Editorial

Felicidad de cuarta

#InPerfecciones
Resilencia Política 

 

 

Orlando Casanova Díaz / @ocdtiburon @altiburon
orcadi75@gmail.com

 

 

Andrés Manuel después de 9 meses no puede ni debe presumir nada y menos de su palabra. No solo ha dejado de hacer, todos los días habla de una felicidad que solo él vive y siente, el resto del país sigue esperando los resultados de una cuarta transformación que a la fecha no ha logrado nada, pero si está al borde del fracaso, y es que sus ejes no tienen soporte alguno, el partido que la abandera está en crisis, no sabe ser el partido en el poder, solo sabe ser oposición. 

Si López busca pasar a la historia como un transformador debe cambiar de política, debe escuchar, aceptar y trabajar en equipo, no es lo mismo un partido de un solo hombre que gobernar solo.

No acusamos impaciencia en los resultados, todos sabemos que 9 meses no son suficientes, pero si sabemos lo mal que estamos, que no se han cumplido las grandes promesas de campaña y que mentir desde la silla presidencial no es tan fácil y convincente cómo hacerlo desde la campaña política.

El mensaje del primer o tercer informe de gobierno adolece de verdad, de compromiso, de respuestas y hace que la esperanza de todos los transformadores de caiga porcentualmente, su populismo no es efectivo en el poder.

La economía no le interesa, no le preocupa, sus decisiones y descalificaciones así lo confirman, es cierto que la amenaza de recesión mundial no ayuda, peros sus acciones no contrarrestan nada, su distanciamiento con el Banco de México es evidente, no hay una política económica, no hay acciones que inviten a la inversión, sus datos son los únicos válidos y esos se limitan a Palacio Nacional, no atienden a la realidad del país.

En lo social no hay diferencia, sus mensajes de primero los pobres no son una política de estado es una invitación a la división nacional, es racismo y ante esto debemos vernos en el espejo del vecino del norte, las consecuencias son letales. 

Lo que hoy vivimos es una improvisación de una transformación, no hay nada que no surja del cacicazgo de ideas, y la verdad sea dicha sin presumir, pero nada ha cambiado, la violencia sigue, los privilegios siguen y lo que es más grave aún la corrupción sigue, no han sido capaces de no caer en ella a pesar de ser su bandera y antídoto para todo.

En resumen estamos peor que antes, con una 4T de risa. Somos una broma de lo que los transformadores persiguen, con una política sin credibilidad y en decadencia, una economía paralizada pero eso sí, un Presidente feliz.

Recuerden, nada en esta vida es personal, hasta el próximo viernes.

 

#InPerfecto 

 

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