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Director Matías Meyer se dejó influenciar por Ilse Salas en “Amores modernos”

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Matías Meyer dejó de lado los proyectos cinematográficos con no actores, como había acostumbrado en sus películas anteriores.

 

 

EFE

El director mexicano Matías Meyer dejó de lado los proyectos cinematográficos con no actores, como había acostumbrado en sus películas anteriores, luego de pasar un tiempo en un taller y ser convencido por la actriz Ilse Salas de atreverse a hacer una película con ellos.

“Ilse tiene bastante que ver con mi decisión de trabajar con actores porque realmente me quedé muy cautivado la primera vez que la vi en ‘Güeros’ (2014). Me pareció una gran actriz, además de un rostro muy hermoso y diferente, no la belleza clásica”, explicó el director en una entrevista con Efe.

Una de las situaciones que en el pasado le afligía era el tener que trabajar con actores populares de televisión que mandaban una imagen más publicitaria que poco se acercaba a la realidad en sus historias, sin embargo, desde su punto de vista, el cine mexicano ha evolucionado, y con él la cantidad de actores interesantes.

Según rememoró, el encuentro con Salas se dio en El Laboratorio de actuación Careyes, en el que cineastas y actores se dieron encuentro.

“Nos tocó experimentar, montar escenas y pasar tiempo juntos, simplemente desayunar comer y ahí Ilse dijo: ‘bueno, ya que nos conociste, haz una película con actores’ y como soy bien influenciable dije ‘venga, lo voy a intentar’, y saliendo de ese taller decido hacer un película muy emocional”, apuntó.

Así fue como su necesidad de cambio y de no ser encasillado en un solo género lo llevó a hacer “Amores modernos” (2019), una película que comenzó siendo un montón de ideas de momentos muy específicos y fuertes emocionalmente hablando en la vida de Meyer.

“Nace sentado en un escritorio y poniéndome a reflexionar de cuáles habían sido los momentos más emotivos de mi vida, empecé a invocar todos esos recuerdos como queriendo hacer un recuento, en la primavera del 2015”, contó.

Así el director construyó más de 30 historias basadas en sus experiencias personales más intensas.

“Empecé a bajar en papel el momento en que me sentí más celoso, el momento en que sentí deseo por otra mujer que no fuera mi esposa, un momento triste de una reunión familiar, en cómo perdí a mi abuela y cómo en ese momento surgieron cosas chistosas, un tío estaba contando chistes y estábamos felices riendo”, comentó.

 

UNA CRÍTICA A LA SOCIEDAD NARCISISTA

A estas historias se sumó la guionista María Camila Arias (“Pájaros de verano”, 2018), quien fue la encargada de darle orden a sus ideas y para así poder contar la historia de tres hermanos que tendrán que afrontar juntos la muerte de su madre, descubrir secretos escondidos y lidiar con sus propia forma de ser.

“La familia es el primer núcleo social, pero la crítica va más abierta a toda la sociedad contemporánea en donde el individuo se ha vuelto el rey y hemos olvidado un poco la colectividad y cómo eso nos ha afectado personalmente a todos, que seamos narcisistas patológicos”, aseveró.

A ello se suman las “selfies” y el extremo en el que cae la gente al buscar el éxito y el reconocimiento de los demás, y considera que en la actualidad las personas se están convirtiendo en “analfabetas emocionales”.

“Cuando Carlos (Andrés Almeida) se entera de que murió su mamá se mete una pastilla porque piensa que se pueden vivir las emociones o que se pueden suprimir en base a un fármaco y su cuerpo está diciendo que está mal”, dijo sobre uno de los dos personajes de la película que trasladan sus emociones a problemas corporales.

La película, que también tiene las actuaciones de Leonardo Ortizgris, Ludwika Paleta e Ilse Salas, pretende llegar a algunas salas de cine de diferentes estados del país el 31 de julio, por lo que el director se encuentra emocionado y ansioso del recibimiento del público después de tanto tiempo de espera.

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