Sexualidad

La bandida 

#Sexualidad
“Y es que tengo ganas de soltar toda tu ropa, poco a poco. Besar tus lindos labios y  tu cuerpo, aunque me llames,  mi loco.” MARRONE 

 

Antonio Marroquin
sexualidad@inperfecto.com.mx 

Excelente día, en la cintura de la semana. 

Apasionadamente a continuar con nuestras labores, para que no se apague la el deseo de la superación. 

Bendiciones 

 

SOBRENOMBRE, FUEGO

En su mirada el deseo…

Pupilas dilatadas, señalando a su presa. ¡Vieja loba de mar!

Por sobrenombre, fuego.

Su sonrisa pícara,

siempre muerde su labio

en señal de gusto, aceptación,

respira profundo, comienza su agitación.

 

¡Fuego destila!

Gata hambrienta, profesora experta de las artes amatorias… 

¡Te seduce!

¡Te devora!

 

Si alguien llega a su cama, lo enamora, lo enloquece, por sobrenombre, fuego, llamarada de cielo en luna creciente.

 

Dicen que sus besos son veneno, mujer que no se puede olvidar, diablo y ángel, según la trates, perversión y seducción… 

¡Solo es fuego, ella no sabe amar!

 

Su pasión es experiencia, su madurez sabiduría, amante desmedida… besa, arrebata, muerde, te sujeta a sus vicios… 

¡En su Edén, ella te pierde!

 

Muñeca sensual de tus infancias, cuerpo imperfecto, pero terso y suculento que aviva tus calenturas, que te hace explotar en lluvia al viento… 

¡Fuego la llaman!

En su hoguera te envuelve, casi muerto sin respiro, con los ojos en blanco y un suspiro… 

¡Así terminan sus quereres!

 

Es la Medusa temida, mala hierba dicen… 

¡Ella solo se divierte!

Es temida la bandida.

 

¡Por sobrenombre fuego!

por sus poros destila, esa pasión prohibida, que da vida o aniquila.

 

  • Luna Azul 🌜

La dama de la noche (belu)

(016)

20/02/2020 

Derechos reservados

Ciudad de México

Imagen cortesía de Pinterest.

 

 

A PRIMERA VISTA

Disculpe mi atrevimiento, pero quiero saber si alguna vez ha disfrutado del ocaso a lado de un caballero enamorado.

 

Quisiera saber cuántos versos, algún Poeta apasionado le ha dedicado, me gustaría saber en cuántos poemas su esencia se ha plasmado.

 

Disculpe mi atrevimiento, pero quisiera saber si sus manos caben en mis manos, si sus brazos son lo suficientemente largos, para cobijar un amor desmesurado.

 

Disculpe mi atrevimiento, no deseo incomodarla, pero ya hace tiempo que la vengo observando y francamente tiene usted los ojos más hermosos, que jamás había soñado.

 

Quisiera saber si alguna vez la estrellas ha contado, si la luna le ha sonreído en los brazos de un ángel enamorado.

 

Disculpe mi atrevimiento, no pretendo molestarla, tan sólo quiero saber si al igual que yo suspira y le ilusiona un gran amor en su vida.

 

No… No se confunda, no le estoy ofreciendo una aventura.

 

Solo quiero saber si al igual que yo, le gusta contemplar la lluvia, si disfruta un buen café frente a la chimenea y unas cuantas docenas de besos de esos que cautivan y desordenan.

 

Disculpe mi atrevimiento pero me gustaría saber si sus caricias se tatúan en el cuerpo, si sus besos son capaces de hacer a un hombre preso y mostrarle un cielo inmenso.

 

Discúlpeme señorita por ser un caballero tan sincero, pero cuando el amor nos llama de la manera en que dirigió mis pasos hasta su mesa para admirar su belleza, no hay manera de distraer la conciencia.

 

Disculpe mi atrevimiento, pero no puedo dejar de verla, no puedo dejar de leer en sus ojos toda su belleza interna y la pureza de su alma.

 

Disculpe mi atrevimiento, pero quiero saber cuantos besos pueden caber en su cuerpo de la manera más amorosa y tierna como yo podría hacerlo.

 

Tal vez piense que soy un descarado y tal vez tenga toda la razón, pero puede tener la certeza, que desde que me atrajo su belleza y su encantadora sonrisa, no pude evitarlo… me enamoré de usted a primera vista

 

  •  Ed Poet

 

 

ENVUÉLVEME

Envuélveme en el deseo de tus besos ardientes deseosos de encender mi pasión, siento la humedad de tu lengua que recorre el contorno de mi cuerpo; llegas a mis labios húmedos con ansiedad y deseo.

 

Envuélveme en tus manos que devoran mi piel cuando me tocas toda y aprietas las curvas más pronunciadas de mi cuerpo saciando el hambre de tu deseo hambriento

 

Envuélveme en la humedad que desbordas de tu cuerpo con el movimiento candente de mis caderas que te vuelven loco y caliente, así me pones más ardiente.

 

Envuélveme en la dulzura de tus amores que me llevan a la cima de los montes.

 

He disfrutado siendo tuya, envuelta en la fragancia de tu pasión y deseo es donde cada noche me veo.

 

  • Anah García

México

 

#InPerfecto

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