Cultura

Vivencia nativa San José del Pacífico, Oaxaca.

#Cultura
La Ciencia y la tradición milenaria se unifican en una increíble vivencia que van al alma.

 

 

Dr. Juan Manuel Carvajal Blancas
Doctor en psicología
y Psicoterapeuta Humanista.
Contacto: 9512262913
sexualidad@inperfecto.com.mx

A tres horas y media de la capital de Oaxaca, en las montañas de la Sierra sur de Oaxaca, se halla una localidad llamada San José del Pacífico, perteneciente al Distrito de Miahuatlán, la cual guarda místicos paisajes y una combinación espectacularmente hermosa de todos los climas que varían en cuestión de instantes, del calor tropical, al frío de invierno; del viento del otoño, a la suculenta riqueza del verano.

Es ahí un punto de encuentro del turismo nacional y extranjero quienes atraídos por el misticismo de los hongos sagrados, cuyas propiedades medicinales, psicodélicas y espirituales, hacen que se congreguen para recibir sus mensajes.

Hasta ahí llegamos para vivir la experiencia nativa el pasado fin de semana del 18 al 19 de julio con Maliollin, medicina tradicional Zapoteca, una organización dirigida por dos de los chamanes Oaxaqueños más reconocidos en su estado, en México y fuera de nuestro país: Guadalupe y Manuel.

Es común que esta temporada a las diferentes vivencias nativas asistan también, además de nacionales, turistas procedentes de países como Estados Unidos, Canadá, Brasil, Alemania, Bélgica, entre otros, dada la experiencia y sabiduría de dichos chamanes, que además cuentan con el aval de la Secretaria de salud, reconocidos como médicos y curanderos tradicionales.


La vivencia Nativa comienza la noche del viernes, con la llegada de los participantes, quienes recibirán de parte de Lupita, el Diagnóstico y llamado del alma, un ritual que mediante el uso de hierbas y plantas medicinales y un huevo de gallina, permite conocer a la chamana la necesidad álmica de la persona, su sufrimiento que enfrenta en el aquí y ahora, su dolor, su condición emocional y espiritual actual.

Al día siguiente desayunamos y posteriormente nos desplazamos al Centro Maliollin, en las faldas de una de las montañas a las orillas del Pueblo, donde Lupita realiza con los participantes el ritual “Nahualitos”, que nos permite mediante la representación del animal Totem de los participantes, hacer conscientes nuestras polaridades, presentes en nuestro ser. Luz y sombra son parte de un todo y a través de nuestro nahual visibilizamos esta dualidad que nos integra.


Después de este ejercicio, con el apoyo de la Psic. Iris García, hija de los chamanes, realizamos un ejercicio de expresión creativa con el uso del barro. Un ejercicio que permite expresar proyectivamente los conflictos presentes, ansiedades, emociones y tensiones que la persona en la actualidad vive, lo cual le permitirá abrir sus emociones a favor de las etapas siguientes del proceso.

Cada participante toma entonces consciencia de su necesidad en el aquí y ahora y es ahí donde el proceso toma también dirección.

La siguiente actividad es la Danza ceremonial que, dirigida por Obed y Gaby, hijo y nuera de los chamanes, permite la expresión corporal de las emociones como, la alegría, el miedo, la ira, la tristeza y el amor.

La Danza prehispánica es el lenguaje que nuestros ancestros tejieron para hacer también la conexión entre el mundo terrestre y la dimensión con sus deidades y con el Universo y al son del huehuetl es también la conexión con las pulsaciones y el corazón humano.


Por la tarde del día Sábado se lleva a cabo la ceremonia del fuego, que anuncia el baño de temazcal, una tradición, de los pueblos del Anahuac de purificación física y espiritual. La ceremonia del fuego permite dar a este elemento su valor en el universo y en la humanidad; es el calor que abriga, que transforma, que sana y provoca una metamorfosis.

Antes de entrar al Temazcal hacemos nuestros ramos con diferentes plantas medicinales que se utilizarán durante todo el proceso y ofrendamos semillas de cacao, por alguien más y por nosotros mismos.

El temazcal es mucho más que un baño de vapor; es la representación y vuelta al vientre materno, donde los asistentes podrán compartir, afrontar y enfrentar sus miedos, sus fantasías catastróficas, sus inseguridades. En el temazcal, se pide, se ofrece y sobre todo SE AGRADECE.

Las piedras ardiendo al rojo vivo, conforme aumentan en número por el guardián del fuego y con el acompañamiento del Chamán Manuel, también sanan a través del calor extremo el cuerpo y el alma; calor que sana, limpia y purifica. Al final del proceso, saliendo del baño temazcal nos espera una pila de agua helada que de golpe templa la sangre y el cuerpo hirviendo, aún por el recién calor del Temazcal.

