Sociedad Civil

Comunicar para cambiar

#SociedadCivil
La comunicación de la información es uno de los ingredientes para el cambio social. ¿Cómo podemos usarla a nuestro favor?

 

Sara Arteaga Téllez / @RescatadoresMx @Sararteagat
sara@refleacciona.org

 

La información es poder, dice esa frase que parece estar muy trillada pero ahora mismo, en el contexto histórico y social que vivimos, tiene mucha razón. Y por ello, cuando se es parte de un equipo de personas que destinan su trabajo a mejorar las condiciones de vida del país, en distintos ámbitos, es necesario pensar en cómo vamos a lograr esos objetivos cuyos beneficios serán para muchas personas.

 

Parte de ese trabajo es que la gente sepa qué estamos haciendo, quienes somos y por qué nuestro esfuerzo es importante para todas y todos. Y es ahí donde entra en juego la comunicación. Ahora mismo, en Los Rescatadores estamos haciendo historia en dos luchas importantes para toda la sociedad mexicana: el acceso al derecho a una salud digna a través de reformas a la Ley General de Control de Tabaco y el acceso al derecho que tienen los mexicanos a la seguridad vial y vehicular. 

 

Cada uno de estos esfuerzos, como lo pueden leer en las anteriores columnas acerca de la importancia de los espacios libres de humo y el objetivo de tener acceso a una seguridad vehicular, los frutos de estos esfuerzos no serían lo mismo si no se generara información para el público con el objetivo de vincular ese trabajo con el resto de la población, a quienes estas situaciones podrían parecerles completamente ajenas. Y es ahí donde se encuentra el reto de comunicar e informar.

 

¿Cómo podemos hacer que las personas se interesen en cuestiones que la apatía o la rutina les aleja de su lado político y ciudadano? ¿Cómo hacer que la gente se informe, conozca sus derechos y se involucre de alguna manera en las decisiones del país? ¿Cómo podemos captar la atención de las personas tomando en cuenta la velocidad a la que surge y caduca la información? Es todo un reto que requiere mucha habilidad y estrategia, pero también empatía y sensibilidad. Las unas no están peleadas con las otras.

 

¿Para qué involucrar a las personas? Porque a través del conocimiento que tenga la población respecto a aquello que nos interesa cambiar, se puede transformar a través de la presión social ese aspecto. Al final, cuando hay algún cambio en las leyes, podría asegurar que, en todo el mundo, la mayor parte de la población se entera de las reformas cuando las iniciativas han sido aceptadas o rechazadas y no hay oportunidad para que las ciudadanas y los ciudadanos se enteren oportunamente del manejo que tendrán sus impuestos y al final, sus vidas. Si revertimos ese descontento e involucramos a las personas a través de la información podemos evolucionar esa apatía por informarse en ejercicios de opinión que pueden ayudar a alterar el curso de las decisiones que los gobiernos y el sector empresarial toman sobre nuestras vidas.

 

Tal vez, esos objetivos que queremos alcanzar como sociedad civil nos enfrenten a grandes obstáculos que parecieran no tener alternativa. Sin embargo, los diarios más prestigiosos del país no serían lo que son si no fuera porque la gente consume y compra esa información y aprovechar esos espacios donde nuestra voz puede sonar más fuerte también depende de la astucia con la que vamos a comunicar para que seamos más quienes pedimos mejorar la realidad. 

 

Y sobre quienes parecen dominar la toma de decisiones de México tenemos una ventaja: podemos empatizar con la población a través de materiales de comunicación hechos a su altura, que sean inclusivos, empáticos, sensibles y que cultiven la semilla del político que todos llevamos dentro para que alguna persona, en algún lugar del país, envíe una carta al diputado de su distrito para que vote por una ley, para que su negocio lo convierta en un ambiente libre de humo, para que una persona pregunte acerca de los mecanismos de seguridad del automóvil que le gusta o simplemente para cuestionarse el poder que tiene como ciudadano. El poder de cambiar las cosas con la información precisa. Una combinación difícil, pero jamás imposible.

 

Hoy les invito, desde esta tribuna que significa InPerfecto, a mantenerse pendientes de las reformas a la Ley General de Control de Tabaco que están por discutirse en la Cámara de Diputados y a seguir de cerca el camino de la Ley de Seguridad Vial, dos iniciativas en las que participamos junto con otras organizaciones y asociaciones de la sociedad civil, esa a la pertenecemos todas y todos y que ahora mismo está cambiando muchas cosas para usted, para mí, para el vecino, para todo México. Involúcrese. Ya somos animales políticos, ¿qué puede pasar? 

 

Que tengamos éxito.

 

#InPerfecto 

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