1968 Cultura En la memoria de México Especiales #InPerfecto Lo mas relevante

EL “BOOM LATINOAMERICANO”

1968, EN LA MEMORIA DE MEXICO

Carlos Rosas C.

carlos.rc@inperfecto.com.mx

 

Saludos estimados “Inperfectos”, la literatura ha sido ese medio de expresión en el que se puede adoptar la forma e intension que se desee, es por eso que dedicamos esta entrega al Boom Latinoamericano literario durante los años sesenta, disfrútenlo tanto como nosotros.

 

Los narradores, poetas y críticos en la década de los sesenta heredaron una sociedad víctima de la represión y ánimo político exacerbado. Bajo las banderas del movimiento hippie, la revolución sexual, los movimientos feministas y estudiantiles se trató de imponer un nuevo estilo de vida. Se miraba con apasionamiento el cine del neorrealismo italiano y las películas de Buñuel. Se escuchaba a The Beatles, The Rolling Stones, Bob Dylan, Joan Baez, Violeta Parra, etc.

 

En cuanto a poesía, algunos abandonan las tradición poética hispana, y francesa por la anglosajona (Eliot, Pound, Ginsberg, Auden, etc.). Así escriben de forma irreverente e irónica, adoptando un tono conversacional más bien con tendencia al prosaísmo. Sin embargo siguió siendo una: poesía culta o cosmopolita, aunque rompe con la dicotomía de la poesía pura y poesía social, no podemos dejar de mencionar poetas de la generación de los sesenta como Carmen Luz Bejarano, Antonio Cisneros, Rodolfo Hinostroza, Marco Martos e Hildebrando Pérez Grande.

 

Con respecto a la literatura latinoamericana florece el “Boom latinoamericano” y los escritores que comienzan a destacar son Gabríel García Márquez de Colombia, José Lezama Lima de Cuba, José Donoso de Chile, Carlos Fuentes de México, Julio Cortázar de Argentina, Juan Caños Onetti de Uruguay y Mario Vargas Llosa de Perú, entre otros. Este interés por lo latinoamericano no fue casual, sino que se impone la revalorización de una literatura que había comenzado a retratar el mundo americano con su propia técnica y lenguaje.

Como movimiento literario y manifestación artística, el Boom Latinoamericano en la década de los sesenta y que se extendió por la década de los setenta, mostró al mundo el potencial que América Latina tenía. En ese entonces, el continente dejó de ser un elemento secundario en el ajedrez cultural mundial para situarse en primera plana, creando una unidad literaria y simbólica compacta que traspasó las fronteras nacionales.

Así, los pueblos latinoamericanos encontraron en las obras del Boom un reflejo de sus propias vivencias y experiencias, narradas bajo el ala del Realismo Mágico y del elemento fantástico en la Nueva Novela y la Poesía. Nombres como Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, José Donoso y Mario Vargas Llosa figuran en aquella generación de escritores que transformaron no sólo los modos de escritura, sino también, la forma de concebir y difundir los numerosos problemas sociales que aquejaban al continente.

Desde la segunda mitad del siglo XX, los países latinoamericanos se han visto envueltos en cambios políticos y sociales que resultaron en un tenso clima. En primer lugar, como consecuencia del fin de la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría, los conflictos internos de las naciones latinoamericanas empezaron a leerse en clave de la política internacional.

 

En este contexto de cambio social es donde se insertan las obras de los autores del Boom Latinoamericano. Así, en Cien Años de Soledad García Márquez refiere uno de los episodios más destacados en la historia colombiana, la Masacre de las Bananeras (1928): “La huelga grande estalló. Los cultivos se quedaron a medias, la fruta se pasó en las cepas y los trenes de ciento veinte vagones se pararon en los ramales. (…) Varias voces gritaron al mismo tiempo – ¡Tírense al suelo! ¡Tírense al suelo! – Ya los de las primeras líneas lo habían hecho, barridos por las ráfagas de metralla. Los sobrevivientes, en vez de tirarse al suelo, trataron de volver a la plazoleta, y el pánico dio entonces un coletazo de dragón, y los mandó en una oleada compacta contra la otra oleada compacta que se movía en sentido contrario, despedida por el otro coletazo de dragón de la calle opuesta, donde también las ametralladoras disparaban sin tregua.”

 

Por otra parte, Vargas Llosa en La Ciudad y los Perros muestra cómo la disciplina militar del Colegio Leoncio Prado exalta diversos valores negativos que terminan promoviendo la violencia, contexto en el que los personajes terminan en la encrucijada entre caer en el juego promovido, o por el contrario, cultivar la fortaleza suficiente para superar los obstáculos presentes en su historia. De otro lado, la sumisión de la joven y bella Aura hacia su anciana tía Consuelo es una alegoría a la vigencia y permanencia de múltiples estructuras sociales y políticas, frente a deseos de renovación y de cambio; alegoría narrada en una de las mejores expresiones del Realismo Mágico de Carlos Fuentes.

El Boom Latinoamericano fue el punto de encuentro entre pasado y presente, donde convergen Historia y Literatura. Conjunta críticas y demandas sociales junto a los anhelos y dudas del alma humana, inmortalizando letras que contribuyeron a generar la identidad de un continente.
Las preocupaciones de tipo social se expresan a nivel personal, dando lugar a analogías y alegorías, reflejo de las realidades sociales. De esta forma el Realismo Mágico, parece la más potente, de todas las expresiones literarias que se dieron dentro del Boom que no obstante, conservó en su esencia temas recurrentes como la búsqueda de identidad, la Historia, las configuraciones sociopolíticas y los cuestionamientos humanos.

 

Estimados lectores, sigan con nosotros en la siguiente entrega donde seguiremos dando cuenta de la literatura que se gestó durante los años sesenta y que sin duda se ha quedado para siempre en La Memoria de Mexico.

 

#InPerfecto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *