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Hitler artista

Hitler artista (Edgar Vargas)

#Cultura
Al parecer, el futuro Führer no tenía un gran proyecto de vida. Su vida escolar fue de error tras error, aunque solamente aprobaba aquellas asignaturas relacionadas con el arte y la percepción.

 

 

Edgar Vargas / @_EdgarVargas_
cultura@inperfecto.com.mx

 

De niño, Hitler siempre obtuvo malas calificaciones. Al parecer, el futuro Führer no tenía un gran proyecto de vida. Su vida escolar fue de error tras error, aunque solamente aprobaba aquellas asignaturas relacionadas con el arte y la percepción.

Durante su adolescencia, Hitler encontraba en la pintura una vía de expresión de sus sentimientos y una peculiar conexión con la naturaleza. Comenzó con bodegones en lugares cerrados, pero su personalidad lo obligó a salir al campo, y fue ahí donde encontró su verdadera pasión.

Fue amante de los impresionistas, pues le llamaba la atención el color de las luces y sombras. Por esto fue que decidió pintar al aire libre, y dedicarle más tiempo al perfeccionamiento de su técnica. Pintaba colinas y vegetación, así como seres inertes como piedras y rocas, pequeños lagos y agua en pequeñas cantidades.

Nunca fue amante del retrato, en cambio, los animales ocupaban un lugar especial, particularmente le agradaba dibujar perros, pues fue amante de los animales, y esto desembocó en un vegetarianismo extremo.

Con una gran carpeta de bocetos, fue ilusionado a Viena para presentar sus exámenes de admisión. Acudió a la Academia de Bellas Artes, con la más firme intención de entrar, confiado en su talento y experiencia. El veredicto no fue favorable, y Hitler sufrió una de las más fuertes decepciones en su vida.

Intentó, para el siguiente año, presentar el examen otra vez. Volvió a pintar paisajes, ahora con una atención especial en la arquitectura, para proyectar su habilidad con la perspectiva matemática, y que el jurado diera una certera aprobación. Volvió a fallar. Lo que fue un golpe muy fuerte en los sueños y esperanzas de Hitler.

Se dice que, dentro del jurado, fue un judío el que dio el voto decisivo para que no fuese aceptado. Y cuando fue Führer, mandó asesinar al personal de la Academia de Bellas Artes, como parte de su venganza.

Cuando entró a la milicia, Hitler sacaba su ira pintando y haciendo caricaturas que ridiculizaban a la oposición, especialmente a los marxistas y judíos. Sus caricaturas aparecieron en el periódico del ejército. Poco a poco fue dejando el arte atrás, pues la política y la milicia lo entretenían mucho más, y fue donde encontró un refugio y una vocación nueva que sí era valorada.

 

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