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Sublime semana santa cora en Nayarit.

Los “borrados” de la semana santa cora, Nayarit (Ari Peña, marzo 2016)

#SecretosDeNuestroMexico
“La Judea, acontecimiento lleno de color, magia y misterio del pueblo cora… ”.  

 

 

 

Ari Peña.
turismo@inperfecto.com.mx

 

 

¡Hola!

 

Estimado lector, ¡gracias por seguirme en esta segunda aventura! Espero estés casi listo con maleta hecha para disfrutar los próximos días de asueto, y si no tienes plan, pero tienes ganas de vivir algo diferente y te interesa la cultura de nuestros pueblos originarios, hoy te comparto mi vivencia de la semana santa cora o también conocida como La Judea, esperando a través de mis palabras transportarte a aquel evento.   

 

La semana santa (antes de marzo de 2016) había sido para mí un evento para vivir en familia hasta que mi amiga Paola Díaz, originaria de Nayarit; me invito a Jesús María, un pueblo náayari (plural: nayáarite) o cora enclavado en la Sierra Del Nayar (colindando con Sinaloa, Durango, Zacatecas y Jalisco).

 

Me emocioné cuando me comentó que me encantaría porque era un suceso cultural único, un estilo de teatro en el que el binomio tiempo y espacio eran clave para comprender la representación y se combinaban perfectamente el color, la magia y el misterio del pueblo cora.

 

Me despertó curiosidad la descripción y comencé a investigar un poco… Encontré que es un acontecimiento que ha prevalecido a través del tiempo, en 2004 La Judea fue galardonada con el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en el campo “Artes y tradiciones populares” y destacaban varias publicaciones nacionales e internacionales que relataban el suceso, entre los documentos revisados pude simplificar que, La Judea es un acontecimiento que encierra un sincretismo que mezcla las deidades y ritos con las enseñanzas legadas por los Franciscanos alrededor del año 1570. A manera de resumen, se trata de una ceremonia que se centra en el nacimiento y muerte del Sol, que junto con Cristo o mejor conocido como Toakamuna y el maíz son una misma divinidad, a través de procesiones, luchas cósmicas, ceremonias diurnas y nocturnas, es una manera en que los coras revitalizan y comparten su visión del mundo, y recrean su cosmogonía con la incorporación del Dios cristiano y santos católicos.

 

En la representación, destacan los actos dirigidos por dos Gobernadores, elegidos entre la misma comunidad; hay otras figuras como los Centuriones (blanco y negro), el Tenanche Mayor (guardián de la Virgen del Rosario), el Muayu (compañero menor) y los Tupiles (policías), que cada uno tiene roles específicos en el desarrollo de celebración. Cabe mencionar que la celebración de la semana santa cora comienza con una misa en la iglesia del pueblo el domingo de ramos y concluye el sábado de Gloria.  

 

Con esa referencia, confié y me preparé para disfrutar el viaje y la estancia. Primero, porque era oportunidad para conocer aventureros franceses que venían a conocer territorio nayarita y otros rincones de México; segundo, porque el trayecto para llegar a Jesús María iniciaría desde Tepic y cruzaríamos la Mesa del Nayar (alrededor de 4 horas de trayecto), unos de mis paisajes serranos pendientes por conocer y tercero porque mi curiosidad por La Judea rebasaba mi espíritu.    

 

Paisaje de la Mesa del Nayar que mezcla la huella del pueblo cora, rumbo a Jesús María, Nayarit (Ari Peña, mazo 2016)

El día miércoles llegamos a Las Cabañas de Jesús María, centro ecoturístico que recibe a los visitantes con emoción y atención inigualable. Solo dejamos el equipaje y fuimos al centro del pueblo para cumplir con el protocolo del pueblo cora, mi amigo Rafael Noreña (nuestro guía) aconsejado por Paola fue el conducto para presentarnos ante las autoridades, ya que durante la semana santa cora, las autoridades civiles ceden el control de la comunidad a un grupo de centuriones, no hay entrada ni salida de la población desde el miércoles por la tarde hasta el sábado después de la apertura de la Gloria, se exige el cumplimiento estricto de algunas reglas que se adoptan durante la celebración, por ejemplo como invitado no puedes fotografiar ni videograbar las escenas que se viven los días miércoles, jueves y viernes, hasta el sábado las campanas y los cohetes anunciar el término de la representación, o puedes solicitar el consentimiento y permiso del participante para hacerlo,  en caso de que no respetes la regla requieres cumplir con la amonestación que determinen, entre ellas puede ser el apoyo para preparar alimentos para compartir a la comunidad, entre otras.

