar disponible en México y que aún queriendo encontrarla, sabiendo dónde buscar y teniendo el tiempo disponible, es escasa, tendenciosa o incompleta para lo cual quisiera ponerles un ejemplo a través de diversas preguntas que le ayudaré a responder:

 

¿Cuánto le cuesta en pesos del águila al gobierno mexicano la inseguridad vehicular?

¿Por qué la industria automotriz mexicana tiene toque de picaporte con todo el gobierno mexicano?

¿Quién vela por los consumidores?

 

Sin profundizar en detalles quisiera que usted empezara a hacerse la idea de todo lo que involucra un siniestro vehicular (mismo que roguemos nunca nos suceda); los daños materiales, las lesiones, discapacidades parciales o permanentes, ausentismo laboral, medicinas, dolor humano, cirugías, entre otros y cuando podamos obtener la sumatoria de todo lo anterior, habremos respondido la primera pregunta. Le hablo de miles de millones.

 

La industria mexicana automotriz aporta una cantidad de dinero a La Federación que se puede medir en puntos del PIB y ¿qué Secretaria de Economía no dejaría endulzarse el oído con tremendas cifras?, pero esa, es la mitad de la historia; las externalidades negativas que tiene la industria también se cuentan por miles de millones de pesos aún con el subregistro de incidentes viales y el tasado del costo de la vida humana, muy por debajo de países como Estados Unidos o en Europa. El picaporte con el gobierno se abre desde adentro, pero dejando pasar al lobo disfrazado de conejo. Identifique entonces la segunda, paloméela y vayamos con la tercera, para lo cual, le expongo lo siguiente:

 

Si la primera respuesta que se le viene a la cabeza es PROFECO, le felicito de antemano por tener una muy buena noción de quién debiera ser nuestra salvaguarda en caso de dudas, le cuento las limitantes pues seguro escuchó hablar del atún que más que atún, era soya o de las leches light que, ni resultaron ser leche y mucho menos light; costo de los experimentos comprobatorios:

 

5 latas de atún por marca… sí así sucede pues, que las capacidades económicas y técnicas del mencionado estudio raya los límites superiores en cuanto a las capacidades demostrativas de la PROFECO. Imagine usted el costo de verificar un vehículo, no nos alcanza y mucho menos conviene a la industria hacer que alcance financiando tales pruebas.

 

Ante el panorama que le he brindado

 

¿De verdad compramos informados o tenemos un hilo rector que guía nuestras decisiones de compra? 

 

#InPerfecto