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No tomaremos una decisión apresurada Lucina Jiménez

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Los músicos, prioridad en la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, señala la directora del INBAL.

 

 

Notimex
Por Luis Galindo

Lucina Jiménez López, directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), dijo que no se tomarán decisiones apresuradas en el nombramiento del nuevo titular de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes.

La funcionaria añadió que lo primero, antes de nombrar al próximo director, será conocer a fondo las necesidades de los propios músicos.

Srba Dinic, el anterior director, concluyó su contrato en noviembre pasado y ya no se le renovó. Fue a partir de ese momento que los integrantes de la orquesta y el INBAL iniciaron una serie de diálogos para abordar no solamente el tema del titular, sino otras necesidades.

La titular del INBAL explicó en entrevista con Notimex que están en el análisis de todo el proceso, y el maestro Dinic sabe que se llevan a cabo esas pláticas.

“Efectivamente, el contrato del maestro Srba Dinic terminó en noviembre pasado, pero ese no es el tema, hoy debe considerarse qué necesita la agrupación, cómo podemos plantear una mejora de una orquesta que elevó enormemente su calidad por el esfuerzo de los músicos”, aseguró la también antropóloga.

Insistió: “No tenemos urgencia para tomar decisiones apresuradas, no tenemos una agenda oculta, estamos trabajando con ellos (los músicos).

“Se están definiendo los temas sobre los que vamos a dialogar y de ahí se desprenderá el análisis para saber qué opciones en la dirección artística se tienen y elegir a la persona que reúna todos los perfiles que requieren los músicos”.

Destacó que la dirección artística de una orquesta como la de Bellas Artes, que cuenta con un amplio repertorio, no se puede definir solamente en función de las personalidades, sino de las necesidades de la agrupación y del proyecto artístico que quiere construir.

Enfatizó que lo más importante no es elegir al titular, y que de hecho los músicos están aportando los nombres de los directores que ellos piensan podrían ser considerados.

La funcionaria cultural reconoció que por fortuna hay músicos muy comprometidos que tienen el corazón puesto en la agrupación orquestal y en lo que han hecho.

Por primera vez, dijo que hay un espacio de diálogo colectivo, a través de pláticas que iniciaron el pasado lunes y que continuarán la próxima semana.

“Nos hemos reunido con todas y todos los músicos y hemos fijado una agenda importante para darle visibilidad para dignificar la orquesta, para plantear nuevos esquemas de programación, porque la orquesta es el alma del Palacio de Bellas Artes”, enfatizó Jiménez.

Describió a la orquesta como el alma del “Palacio de Mármol”, y de las pocas que hay en México que están especializadas no solamente en música sinfónica, sino en ópera y ballet, por lo cual están hablando de músicos más especializados del instituto y por lo tanto “nos debemos a ellos en un espacio reposado”.

Al preguntarle sobre cuáles son esas necesidades, la antropóloga Jiménez mencionó que se refiere a las entradas y salidas de cómo tienen que meter los instrumentos, saber cargar un contrabajo, que no cuentan con bancos al tamaño que deben estar, entre otros requerimientos.

“Hay un diálogo muy abierto y creemos que los tiempos con las orquestas han sido distintos, de los otros tiempos en los otros cargos, porque las agrupaciones tienen su propia dinámica, su propia lógica y hay que respetarla, y no podemos interrumpir el proceso artístico, porque la administración cambia”, manifestó.

Jiménez López apuntó que las orquestas necesitan su propia lógica, y este es el momento para fortalecerla, no sólo hacer un cambio de dirección y poner otro nombre o el mismo nombre, no estamos negados a ello.

Cabe destacar que en agosto de 1955, durante la gestión de Miguel Álvarez Acosta como director general del entonces INBA, se creó la Orquesta de la Ópera, con el fin de contar con un grupo estable para las temporadas de ópera y ballet, siendo su primer director artístico Salvador Contreras (1910-1982).

La agrupación, hoy Orquesta del Teatro de Bellas Artes, tuvo su primera presentación operística el 4 de septiembre de 1955 con el nombre de Orquesta de la Ópera, en la temporada de la Academia de la Ópera del INBA, con “Madama Butterfly”, de Giacomo Puccini, bajo la batuta no de Contreras, sino del italiano Umberto Mugnai.

En las voces de Rosa Rimoch y Diana Moncada, alternándose en el rol protagónico el tenor José Sosa, la mezzosoprano Aurora Woodrow y el barítono Fausto del Prado.

NTX/LGZ/ACJ

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