 

Este día es destinado para “prepararse” (física y espiritualmente) a la representación por ejemplo la elaboración de la indumentaria (machetes, máscaras, sonajas, morrales, entre otros) e instrumentos musicales como el tambor y la flauta, que ambos son herramientas indispensables para convocar a los participantes, así también se observan los grupos ensayando las danzas. Sin lugar a dudas, una de las cosas que más llamaron mi atención fue la sincronía de la danza de la fertilidad, esta danza está asociada al inicio de la pubertad de los varones y el ciclo agrícola, fue mágico presenciar un ritual de fertilidad individual y social en donde el sonido de las sonajas, palabras, olor a cigarro y la luz de la luna enmarcaban cada paso de los participantes.

 

Vista del centro de Jesús María (Ari Peña, marzo 2016)

Con la reflexión del inicio de un nuevo ciclo, la batalla entre la vida y la muerte, el día jueves muy temprano nos dirigimos al centro del pueblo para conocer a “los borrados” o conocidos también como tiya’rus, quienes durante todo el día corren por todo el pueblo y tienen prohibido tomar agua hasta que se les llama a una comida grupal por la tarde-noche, lo asocio a un tipo de penitencia o ayuno.

 

Uno de los actos importantes de este día es el desentierro del Cristo o también conocido como el Santo Entierro del altar mayor en la iglesia, esta imagen del Cristo permanece sepultada durante el año, pero el jueves santo es cuando se hace un ritual para desenterrarlo, se combina con una ceremonia con peyote para dar fortaleza a los participantes. Recuerdo que mi curiosidad me llamo a observar detenidamente el acto y me propuse acercarme al altar, sin embargo, al tratarse de una ceremonia que requiere conocimiento y preparación no me permitieron vivenciar…

 

Durante esa noche se efectúan de manera paralela y sin intromisión alguna, la representación católica de la pasión de Cristo y la ceremonia cora, en donde la iglesia es el espacio físico de referencia, a la derecha se desarrolla el acontecimiento católico y a la izquierda el ritual cora. Se desarrolla una procesión de imágenes de la iglesia por las calles del pueblo, el trayecto lo vinculo al peregrinaje en la vida o la muerte (dependiendo de que cómo lo veamos).

 

Pude captar la imagen sin que me descubrieran…(Ari Peña, marzo 2016)

Con la adrenalina y curiosidad del día anterior, fuimos a presenciar la escena del viernes, la cual consiste en que los borrados buscan por todo el pueblo al Nazareno y cuando lo descubren comienza una persecución hasta lograr su aprensión. Los escenarios son las calles, la iglesia, la cancha de futbol del pueblo, en donde se respira un ambiente de persecución e incertidumbre, hasta que el Centurión Negro (un centurión líder) deja caer tres veces la imagen de Cristo simbolizando su muerte y así los borrados desatan una pelea dividida por la muerte de Toakamuna.

 

Accesorios utilizados en la representación (Ari Peña, marzo 2016)

Finalmente, el día sábado concluye la representación con el sonido de los cohetes y las campanas de la iglesia para dar aviso a los tiya’rus para ir al río a despintarse y dejar atrás su participación en la muerte de Cristo.

 

La escena en el río de “borrar” es única porque se concreta una transformación, borrar para regresar a la “normalidad”, de comenzar un nuevo ciclo… Además desde el río se observa una piedra sagrada que es testigo de la metamorfosis…

 

Posteriormente, los participantes pueden ir al baile que se caracteriza por el ritmo de la guitarra, violines y tambora y así La Judea concluye…  

 

Borrándose en el río… (Ari Peña, marzo 2016)

Esta experiencia, por un lado, fortaleció mi espacio de reflexión personal asociada a mi nueva vuelta Sol y, por otro, favoreció la comprensión de “el costumbre” (como ellos le llaman) como una participación voluntaria por 5 años consecutivos como una acción para el bienestar del pueblo, se trata de una representación sin guion que se hereda de generación en generación y es una forma de regeneración de la vida…

 

¡Gracias a mi amiga Paola Díaz Haro, por invitarme!

¡Gracias a mi amigo Rafael Noreña, por permitirme ser parte del viaje a tierras nayaritas!

 

Ari Peña documentando el suceso (Paola Díaz, marzo 2016)

Tú, ¿Te animas a vivir la experiencia?, a continuación, algunos tips para disfrutar la semana santa cora:

 

Si requieres más detalles de esta aventura, puedes escribir a turismo@inperfecto.com.mx

 

O bien, consultar el artículo “Color, tradición y misterio del Pueblo Cora”, una colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en la Revista digital IdeAmbiente juvenil. Edición mayo 2016. https://view.publitas.com/semarnat/revistas-ideambiente-juvenil-mayo-2016/page/26-27

 

Te invito a que me acompañes en la próxima aventura, compartiré más de mi viaje por Nayarit, un paraíso natural que alberga al felino más grande de América.

 

¡Felices viajes!

 

 

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