Editorial

El Cardenal Norberto Rivera sufre un atentado, la divinidad lo alcanza y la justicia divina llega al nivel.

#InPerfecciones

Un llamado de atención le llega al retirado Norberto Rivera Carrera, las influencias políticas si le alcanzan, ¿será lo mismo con las divinas?

 

Miguel Angel Millán Cancino

miangel.millan@inperfecto.com.mx

 

El fin de semana pasado, el Arzobispo Primado de México Emérito sufrió un ataque en su casa, donde resultó un llamamiento de amenaza porque ni le dieron a él, no estaba en el espacio, y aparte de todo, por fuentes muy cercanas sabemos que no es la primera vez que esto sucede.

El Cardenal Católico Norberto Rivera, quien vivió muchos años al frente de la Iglesia en la Ciudad de México tiene muchos tipos de famas, desde la mezquina, arrogante, adinerada y más, pero algo que no se le puede negar es que tiene los mejores conectes con el gobierno mexicano y que él mismo fue un negociante y ente de charlas para poder alcanzas ciertos acuerdos, los cuales tenían que pasar por el púlpito de la Catedral Metropolitana para poder ser atacadas o incluso, defendidas, cosa que le costó desde jitomates en su automóvil escoltado y de primer nivel en medio de la zona donde los descalzos siguen  a pie con sangre en las plantas, mismos que si podrían ser buenos representantes de la piedad y misericordia, hasta atentados, amenazas o similares.

 

Lo más elevado del nivel del día de hoy es justamente el tema de que a las pocas horas, sospechosos fueron detenidos y la carpeta de investigación abierta, toma causes al encontrar todos los días a nuevas personas o pistas que lleven al nivel máximo del caso.

Lo maravilloso es como, al ser un Cardenal Emérito goza a plenitud de un fuero que ya ni los diputados de Morena quieren, con un guardado de dinero que alcanzó para escoltas permanentes y sobre todo una justicia expedita e inmediata.

 

Justamente la justicia parece que solo puede ser expedita e inmediata así como el derecho de investigaciones aceleradas los que tienen algún tipo de poder, de acuerdos o amistades, siendo lo más chusco porque justo era el tema de debate de hace unos meses en las elecciones, lo fue hace 3, 6, 9, 12  y más años, pero tiene que ser el Cardenal el que viva en carne propia lo que es la criminalidad para poder poner cara de mustió y que tenga a todo el servicio público velando por su cabeza cuando no sabe velar por la población de a pie, la población común y corriente, por los periodistas, por los estudiantes ni por las mujeres de Ciudad Juárez.

 

No, no señores, ustedes no tienen el derecho para poder acceder a esos servicios, díganme cual es su cargo parroquial, díganme cual es su nexo político o su changarro de primer nivel para poder valorar la prioridad de su emergencia o de su caso, si no, les aseguro que si les han matado, lastimado, asaltado o más, y que sus delincuentes nunca habrían llegado, eso sí creo que es lo que hubiera pasado y no porque sea adivino, sino porque es el pan nuestro de cada día que nos ha hecho llegar el sistema plagado de compadrazgos, favores guardados a la espera de ser usados como comodín para el día en que uno lo necesite.

Cardenal Rivera, se que a usted puedo acudir para que pida por mí cuando algo me pase, pero sé que no pedirá a Dios o la intercesión de la Virgen María, sé que irá con toda la fe y la orden con el Procurador, el presidente, los empresarios, los diputados, etc. Porque su poder alcanza terrenos que no son los del paraíso, pero si los de las bancadas y los sillones de las secretarías razonadas en servir a solo una porción de población solo por recibir “su mano dando la bendición” y usted besando las manos de todos aquellos que han escondido las múltiples acusaciones que se le han hecho y que usted dignamente a ignorado sin el más mínimo riesgo de ser aniquilado, estudiado, analizado ni juzgado.

 

Ni modo, ustedes lectores y yo, tendremos que seguir nuestro camino de infames resultados, México avanzó, si no lo ven, es simple, es por el hecho de ser de esa población a la que nunca llega nada, porque no somos ese ser importante que ni humildad, ni razón tiene.

 

#InPerfecto