 

Llegamos al final del día a merendar a los dormitorios de Maliollin y descansar después de todo el trabajo vivido, extenuante y a la vez vivificante.

Dia domingo: La ceremonia del Teonanacatl (Hongos sagrados)
Domingo por la mañana el desayuno es apenas ligero: un te y fruta. Nos preparamos para el encuentro con los hongos sagrados, con los “niños sabios e inocentes”, con el fruto de la pacha mama.

Nos desplazamos después de desayunar hasta el rancho que será el lugar donde llevaremos a cabo nuestra experiencia.

Un valle rodeado de árboles, pastizales, animales de campo, y con un fondo espectacular que cambia, según el clima caprichoso de esas sagradas montañas.

Previo a la ceremonia el Chamán Manuel enciende la hoguera que se mantendra así durante todo el día y colocamos entre todos la ofrenda de flores con un presente simbólico de cada uno de los participantes.

La ceremonia empieza con algunos cánticos nativos y la explicación del Chamán Manuel de lo que vendrá a continuación. La Chamana Lupita entra entonces en un trance y un desdoblamiento del alma a través del cual, un ancestro, anciana sabia, tomará su cuerpo y Lupita será el médium para dar un mensaje y acompañar en el proceso a los asistentes.

La voz de la chamana empieza hablar en un lenguaje nativo de los pueblos de la región y entonces invita a los asistentes a permitirse vivir, descubrir, abrir sus emociones, dialogar con sus temores y recibir las visitas espirituales e imágenes que vivirán. Les invita a escuchar con atención los mensajes de los niños, de la carne de la tierra que son los honguitos sagrados y permitirse sentir en toda su expresión sus emociones.

Después de esto realiza cánticos en su idioma nativo y posteriormente da el mensaje también en español, acerca de la bendición de la anciana sabia.
Después de esto y en medio de cánticos empieza a administrar, uno a uno a los asistentes los hongos sagrados, quienes los comen con miel o solos.

 

Cada uno elige su lugar para vivir su experiencia y cada experiencia sin duda alguna será un viaje diferente de acuerdo a su necesidad, a las respuestas que quieren encontrar y será la fuerza de sus ancestros y su sabiduría interior, la que les guiarán y les mostrarán el camino, con el acompañamiento de Lupita y Manuel quienes durante todo el proceso están al pendiente de cada uno de los participantes con cánticos, con silencios oportunos, con distancia, con amor, con respetuoso acompañamiento.

Ellos se apoyan con Iris, Gaby, Obed, quienes cuidan la seguridad e iintegridad de todos, sin embargo, la experiencia transpersonal y espiritual es acompañada por nuestros chamanes todo el tiempo hasta que la tarde cae, entre cambios de clima y tonalidades que la madre naturaleza nos regala.

De regreso a la cabaña, que ha albergado a los asistentes, nos espera una deliciosa comida, rica en verduras y proteínas que nos ayudará a recuperar fuerzas después del extenuante viaje y la energía desbordada en este trabajo espiritual.

Al final de la comida se abre el espacio para que en el grupo compartamos, asistentes y chamanes, la experiencia que vivimos personalmente en todo el proceso. Esta actividad es la integración de los días de trabajo con los chamanes Lupita, Manuel y la gente de Maliollin Medicina Tradicional Zapoteca. Al final, los participantes pueden quedarse a descansar o emprender el viaje de regreso a casa.

Los días siguientes el proceso seguirá y nuevos descubrimientos habrá, pero ya en el trabajo personal que cada quien continúe viviendo, pues el efecto de los hongos sagrados, sigue haciendo su labor, en un proceso de sanación, resignificación, conciencia, ofrenda, reconciliación personal con la vida, la fuerza divina y el amor.

La experiencia de la vivencia Nativa permite conciliar la sabiduría milenaria de nuestros ancestros, con los conocimientos y la ciencia de la psicología y la psicoterapia.

De manera personal, reconozco que, después de seis ocasiones que he participado en la Vicencia nativa con Maliollin, la experiencia vivida me ha permitido desarrollar una conciencia más plena que ha impactado favorablemente en mi crecimiento personal, familiar y en mi prosperidad, sin dejar de lado, la importante contribución a mi trabajo personal como Psicoterapeuta y Doctor en psicología. Regresar a San José del Pacífico en el verano, ha sido para mí, no solo un motivo de alegría, sino también una necesidad de mi alma y de mi consciencia.

Aquí es donde encuentro eco en las palabras de la Dra. Jeanette Gagan: “El chamanismo le da a la psicología el alma y la psicología a su vez brinda al chamanismo la ciencia”, es ahí donde ambas se encuentran en favor del bien humano.

 

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